Nos prometieron gasolina a diez pesos el litro, pero pagamos el precio más alto
Miguel Ángel Rivera, Opinión martes 6, Ene 2026CLASE POLITICA Miguel Angel Rivera
Entre otras muchas promesas no cumplidas, la llamada Cuarta Transformación llegó al poder con la oferta de conservar el precio de la gasolina regular a diez pesos el litro.
Lejos de cumplir con tal oferta, la gasolina en México se mantiene como una de las más caras del mundo a causa de sus impuestos, dos en particular, el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).
De acuerdo con un nuevo estudio de Trading Economics, México tiene la gasolina más cara entre los 10 países con mayor consumo, alcanzado un precio por litro promedio de 23.37 pesos (el máximo, por imposición gubernamental está fijado en 24 pesos, por lo que en un alarde de solidaridad la mayor parte de los distribuidores le regalan un centavo a los consumidores y sólo les cobran 23.99 a sus clientes) .
De cualquier forma, un estudio internacional ubica a México entre los países que cobran más cara la gasolina.
En efecto, de acuerdo con una revisión de la empresa especializada Trading Economics, México tiene la gasolina más cara entre los 10 países con mayor consumo.
La lista completa aparece de la siguiente manera:
- México: 23.37 pesos por litro
- Brasil: 20.13 pesos por litro
- Japón: 18.16 pesos por litro
- India: 17.62 pesos por litro
- Canadá: 16.72 pesos por litro
- Rusia: 14.92 pesos por litro
- China: 14.74 pesos por litro
- Estados Unidos: 13.66 pesos por litro
- Arabia Saudita: 11.14 pesos por litro
- Indonesia: 10.79 pesos por litro
De acuerdo con el mismo estudio, la razón principal por la que la gasolina de nuestro país es el doble cobro de impuestos que se hace al momento de comprar cada litro.
Esto es debido a que en México, por cada litro de combustible los automovilistas deben pagar 10.28 pesos de impuestos, la mayor carga tributaria entre los 10 países de mayor consumo de gasolina, de acuerdo con un análisis de la también especializada empresa Ramsés Pech.
De acuerdo con esa fuente, en la India, el segundo país con la mayor carga tributaria para la gasolina, los automovilistas pagan 7.93 pesos por cada litro.
El país en donde menos impuestos se pagan por gasolina es Arabia Saudita, pues de los 11.14 pesos que cuesta cada litro, solo 1.67 pesos son de impuestos, es decir, que en México se pagan casi cinco veces más de impuestos que en el reino saudí.
Por concepto de IEPS, en diciembre del 2025 se cobraba una cuota de 6.46 pesos por cada litro de gasolina regular o Magna, a los que se suma una tasa de 16% de IVA.
Al discutirse en la Cámara de Diputados la ley de Ingresos y el presupuesto federal para el presente año, el partido oficial, Morena, y sus rémoras del PVEM y PT se negaron a recortar el precio del combustible, a pesar de que esa proviene desde antes de 2018, cuando asumió el gobierno federal su caudillo, el ex presidente Andrés Manuel López Obrador, quien durante su campaña ofreció de manera reiterada: “no más gasolinazos”.
En efecto, si el término “gasolinazo” se considera como un aumento exponencial del precio, no ha ocurrido, pero tampoco se ha hecho realidad la oferta de rebajar el precio de la gasolina a diez pesos el litro, como lo pregonó el líder de la llamada Cuarta Transformación.
En el mencionado debate acerca de ingresos y egresos federales en el reciente noviembre, los legisladores de Morena y sus satélites rechazaron propuestas del PAN y PRI para establecer un precio máximo de 20 pesos (el doble de lo prometido por el caudillo de Macuspana.
En concreto la negativa a reducir el IEPS se debe en gran medida a que parte a que este impuesto representa una fuente importante de ingresos fiscales para el gobierno, constituyendo aproximadamente el 42% del precio final del combustible.
En lugar de una reducción, el gobierno federal impuso una denominada “Estrategia Nacional para Estabilizar el Precio de la Gasolina”, que incluye estímulos fiscales variables (cuando los precios internacionales suben) y acuerdos voluntarios con los expendedores de gasolinas para mantener el precio del combustible por debajo de los 24 pesos por litro.
Claudia Sheinbaum defiende y asegura que no habrá aumento en el precio de la gasolina Magna en 2026 gracias a ese acuerdo voluntario con empresarios gasolineros, a cambio de la reducción de trámites administrativos, protegiendo así la economía popular y desmintiendo rumores de incrementos.
Este pacto, logrado en consenso, mantiene la gasolina regular estable, aunque la gasolina Premium no está incluida, indicando que se trabaja por acuerdos amplios para beneficio económico, reportan fuentes de finales de 2025.
Si el debate legislativo no fue suficiente, la ilusión de bajar el precio de las gasolinas a 10 pesos por litro fue desvanecida por completo, por la empresa que supuestamente es de todos los mexicanos y es la responsable de la producción de combustibles, aunque la práctica la ha convertido en un simple importador y distribuir, también muiy disminuido, pues la importación ilegal, el llamado huachicol va en aumento
Ante diputados federales, el director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), Víctor Rodríguez Padilla, reconoció que la empresa estatal no puede cumplir con esa expectativa (reducir a 10 pesos el litro de gasolina), pues el mercado de combustibles en México está anclado a precios internacionales desde hace casi una década.
Al comparecer ante la Comisión de Energía en la Cámara de Diputados, Rodríguez Padilla fue claro al explicar que los precios nacionales no se definen en Palacio Nacional ni en Pemex, sino en el mercado estadounidense.
“Los precios están alineados con el mercado internacional, el precio de las gasolinas se fija con un punto en los Estados Unidos que es Mont Belvieu, que es donde se fija el precio de la gasolina regular y la premium y después se hace un proceso de a cuánto se debe vender en México”, dijo el funcionario.
El funcionario recordó que la liberalización del mercado de combustibles se dio oficialmente en 2017, cuando se eliminó el control de precios que durante años impuso el gobierno federal (otra vez el socorrido recurso de culpar a gobiernos anteriores).
Indicó que, a pesar de que existe un tope para la gasolina regular, el mercado de los combustibles sigue abierto desde 2017 cuando se liberó, lo que implica que México ya no puede fijar precios políticamente, sino que depende de las fluctuaciones internacionales.
Sostuvo que el resultado de esa situación se refleja en el precio actual. El año pasado, dijo, el litro de gasolina llegó a venderse entre 27 y 29 pesos, dependiendo del estado. En regiones como Nuevo León, el impacto fue menor que en entidades del sur como Chiapas, donde los costos logísticos y de transporte encarecen aún más el combustible.
Reveló que, para mitigar esa disparidad, el gobierno federal y el sector gasolinero firmaron en febrero pasado un pacto de precio máximo para la gasolina regular, con un tope de 24 pesos por litro. “Para llegar a esos 24 pesos se hicieron análisis económicos fuertes, profundos, se trabajó mucho tiempo para llegar a un precio que podía aguantar un margen de refinación, de todos los costos y de las compañías distribuidoras de gasolina”, explicó.
Esta apreciación fue validada por la presidenta (con A) Claudia Sheinbaum al destacar el acuerdo logrado por su gobierno con empresarios gasolineros, por el cual el precio de la gasolina regular se mantendría este año a un precio máximo de 24 pesos por litro.
Mientras tanto, los partidos de oposición han criticado duramente esta postura, recordándole a Morena su promesa de campaña de bajar el precio de la gasolina a 10 pesos por litro y acusándolos de hipocresía e incumplimiento. Argumentan que la falta de voluntad política para reducir el precio golpea la economía de las familias mexicanas.
En particular, el PRI ha demandado en varias ocasiones que el gobierno federal baje el precio de las gasolinas, argumentando que en los gobiernos priistas eran más baratos y que deberían estar al mismo nivel que en Estados Unidos, acusando al gobierno actual de mentir y de obtener grandes ganancias por impuestos.
El líder nacional del PRI, Alejandro Moreno, ha sido una voz prominente en esta exigencia, comparando los precios de México con los de Texas y pidiendo al gobierno usar su mayoría legislativa para reducir costos.
¿Y la refinería de Dos Bocas, construida por la llamada Cuarta Transformación para satisfacer la demanda interna?
Bien, gracias.











