El Mundial desde el Banquillo: Los estrategas que buscan la Copa
Mundial 2026 miércoles 21, Ene 2026- Scaloni defiende la corona argentina y Ancelotti quiere redimir a Brasil
- Se promete una batalla épica no solo en el terreno de juego, sino también en la pizarra

– Lionel Scaloni: El campeón mundial busca revalidar la corona argentina. Representa el éxito de mantener una línea consistente bajo presión extrema.
Por Arturo Arellano
Desde Lionel Scaloni buscando defender la corona argentina hasta Carlo Ancelotti llegando a Brasil con su legado ganador, el Mundial 2026 promete ser una batalla épica no solo en el terreno de juego, sino también en el banquillo. Repasamos a los entrenadores más destacados que estarán al mando de las selecciones favoritas: maestros del control táctico, innovadores del juego ofensivo y leyendas que buscan escribir nuevos capítulos en sus legados profesionales.
El Mundial de 2026 en Norteamérica reunirá en el banquillo a algunos de los entrenadores más respetados del planeta: tres ganadores de la Champions League (Ancelotti, Tuchel y Deschamps), estrategas revolucionarios como Bielsa, ganadores del Balón de Oro como Scaloni, y campeones de Europa como Luis de la Fuente. Será un torneo donde la experiencia, la creatividad y la capacidad de gestión definirán a los favoritos.
Lionel Scaloni: El hombre
que rescató Argentina
Lionel Scaloni no es solo un entrenador, es el artífice de la redención argentina. Tras asumir la selección en un momento de incertidumbre, transformó a una nación dolida en campeona mundial en Qatar 2022, tras vencer a Francia en una tanda de penales que hizo llorar de alegría a todo un país. Ahora, con 45 años, regresa a Norteamérica para defender la corona que tan recientemente conquistó.
Su método ha demostrado ser resiliente, capaz de absorber la presión del favoritismo sin que ello afecte el rendimiento colectivo. Argentina, en el Grupo J junto a Argelia, Austria y Jordania, parte como uno de los principales candidatos. Scaloni ha mantenido la esencia de su proyecto: un equipo que no renuncia a la posesión, pero que defiende con solidez y capitaliza sus oportunidades. Su estrategia se centra en darle protagonismo a sus mediocampistas y delanteros, quienes explotan los espacios dejados por rivales que frecuentemente subestiman la capacidad ofensiva argentina «Vamos a dar el máximo e intentar hacer lo que hicimos en el último Mundial, que es dar todo lo que podamos, no dar una pelota por perdida», afirmó Scaloni tras el sorteo de grupos. Este enfoque, donde cada pelota es disputada, caracteriza su liderazgo. Además, el técnico se ha comprometido a mantener la línea ganadora sin renunciar a la evolución táctica que el torneo demanda.
Ancelotti: El regreso
de la leyenda a Brasil
No hay curriculum vitae en el fútbol moderno que iguale el de Carlo Ancelotti. Ganador de tres Champions League, campeón en Italia, Francia, Alemania y España, el técnico italiano es sinónimo de éxito y estabilidad. Su llegada a Brasil marca el retorno de una de las instituciones futbolísticas más grandes del mundo al primer plano global con un entrenador de élite.
Ancelotti, de 65 años, aporta una lectura del juego que pocas veces falla: equilibrio defensivo, transiciones rápidas y capacidad para adaptarse a cualquier sistema de juego. Brasil, que siempre ha tenido talento ofensivo de sobra, ha carecido en los últimos años de la solidez táctica que caracteriza a los verdaderos ganadores. El italiano es la pieza que faltaba para transformar el potencial en resultados. Con Rodrygo, Vinicius Jr., Casemiro y otros viejos conocidos del Real Madrid, Ancelotti cuenta con futbolistas que entienden su lenguaje futbolístico.
Su debut ya fue exitoso: una victoria 1-0 sobre Paraguay que llevó a Brasil directamente al Mundial. El proceso de Ancelotti apenas comienza, pero la expectativa es que Brasil, cinco veces campeón mundial, tenga la oportunidad de conquistar su sexta corona tras 20 años de sequía.
Didier Deschamps: La
última danza de un maestro
Didier Deschamps es un caso único en la historia del fútbol: es solo la tercera persona en ganar un Mundial como jugador (Francia 1998) y como entrenador (Rusia 2018). Tras 14 años al frente de Francia, durante los cuales llevó a Les Bleus a dos finales mundiales consecutivas (2018 y 2022), Deschamps ha confirmado que el Mundial 2026 será su última competición como seleccionador francés.
Este dato añade un toque de dramatismo a la participación francesa. Los Azules llegan con un equipo que, a pesar de tener dos finales recientes, aún siente la espina de Qatar. Con Kylian Mbappé en su esplendor futbolístico (quien acababa de llegar al Real Madrid y anotó 59 goles en 2024), Francia es, sin dudas, uno de los candidatos principales.
Deschamps ha demostrado ser un maestro en la gestión de las presiones del torneo. Su enfoque pragmático—solidez defensiva, despliegue físico extremo y un ataque letal—ha mantenido a Francia entre las élites durante años. El hecho de que sea su última oportunidad podría servir como motivación adicional. Con 175 partidos dirigidos (113 victorias, 32 empates, 30 derrotas), sus números hablan de una consistencia raramente vista.
Thomas Tuchel:
El reto de Inglaterra
La designación de Thomas Tuchel como seleccionador de Inglaterra fue anunciada en octubre de 2024 y generó debate: ¿Por qué no un entrenador inglés? Pero la realidad es que Tuchel es uno de los mejores entrenadores del mundo. Ganador de la Liga de Campeones con Chelsea, campeón de liga en Francia, Alemania y ahora buscando transformar a Inglaterra en una potencia ganadora.
Tuchel asumió con una misión clara: romper la maldición de 60 años sin un título importante para los Three Lions (la última corona fue el Mundial de 1966). Su énfasis en las «habilidades sociales» de sus jugadores—es decir, en cómo funcionan como grupo durante semanas—es inusual pero revelador de su madurez como entrenador. En un torneo con 48 selecciones y desplazamientos constantes, la cohesión grupal será fundamental.
Tuchel, de 51 años, cuenta con experiencia de gestionar presiones extremas en grandes clubes. Su llegada a Wembley ha generado ilusión en Inglaterra, que llegó a la final de la Eurocopa 2024 bajo Gareth Southgate y ahora busca dar el siguiente paso.
Nagelsmann: El joven
talento de Alemania
Julian Nagelsmann es el entrenador más joven entre los favoritos—apenas 36 años—pero con una reputación que rivalizaría con la de muchos veteranos. Tras asumir Alemania en 2023 en una situación complicada (tras la salida de Hansi Flick), Nagelsmann logró clasificar a la Mannschaft al Mundial 2026 con solidez. Alemania siempre fue candidata, pero bajo su liderazgo, parece haber recuperado la identidad que la caracterizó como ganadora.
Su renovación hasta 2028 demuestra la confianza depositada en él. Nagelsmann representa el futuro del fútbol táctico: propuestas ofensivas sofisticadas, adaptabilidad táctica y gestión de grupos multiestrellas con éxito relativo. A pesar de una eliminación en cuartos de la Eurocopa 2024 ante España (dirigida por Luis de la Fuente, quien ganó el torneo), Nagelsmann mantiene el apoyo unánime de la dirigencia alemana.
Luis de la Fuente:
Busca la gloria española
Luis de la Fuente ganó la Eurocopa 2024 con España—quizás la generación más talentosa que ha producido el fútbol español en años. Su éxito ha sido tan rotundo que la Federación le renovó hasta 2028, indicando su deseo de que dirija el Mundial 2030 en el país Ibérico (si es que España llega).
De la Fuente, de 61 años, representa la evolución táctica española: sin renunciar al tiki-taka tradicional, ha incorporado más dinamismo defensivo y transiciones rápidas. España es, en el ranking FIFA, la selección mejor clasificada y llega con claras aspiraciones de ganar el Mundial. Su frase resume su confianza: «Solo el hecho de pelear por ganarlo no nos da vértigo».
La Roja enfrentará a Uruguay, Arabia Saudita y Cabo Verde. Su grupo incluye a Marcelo Bielsa (Uruguay), lo que promete choques tácticos fascinantes. De la Fuente ha mostrado una capacidad excepcional para mantener a sus jugadores frescos mentalmente y comprometidos con un proyecto que, a diferencia de otras selecciones, enfatiza la importancia del colectivo sobre las individualidades.
Roberto Martínez: Gestor
del talento portugués
Roberto Martínez es el arquitecto de una selección portuguesa que se ha consolidado como una de las más sólidas de Europa. Su llegada a Portugal en 2022 marcó un cambio en la identidad del equipo: más estructura táctica, mejor transición defensiva, y una clara identidad ofensiva. Con Cristiano Ronaldo completando 40 años durante el torneo, Martínez ha sido claro: el rendimiento decide todo, incluso para una leyenda.
Martínez, quien ha dirigido equipos en múltiples ligas europeas, trae una perspectiva cosmopolita al puesto. Portugal llega con estabilidad táctica y una generación en su plenitud: João Félix, Bernardo Silva, Bruno Fernández, junto a Ronaldo que sigue siendo determinante. El técnico ha modulado la presencia de CR7 para maximizar su impacto mientras protege su desgaste físico.
Portugal está en el Grupo K, enfrentando al ganador de un repechaje intercontinental, Uzbekistán y Colombia. Martínez ha transformado a los Magriços en un equipo que compite de igual a igual con cualquiera.
Bielsa: La tercera
oportunidad del «Loco»
Marcelo Bielsa es acaso el entrenador vivo más diferente del resto. Su propuesta futbolística—presión alta extrema, posesión combinada con transiciones agresivas—ha influenciado profundamente el fútbol moderno. Ya ha fracasado en dos Mundiales (Argentina 2002, Chile 2010), pero Uruguay lo contrató porque alguien tenía que intentar romper la maldición que lleva sin ganar un título importante desde 1950.
Bajo Bielsa, Uruguay llegó a ser segundo en las eliminatorias sudamericanas, ganó en Buenos Aires a Argentina y en Montevideo a Brasil. Sin embargo, resultados recientes—como un 5-1 contra Estados Unidos—han generado dudas. Bielsa, de 69 años, no teme la polémica, no duda de su fútbol, y espera que en 2026 se produzca el gol que falta, la pelota que entra, la clasificación que llega.
La Celeste llegará a Norteamérica con Bielsa nuevamente en el banquillo, en su tercera oportunidad de ganar un Mundial. El Loco representa la intransigencia futbolística: no cambia por presión, no negocia su fútbol. Esa es su fortaleza y su debilidad.
Javier Aguirre: El
Experimentado en Casa
En México, el «Vasco» Aguirre regresa al banquillo tras experimentar éxito en otras selecciones (Japón). Este será su tercer Mundial dirigiendo al Tri (2002 y 2010 anteriormente), y particularmente importante: se jugará parcialmente en casa. México nunca ha ganado un partido inaugural en un Mundial—ha empatado dos y perdido varios—pero con Aguirre, que es un estratega experimentado, existe la esperanza de romper esa racha.
El Vasco representa la experiencia, la capacidad de gestionar presiones internas (afición, medios, crítica) que pocas selecciones enfrentan con la intensidad que lo hace México. En un torneo donde la mentalidad será clave, Aguirre trae eso: temple, tranquilidad, y un fútbol pragmático capaz de competir.
Una batalla de filosofías
El Mundial 2026 promete ser, más que nunca, una batalla de filosofías futbolísticas y liderazgos distintos. Desde Scaloni defendiendo un modelo de juego ganador, hasta Bielsa insistiendo en su propuesta revolucionaria; desde Deschamps en su última danza hasta Nagelsmann representando el futuro; desde Ancelotti trayendo décadas de experiencia ganadora hasta Tuchel buscando romper maldiciones.
Estos hombres no son simples entrenadores. Son arquitectos de sueños colectivos, gestores de presión extrema, y maestros de un deporte que, mientras se juega en el terreno de juego, se decide frecuentemente en el banquillo. En junio y julio de 2026, cuando la presión alcance su máxima expresión, será interesante ver quién tiene la receta correcta, quién mantiene la calma, y quién logra convertir su visión en un título mundialista.













