Aprobada la jornada de 40 horas, pero no se obliga que sean sólo 5 días a la semana
Miguel Ángel Rivera, Opinión miércoles 11, Feb 2026CLASE POLITICA Miguel Ángel Rivera
Al fin, después de muchos ires y venires se avanzó en el Congreso a fin de aprobar la reforma constitucional para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales.
Lo más sobresaliente, es que el cambio se aprobó por unanimidad de 121 votos, casi la totalidad del Pleno del Senado, que es de 128 senadores.
De cualquier forma, fue necesaria una prolongada discusión para que los cambios quedaran al gusto de todas las fracciones parlamentarias. Fueron más de tres horas discusión, sobre todo por la insistencia de las bancadas de MC y PRI para que quedara claramente establecido que, al reducirse la jornada semanal a sólo 40 horas, serían solo cinco días de trabajo por dos de descanso.
A final de cuentas, el oficialismo, integrado por Morena y sus rémoras del PT y PVEM, se impuso para presentar la reforma como un logro de la llamada Cuarta Transformación y en particular de la presidenta (con A) Claudia Sheinbaum Pardo, pero los legisladores de oposición destacaron que se trataba de un esfuerzo conjunto.
De hecho, la iniciativa fue aprobada con dispensa de trámites, pero sin precisar como lo exigían MC y PRI que la jornada obligatoria sería de sólo cinco días de labor a la semana.
Al anunciar el inicio de la discusión en torno a la iniciativa previamente revisada y aprobada por las comisiones unidas de Puntos Constitucionales; de Trabajo y Previsión Social; y de Estudios Legislativos, la presidenta de la Cámara, Laura Itzel Caastillo Juárez, de Morena, informó a la asamblea que el dictamen considera las iniciativas de la Titular del Ejecutivo Federal, del 3 de diciembre de 2025; de las senadoras y los senadores del grupo parlamentario de Movimiento Ciudadano, del 10 de diciembre de 2025; y de la senadora Alma Carolina Viggiano Austria y del diputado Ignacio Moreira Valdez, del grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, del 7 de enero de 2026.
«Como pueden notar, el dictamen integra iniciativas de diversas fuerzas políticas; además, fue ampliamente discutido en las comisiones, donde se escucharon todas las voces. El dictamen fue aprobado por las comisiones e inmediatamente fue remitido a la Mesa Directiva para su publicación en la Gaceta, lo cual se hizo a las 15 horas con 12 minutos», agregó la presidenta del Senado, para enseguida preguntar a sus colegas si se dispensaban trámites, para que la iniciativa fuera revisada de inmediato.
Uina vez aprobado el trámite, correspondió a la senadora del PT Geovanna Bañuelos de la Torre, presidenta de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, presentar la iniciativa, de la cual destacó que más de un siglo después de promulgada la Constitución de 1917, en donde por primera vez se consagraron los derechos de la clase obrera a un trabajo digno, derecho a la huelga, salario mínimo y la jornada laboral, «el país sigue enfrentando una paradoja dolorosa, las y los trabajadores mexicanos laboran más horas que en la mayoría de los países del mundo, pero no viven mejor.
«Trabajamos más, descansamos menos y, sin embargo, la productividad no crece en proporción, mientras que el desgaste físico, emocional y social se acumula silenciosamente en millones de hogares», agregó la legisladora del Partido del Trabajo, quien destacó que en nuestro país «se trabajan, en promedio, más horas que en la mayoría de los países de la OCDE, sin que ello se traduzca en mayores niveles de productividad o calidad de vida; las jornadas prolongadas están asociadas con mayores niveles de fatiga, estrés, enfermedades físicas y mentales, así como una disminución en el rendimiento laboral.
Recordó que la Organización Internacional del Trabajo y la Organización Mundial de la Salud han advertido que el exceso de horas de trabajo constituye un riesgo para la salud públicay mencionó como ejemplo que trabajar más de 55 horas semanales incrementa el riesgo de accidentes cardiovasculares y riesgo de muerte por cardiopatía.
También señaló que «reducir la jornada laboral es reconocer una verdad incómoda, pero innegable: trabajar más horas no significa trabajar mejor», dijo la legisladora, al remarcar que «este dictamen no impone una visión única, actualiza nuestro marco laboral conforme a la evidencia, a estándares internacionales y a las necesidades reales del pueblo mexicano trabajador, es un paso firme para dejar atrás una cultura de explotación normalizada y avanzar hacia un modelo donde el trabajo dignifique y no desgaste».
Al arrancar las exposiciones de las bancadas, que no fue polémica, el primer orador que no forma parte del oficialismo, el senador Clemente Castañeda Hoeflich, de MC, expresó que la exigencia de una jornada laboral de 40 horas, con dos días de descanso, es una lucha por la dignidad de las personas, por su derecho a vivir y disfrutar y por la igualdad sustantiva entre hombres y mujeres. Es una causa de justicia social a la cual no podemos renunciar.
Recordó que las condiciones de México no son iguales a las de hace un siglo, cuando se estableció la jornada laboral de 48 horas, pues ahora por la distancia entre los hogares y los centros de labor, los trabajadores tienen menos tiempo real de descanso.
Mencionó la sentencia de que las personas no viven para trabajar, sino que trabajan para vivir, por lo cual «deben de tener todas las condiciones para ejercer sus derechos a plenitud».
Luego lanzó la advertencia: «pero también podemos advertir que no nos podemos engañar. Esta reforma, tal cual está planteada no cumple con algunas demandas de las y los trabajadores de este país, dijo y, enseguida, explicó:
Primero, «porque no modifica el principal objetivo de modificar la jornada laboral a 40 horas, que es establecer dos días de descanso, no uno, dos días de descanso, porque un día de descanso no es suficiente para que las personas solventen sus trámites, hagan limpieza, cuiden de los suyos, convivan con sus familias y se recuperen física y mentalmente para seguir trabajando.
«Segundo, muy importante, porque en esta reforma, como está planteada se abaratan las horas extras.
«Actualmente, al trabajar de una a nueve horas extras a la semana, se tiene acceso al pago doble, y a partir de la décima hora al pago triple
Por lo anterior, el legislador de MC anunció que plantearían algunas reservas para corregir estos retrocesos. «Particularmente vamos a insistir en la demanda de que se establezca una jornada laboral de 40 horas con dos días de descanso. Así, sólo así estaremos haciendo verdaderamente justicia a las y los trabajadores de México»
En seguida, fue a la tribuna la mencionada, Geovanna Bañuelos, quien se dedicó a elogiar supuestos beneficios promovidos por la 4T en beneficio de los trabajadores mexicanos.
«Mienten, mienten y no se cansan de mentir», ripostó la representante del PRI, Cristina Ruiz Sandoval, quien hizo un recuento de las fallas del régimen:
«Mintieron en mejorar el servicio de salud hasta colapsarlo y quebrarlo.
«Mintieron en impulsar la economía hasta quebrar empresas y perder empleos.
«Mintieron con la austeridad, con la transparencia.
«Mintieron con combatir la corrupción, ahí están sus casos de Segalmex y el huachicol fiscal.
«Y, ahora, con Morena, somos uno de los países más corruptos de Latinoamérica y del mundo», agregó la legisladora del tricolor quien para sostener lo afirmado recordó que en el último reporte del Índice de Percepción de Corrupción Global, México ocupó el lugar 141 de 182, destacando como uno de los países más corruptos peor calificados.
Luego se pronunció contra la reforma tal como fue presentada por el oficialismo. Explicó que «una reforma que mide el descanso en horas y no en días como debiera ser».
«Por eso hay que decirlo con todas sus letras: Esta no es la reforma de las 40 horas, es la reforma del cansancio.
«Sí quiero dejar algo muy claro.
«En el PRI sí estamos a favor de una jornada laboral de 40 horas; pero en el PRI sí queremos una reforma bien hecha, una reforma honesta y pensada desde la realidad del trabajador y no desde la propaganda del gobierno.
«Aunque sé que honestidad y pensar no son las cualidades de Morena, porque aquí está la gran verdad que Morena no quiere aceptar.
«Trabajar seis días no es descanso, aunque le cambien el nombre».
A final de cuentas, se impuso la mayoría, otra reforma sin cambios; jornada de 40 horas, pero sin precisar que sólo son cinco días de labor a la semana.













