Mr. Gwyn: Alejandro Morales invita a contemplar la belleza del ser humano
* Destacadas, Espectáculos miércoles 14, Ene 2026- Una obra que reimagina la literatura como retrato del alma
- Se presenta del 15 de enero al 15 de febrero en el Teatro Helénico

Por Arturo Arellano
El actor Alejandro Morales forma parte de la obra de teatro «Mr. Gwyn», una puesta en escena que se adentra en el enigmático mundo de Jasper Gwyn, un escritor que, en la cima de su vida profesional, renuncia de manera inesperada al prestigio literario para emprender la búsqueda de un sentido distinto. En ese tránsito, inventa un oficio singular: retratar personas con palabras, no desde la apariencia, sino desde aquello invisible que emerge cuando alguien es mirado con atención absoluta. Así, Mr. Gwyn transforma la escritura en un acto de intimidad y revelación, capaz de tocar la piel, habitar la belleza y nombrar el alma.
«Mr. Gwyn» es una meditación teatral sobre la renuncia voluntaria y el redescubrimiento, en la que Alejandro Morales encarna múltiples personajes que trazan el camino existencial de un escritor que abandona la fama para aprender a ver—realmente ver—a otros seres humanos en su esencia más pura.
El arte de la
contemplación
En entrevista para DIARIO IMAGEN, Alejandro nos contó: «Estamos en los últimos ensayos en el teatro donde va a suceder esta historia. Es un trabajo que nos representa a todos los que estamos en un momento especial artísticamente. Es un texto escrito con personajes, pero particularmente Mr. Gwyn habla de la contemplación de este universo del protagonista, que es un escritor en el momento más importante de su carrera. Pero renuncia a todo lo que tiene seguro, como quizá nosotros quisiéramos hacerlo algún día: no ir a trabajar, dejar lo cotidiano, lo que la vida va dictando que debes hacer».
La premisa central de la obra toca una cuerda profunda en el actor. «Abandonar, renunciar en el mejor de los sentidos, poéticamente irte a la contemplación pura y descubrir quién eres. Este escritor decide inventar una nueva profesión: escribir retratos. En vez de pintarlos, toma la pluma y a partir de lo que ve—personas, humanos—hace lienzos con palabras», explica Alejandro sobre el concepto singular que define la obra.
Para él, el mensaje de «Mr. Gwyn» va más allá de lo narrativo. «Más que un mensaje, me deja un acto que estoy reconociendo, contemplar. Es muy bello. Habla de la belleza de lo que somos como seres humanos, como cuerpos, lo que habitamos. Lo que veo en los ensayos, contemplo la belleza del ser humano en este escenario. Creo que el espectador se va a permitir esta observación de cómo se transforman los personajes», comenta con convicción.
Una reflexión sobre nuestra
relación con el tiempo
En un mundo donde la prisa y las pantallas dominan cada minuto, la obra propone algo revolucionario: simplemente observar. «Aunque la obra habla de muchas otras cosas también, tiene ese gancho tan importante sobre la contemplación. Son como cuadros», destaca Alejandro.
«No nos tomamos el tiempo ya para nada. Todo el tiempo estamos con el celular, con una pantalla. Pero si dejamos la pantalla, aun así vamos con prisa. Pocas veces observamos. ¿Hace cuánto no se sientan a solo mirar el paso del tiempo y de la luz?», cuestiona el actor sobre nuestros hábitos cotidianos. «Ahorita mismo estoy en un parque: hay gente bailando, las hojas de los árboles se mueven, la sombra cambia de lugar, y no nos damos el tiempo de observarlo. Eso pasa a todos en todos lados», reflexiona.
La obra, según Alejandro, ofrece una experiencia que muchos hemos olvidado. «Parece que no tenemos tiempo, pero esta experiencia es muy rica. En la obra, nos sentamos a contemplar. Ojalá lo hiciéramos más, como cuando vas a la playa y te sientas a escuchar el mar», concluye con nostalgia.
Tres personajes,
tres perspectivas
Alejandro Morales interpreta tres personajes distintos en «Mr. Gwyn», cada uno marcando un punto crucial en la historia. «Estoy haciendo tres personajes que son realmente muy distintos entre sí, que marcan de alguna manera y van pintando el camino de la historia», explica. «El primero es una persona que le ayuda a Mr. Gwyn a conseguir un lugar para hacer sus retratos, un sitio muy específico. Es un personaje onírico, que parece que son casualidad, pero más bien te estaban esperando», describe su primer rol.
Respecto a su segundo personaje, comenta: «Son personajes que aparecen y se van. Ninguno dura más de cinco minutos, aparecen para marcar un puntito. El otro personaje que hago es el esposo de Rebeca, quien es muy importante en la vida de Mr. Gwyn. Este es el más alejado del ser humano, el más realista. Es un patán, el que solo quiere dinero», describe con precisión el contraste de su interpretación.
Su tercer personaje guarda un secreto. «Finalmente hago otro personaje que termina siendo un detonante para la historia de Mr. Gwyn. Podría decir más cosas, pero no hay que dar spoilers de la historia», comenta con complicidad.
Reflexión sobre
la humanidad
Alejandro considera que «Mr. Gwyn» es una obra accesible pero significativa. «Es una obra para toda la familia, quizá para mayores de edad. Después de los 16 y 17 años ya es una buena edad para ver una obra como esta, por el tiempo, la contemplación, cosas que caen más cuando ya tienes más tiempo en la vida. Cada uno se verá reflejado en lo que pasa, como seres humanos con la desnudez del alma», reflexiona sobre el impacto potencial de la pieza.
La producción es el resultado de un esfuerzo colectivo que Alejandro valora profundamente. «Hay muchos actores y gente aportando su presencia. Somos un equipo grande de creadores y hacemos todo con mucho amor al escenario, con mucho respeto a la historia. Que la gente vaya a ver esta obra de teatro», concluye con una invitación sincera.
«Mr. Gwyn» se presenta de jueves a domingo del 15 de enero al 15 de febrero en el Teatro Helénico. Una invitación a detenerse, observar y redescubrir la belleza de lo humano en tiempos de prisa infinita. El proyecto reúne un elenco de primer nivel integrado por: Mauricio García Lozano, Angélica Bauter, Arturo Reyes, Alejandro Morales, Lucero Trejo, Assira Abbate, Ana Sofía Gatica, Jacobo Lieberman, Abraham Jurado y Luis Ra Acosta. Cuerpos artísticos: Silvia Herida, Alejandro Arreola , La Nars, Marina Ortíz y Enrique Cervantes.












