14 de febrero: el verdadero reto del amor no es el romance, es el dinero
Finanzas martes 10, Feb 2026- Detonante de decisiones financieras impulsivas

Cada 14 de febrero, el consumo se acelera. Cenas, regalos, viajes y experiencias se convierten en una forma de expresar afecto, pero también en un detonante de decisiones financieras impulsivas. Para muchas parejas, San Valentín no solo pone a prueba la creatividad romántica, también revela qué tan alineadas están cuando se trata de gastar, ahorrar o usar crédito.
Desde la experiencia de Kueski analizando patrones de consumo en fechas clave, es común observar que el gasto asociado a celebraciones emocionales abre conversaciones que normalmente se evitan. ¿Quién paga qué?, ¿hasta dónde es razonable gastar?, ¿qué pasa después del 14 de febrero? Lo que comienza como una celebración puede convertirse en un punto de fricción financiera si no existe claridad previa.
Este fenómeno no es menor. En México, 7 de cada 10 personas no hablan con su pareja sobre deudas hasta que ya existe un problema, de acuerdo con la EncuestaNacional sobre Salud Financiera 2024. Cuando el gasto llega antes que la conversación, el conflicto suele llegar después.
El contexto económico vuelve esta conversación aún más relevante. Más del 50% de millennials y personas de la generación Z vive al día o a la quincena, con dificultades para cubrir sus gastos mensuales, según el Deloitte Global 2025 Gen Z and Millennial Survey. Aun así, estas generaciones están transformando la forma en que se relacionan con el dinero y con sus parejas: buscan independencia financiera, pero también acuerdos claros que les permitan avanzar hacia objetivos compartidos.
Muchas de las tensiones que surgen en pareja no nacen del dinero en sí, sino de no entender la relación que cada persona construyó con él desde su infancia.
“Hablar de dinero en pareja no se trata solo de números, sino de entender cómo cada persona creció, qué le genera seguridad y qué le provoca ansiedad financiera”,explica Samantha García, VP de Marketing en Kueski. “Cuando las parejas comprenden esa relación personal con el dinero, es más fácil construir acuerdos que respeten la autonomía individual y, al mismo tiempo, fortalezcan la confianza mutua”.
Finanzas en pareja: menos tabú, más estrategia
Hablar de dinero no debería ser una discusión incómoda ni una negociación constante. Debería ser una conversación tan natural como planear un viaje o decidir el siguiente paso juntos. Estos hábitos pueden marcar una diferencia real en la estabilidad financiera y emocional.
Muchas parejas descubren que hablan con más facilidad de problemas ficticios en una serie que de sus propias finanzas. Reservar un espacio regular para revisar gastos, pagos y metas compartidas ayuda a evitar sorpresas. Convertir estas conversaciones en una práctica frecuente permite que el dinero deje de ser un tema explosivo y se convierta en una herramienta de planeación.
Autonomía financiera con objetivos claros
Mantener ingresos separados no significa construir proyectos separados. Cada vez más parejas optan por conservar su independencia financiera, pero acuerdan cómo enfrentar gastos importantes como viajes, mudanzas o imprevistos. En estos casos, un crédito bien planeado puede ser una herramienta útil para alcanzar metas compartidas, siempre que exista claridad sobre responsabilidades, tiempos y pagos.
Aportar lo mismo no siempre es lo más justo. Ajustar los gastos de acuerdo con los ingresos reales de cada persona reduce fricciones y evita desequilibrios que, con el tiempo, suelen convertirse en resentimiento. Estos acuerdos pueden evolucionar conforme cambian los ingresos y convertirse en la base de un presupuesto compartido más sólido y sostenible.
Usar el crédito con intención, no por presión social
Fechas como San Valentín suelen detonar gastos impulsivos. El problema no es celebrar, sino hacerlo sin planeación. Definir un presupuesto y un plan de pagos claro permite disfrutar experiencias sin comprometer la estabilidad financiera.
PATA
San Valentín no solo pone a prueba la creatividad romántica, también revela qué tan alineadas están cuando se trata de gastar, ahorrar o usar crédito.











