El PAN ofrece una salida para aprobar la reforma electoral, pero no será aceptada
Miguel Ángel Rivera, Opinión miércoles 18, Feb 2026CLASE POLITICA Miguel Ángel Rivera
A finales de los ya lejanos años 60, del siglo anterior, se presentó una película que, traducida al español, es “Nacidos para perder”, frase que sonó como eco en la sesión del Senado del reciente martes, luego de que el ex presidente nacional del PAN, y ahora senador, Marko Cortés Mendoza, presentó una iniciativa de reforma electoral.
El motivo: desde ahora se sabe que no prosperará en ningún aspecto, pues la mayoría oficialista en las dos cámaras del Congreso de la Unión está preparada para aprobar una reforma electoral totalmente distinta.
Otro aspecto notable consiste en que la iniciativa que se convertirá en ley todavía no existe, al menos no oficialmente, pues quienes la conocen no la han hecho pública y apenas han trascendido algunos aspectos que, por cierto, salvo sus autores, nadie más quiere.
La iniciativa, que incluye reformas a la Constitución y a diversas leyes reglamentarias, se presentó en un reciente cónclave que, como en la elección de un Papa de la Iglesia católica, se efectuó en privado.
En la reunión encabezada por Claudia Sheinbaum participaron los integrantes de la Comisión Presidencial para la conformación de la reforma electoral, presidida por el intolerante por Pablo Gómez, además de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez –encargada de negociar con los aliados cuando al expresidente del PSUM se le atoró la carreta–, el ex presidente de la Suprema Corte, Arturo Zaldívar, y los coordinadores de los senadores, el ahora defenestrado Adán Augusto López, y de los Diputados, Ricardo Monreal Ávila, así como representantes de Morena.
Trascendió que se mantenían los propósitos centrales de la iniciativa delineada desde el anterior sexenio, como la de devolver al gobierno el control de las elecciones y reducir el número de legisladores de representación proporcional (de partido) así como el financiamiento público, dos asuntos centrales en los desacuerdos con los aliados.
Todo se supo extraoficialmente. La única versión considerada oficial fue lo expresado por la jefa del Ejecutivo federal en su conferencia mañanera. Sheinbaum dijo que uno de los rubros en que la propuesta de reforma hará énfasis será la fiscalización de los recursos que se asignan a los partidos políticos, instituciones electorales y gastos diversos.
En contra de los rumores en el sentido de que los legisladores federales (y estatales, en su caso) están listos para aprobar la propuesta oficial sin ningún cambio, la jefa del Ejecutivo aseguró que una vez en el congreso, los diputados y senadores serán los que determinen la ruta crítica de la discusión y posible aprobación.
Anticipó que la reforma electoral se presentará al Congreso la próxima semana y aseguró que recibió el apoyo de los partidos aliados de Morena.
En respaldo de la primera mandataria, con la que compitió en dos ocasiones, por el gobierno de la Ciudad de México y por la Presidencia de la República, el zacatecano Monreal declaró que no existe riesgo de un revés en la reforma electoral, aunque reconoció la posibilidad de que la presidenta Claudia Sheinbaum presente una nueva iniciativa.
Afirmó que no puede anticipar si el Partido Verde y el Partido del Trabajo respaldarán la propuesta, ya que aún no conoce el documento.
“No hay nada amarrado, porque yo no puedo hablar de que esté amarrado algo”, manifestó también el coordinador de la mayoría en la Cámara de Diputados, que se atrevió a opinar que las elecciones de 2027 y 2030 son prioritarias sobre la reforma electoral.
“Me gustaría que estuviera contemplado todo mundo para que pudiera hacerse posible construir la mayoría calificada”, agregó el legislador al confirmar que Sheinbaum ha planteado desde hace tiempo reducir el número de diputados plurinominales para adelgazar la Cámara, algo que ha detenido los avances con los partidos aliados.
Reveló que en la reunión de la comisión presidencial de la reforma electoral se discutió disminuir los diputados de 500 a 400, e incluso modificar el método de elección, con opciones como el principio de mejor perdedor o una boleta con voto directo a candidatos también para esos legisladores conocidos como de partido.
También admitió que no hubo avances definitivos, pero señaló que Morena respaldará la iniciativa presidencial, aun si no se alcanza la mayoría calificada.
Adelantó que, de presentarse la próxima semana, la iniciativa sería turnada a la Comisión de Puntos Constitucionales, la cual tendría cinco días para dictaminarla y dejarla lista para su votación y casi segura aprobación en el pleno durante la primera quincena de marzo.
Lo que no se puede garantizar es que se alcance la mayoría calificada para ratificar las modificaciones a la Constitución.
A pesar de lo afirmado por Sheinbaum todavía no se tiene el pleno respaldo de sus satélites. Morena necesita los votos de PT y de PVEM.
En declaraciones formuladas apenas el martes reciente, el coordinador de los senadores del PVEM, el ex gobernador de Chiapas, Manuel Velasco Coello, confirmó que todavía no se ha logrado consenso en torno a la elección de legisladores de representación proporcional o plurinominales.
El chiapaneco reveló que existen tres propuestas: que sea por estados, es decir, que cada instituto político proponga cinco mujeres o cinco hombres y el que tenga el mayor número de votos sea el que entre.
Otra es que sean por circunscripciones y que hagan campaña en toda la circunscripción o que sea a nivel nacional.
La tercera consiste en asignar posiciones a la llamada primera minoría, como sucede ya con una parte de los senadores.
Aseguró que el Partido Verde ha apoyado prácticamente todas las reformas de la presidenta e inclusive dio cifras: de 40 propuestas revisadas, han aceptado 38.
Pero volvemos a los “nacidos para perder”.
Aunque se dar por seguro que no ocurrirá, de aceptarse la iniciativa presentada el martes por el ex presidente del PAN, se superarían todas las objeciones de las rémoras de Morena e inclusive se sumarían muchos votos de la oposición, pues se encuentran propuestas de avanzada para consolidar la debilitada democracia nacional.
Vale reproducir parte de la presentación del senador Romero:
“Hoy, a nombre propio y a nombre del senador Raymundo Bolaños, quien fuera director general Jurídico de Acción Nacional, presento una iniciativa a la Constitución en materia electoral. No la que le conviene al PAN, no la que le conviene a Morena; es la reforma que México necesita en materia electoral.
“Esta reforma se divide en cuatro puntos principales:
“El primero. Corregir la sobre y subrepresentación, particularmente en la Cámara de Diputados. No es posible que con el 54% de los votos que sacó la coalición gobernante, tengan hoy en la Cámara de Diputados el 73% de las curules. Eso no está bien.
Esa es una sobrerrepresentación arriba del 19%.
“Tenemos que acabar con la simulación, que el siglado sea de cada legislador de donde obtuvo los votos y esto le puede interesar al Partido Verde, esto le puede interesar al PT, porque entonces ya el partido que no podría estar sobrerrepresentado sería el partido mayoritario. Entonces estos partidos podrían lograr una mayor representación real de los suyos sin simulaciones en el Congreso de la Unión.
“Seguiría establecido que ningún partido puede tener más de 300 diputados; pero también estamos agregando que en ninguna fuerza política o coalición pueda tener por sí sola más de dos terceras partes de la integración de las Cámaras.
“Y eso sí nos permitiría garantizar la pluralidad.
Segundo tema. “Lo que estamos proponiendo es que cuando el crimen se meta en una elección, la elección sea nula, sin importar la diferencia del resultado”.
“No puede haber democracia a medias”.
“Llevemos las primeras minorías a la Cámara de Diputados.
De los 200 plurinominales, que sean 100 primeras minorías y 100 de lista de forma intercalada y así mejoremos la contienda electoral con mejores candidatos para la elección.
“Tercero y último. Nosotros proponemos elecciones primarias, obligatorias para todos los partidos, para presidente de la República, senador y diputado federal, organizadas por el INE, con precampañas, sin simulaciones, que no haya más corcholatas haciendo campaña, gastando dinero por todos lados y ningún tipo de fiscalización”.
La propuesta fue enviada a comisiones, de donde no saldrá.













