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Opinión, Ramón Zurita Sahagún martes 20, Ene 2026
De frente y de perfil Ramón Zurita Sahagún
Nuevamente, Morena y sus dirigentes muestran que no son iguales a los que gobernaron en el pasado. Por supuesto que no son iguales, son diferentes y las pruebas se encuentran visibles.
Los gobiernos emanados del pueblo (como se catalogan) no atienden el rechazo que de algunos de sus gobernantes tiene la población.
No hacen caso de las protestas, ni de las evidencias que se muestran de aquellos que son señalados, ni mucho menos aprietan a esos personajes para que cambien siquiera su manera de gobernar.
Tan no son iguales que no hay en la cárcel ningún gobernador o ex gobernador que haya sido señalado por posibles nexos con la delincuencia o por algunos abusos cometidos.
Y no son iguales a los anteriores, toda vez que con componendas, negociaciones en lo oscurito y concentración o monopolio de medicamentos, los anteriores abastecían los hospitales y farmacias del sector público y los actuales no acaban de encontrar la fórmula que les permita satisfacer a sus derechohabientes.
Gastaron a manos llenas en un instituto que sustituyó al Seguro Popular, al que desaparecieron luego del gasto de cientos de millones de pesos. Crearon una empresa que se encargaría de la distribución de los fármacos y tampoco les resultó. Otro gasto infructuoso, aunque tampoco se pusieron a investigar dónde quedaron los recursos económicos invertidos tanto en el Insabi como en Birmex.
Los gobiernos emanados del pueblo no actúan en contra de los propios, sin importar que uno de ellos sea señalado como creador de la llamada Barredora y otros más sean señalados como parte del negocio del huachicol y hasta han sido señalados con nombre y apellido.
Se premia a los suyos, sin importar las acusaciones en su contra.
Ignacio Ovalle, director de Segalmex, fue promovido a otro cargo cuando se descubrió un monumental fraude en esa empresa y fue exculpado por el entonces Presidente (Andrés Manuel López Obrador) quien lo blindó contra cualquier ataque, confesando que era muy buena persona y, que tal vez, fue abusado por algunos perversos priista que laboraban en la empresa.
El uso de acordeones para la elección del Poder Judicial, fue tan minúsculo que el INE decidió no sancionar.
Hasta ahora no se han transparentado los gastos que ocasionaron las grandes obras del sexenio pasado, ni mucho menos las ayudas humanitarias que se otorgan a Cuba, mediante el envío de petróleo.
Audios y documentos que acusan a los amigos de los hermanos López Beltrán de participar en una serie de negocios son desdeñados y jamás se investigó a alguno de esos personajes.
El colmo es que Francisco Garduño, al que se le cuestiona su irresponsabilidad como director de Migración y hasta se le responsabiliza del mal manejo del incendio en un centro detención de Ciudad Juárez, donde murieron 40 migrantes continuó en su cargo durante el tiempo en que fue juzgado y hasta se le pagaban los viajes y la estancia en esa zona fronteriza a la que tenía que ir a declarar. Aguantó en el cargo hasta cuatro meses del ejercicio de gobierno de Claudia Sheinbaum y ahora fue rehabilitado y nombrado como funcionario en la SEP.
Las investigaciones en contra de algunos de los miembros prominentes de Morena nunca llegan hasta el final o, si lo hacen, tienen final feliz. Así es la diferencia entre los gobiernos del pasado y el actual.
¿Verdad que son diferentes los gobiernos de Morena?
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