Jorge Campos, el inmortal: del arco del Tri a la cabina rumbo al Mundial 2026
Deportes, Mundial 2026 jueves 19, Feb 2026- Nacido en Acapulco y forjado en Pumas
- Desafió todas las reglas y se volvió leyenda con guantes, goles y colores

Jorge Campos, el inmortal: del arco del
Tri a la cabina rumbo al Mundial 2026
Por Arturo Arellano
Nacido en Acapulco y forjado en Pumas, Jorge Campos se convirtió en el guardián más carismático que ha tenido la Selección Mexicana, disputó tres Copas del Mundo y levantó títulos históricos como la Copa Confederaciones 1999 y dos Copa Oro. Su estilo acrobático, su baja estatura para la posición y sus jerseys multicolor lo transformaron en un ícono global del futbol, más allá de cualquier frontera.
Hoy, esa misma personalidad que encendía el Estadio Azteca anima las transmisiones de TV Azteca, donde comparte micrófono con Christian Martinoli y Luis García rumbo al Mundial 2026.
Jorge Francisco Campos Navarrete nació en Acapulco el 15 de octubre de 1966 y desde niño alternó entre la portería y el ataque, una dualidad que marcaría para siempre su carrera.
En 1988 llegó a Pumas UNAM, donde, ante la presencia de otro portero titular, pidió jugar como delantero y sorprendió al marcar 14 goles en su primera temporada, situación que lo llevó incluso a pelear el título de goleo.Con el tiempo se adueñó del arco universitario y fue pieza clave para que Pumas conquistara la liga en la temporada 1990‑91 y la Copa de Campeones de la CONCACAF de 1989.
Entre 1988 y 1995 disputó más de 200 partidos de liga con el club, alternando etapas como portero y como delantero, algo prácticamente inédito en el futbol profesional moderno.
Un estilo imposible de ignorar
Campos medía apenas alrededor de 1.68 metros, muy por debajo del canon tradicional del portero, pero compensaba con reflejos felinos, salidas arriesgadas y un juego de pies que le permitía actuar casi como líbero.
Campos era un guardameta acrobático y adelantado a su tiempo, un “sweeper‑keeper” que rompió moldes en los años noventa. Su otra gran marca registrada fueron los jerseys: diseños neón, trazos geométricos y colores inspirados en el surf y en los paisajes de Guerrero, muchos de ellos hechos a medida junto al diseñador Daniel Ríos y la marca Aca Sport.
Estos uniformes personalizados le dieron fama mundial y lo convirtieron en un ícono cultural, al punto de que hoy son pieza de culto y referencia constante en colecciones retro y homenajes.
El Tri encuentraa su guardián
Jorge Campos debutó con la Selección Mexicana mayor en 1991 y, a partir de entonces, se consolidó como el portero de referencia del Tri durante más de una década.
Registros de FIFA y RSSSF le atribuyen alrededor de 130 partidos internacionales con México, una cifra que lo coloca entre los futbolistas más seleccionados en la historia del país. Su impacto fue inmediato: en la Copa Oro 1993 fue clave para que México se coronara campeón, título que repetiría en la edición de 1996, cimentando la hegemonía del Tri en la región.
En 1999 alcanzó la cúspide con la Selección al ganar la Copa Confederaciones en el Estadio Azteca, derrotando 4‑3 a Brasil en una de las noches más recordadas del futbol mexicano.
Mundiales: el escenario de los inmortales
Campos disputó tres Copas del Mundo con México: Estados Unidos 1994, Francia 1998 y Corea‑Japón 2002.
En 1994 y 1998 fue el portero titular, jugando todos los partidos hasta los octavos de final, instancia en la que México fue eliminado ambas veces, mientras que en 2002 fue convocado como suplente y no vio minutos.
En total acumuló 8 partidos mundialistas, con un balance de 2 victorias, 4 empates y 2 derrotas, recibiendo 11 goles y dejando la puerta en cero en varias noches de tensión máxima.
Pese a no rebasar los octavos, su presencia en esas Copas del Mundo –con atajadas espectaculares y uniformes imposibles de olvidar– lo convirtieron en uno de los rostros más reconocibles del torneo en la década de los noventa.
Más allá del Mundial: títulos y noches históricas
Además de los Mundiales, la trayectoria de Campos con el Tri estuvo marcada por torneos que alimentaron su leyenda.
México fue subcampeón de la Copa América 1993 con él como figura, cayendo solo ante Argentina en la final, y volvió a competir con protagonismo en las ediciones de 1995 y 1999, donde el equipo llegó a cuartos de final y al tercer lugar, respectivamente.
En Confederaciones, además del título de 1999, ya había participado en la edición de 1995, donde el Tri terminó en tercer lugar, consolidando a México como un rival incómodo para las potencias sudamericanas y europeas.
Su palmarés con la Selección incluye, como mínimo, dos Copa Oro, una Copa Confederaciones y presencias constantes en torneos de élite, un bagaje que pocos futbolistas mexicanos pueden presumir.
¿Por qué se volvió una leyenda mundial?
La figura de Jorge Campos trasciende las estadísticas, al ser uno de los futbolistas más singulares en la historia moderna del juego, tanto por su estética como por su manera de entender la portería. Su estilo valiente, su rol híbrido de portero‑delantero y sus intervenciones acrobáticas dejaron una huella indeleble en la memoria colectiva del futbol.
Su impacto visual tampoco fue menor, y es que sus jerseys, llenos de patrones y colores neón, inspirados en el surf y en Acapulco, se convirtieron en símbolo de identidad para aficionados dentro y fuera de México.
Hoy se le recuerda no solo como un gran portero, sino como un revolucionario de la imagen y del estilo, al que incluso grandes marcas rinden homenaje con camisetas que recrean su estética irreverente.
Del césped al micrófono: el “Inmortal” en TV Azteca
Tras su retiro como jugador, Campos se mantuvo cercano al balón, participando en distintos proyectos futbolísticos y colaborando con la Selección como parte del cuerpo técnico rumbo al Mundial 2006.
Con el tiempo, su carisma encontró un nuevo escenario natural: la cabina de transmisión, donde se integró al equipo de comentaristas de TV Azteca Deportes. Hoy forma parte del llamado “Azteca Team”, junto a voces icónicas como Christian Martinoli y Luis García, además de otros analistas como Zague, en transmisiones de partidos de la Selección Mexicana y encuentros estelares.
En 2025, la propia televisora y diversos medios confirmaron que TV Azteca tendrá la cobertura del Mundial 2026, torneo que se disputará en México, Estados Unidos y Canadá, con un equipo encabezado precisamente por Martinoli, García y Jorge Campos, entre otras figuras.
De cara a esa Copa del Mundo, el “Inmortal” llega no con los guantes puestos, sino con el micrófono en la mano, llevando a la pantalla la misma energía desenfadada, el humor y la personalidad que alguna vez encendieron el Estadio Azteca.
Su trayectoria completa –del niño de Acapulco al portero goleador de Pumas, del guardián del Tri al ícono global y, ahora, comentarista estelar rumbo a 2026– explica por qué Jorge Campos ya no solo es un nombre: es, sencillamente, una leyenda del futbol.
RECUADRO:
De la cancha a la moda y al rock
-Fue pionero del “portero‑delantero”: llegó a anotar 14 goles en una sola temporada de liga con Pumas jugando como atacante pese a estar registrado como portero.
-A pesar de medir alrededor de 1.70 m, fue reconocido por la IFFHS como el tercer mejor portero del mundo en 1993, solo detrás de Peter Schmeichel y Sergio Goycochea.
-Diseñó junto a la marca Aca Sport sus propios jerseys neón, inspirados en el surf y los paisajes de Acapulco; él elegía colores y patrones y pedía cambios hasta sentirse cómodo.
-Es considerado un ícono de moda futbolera: sus camisetas se volvieron piezas de culto, muy difíciles de conseguir originales, y se calcula que se han vendido millones de réplicas en todo el mundo.
-Fue el primer futbolista mexicano en firmar un gran contrato con Nike y apareció en el comercial “Good vs Evil” junto a figuras como Cantona y Maldini, destacando por su uniforme fosforescente.
-Su jersey de México 1994 ha sido exhibido en contextos museísticos y curadurías de cultura futbolística como ejemplo de diseño y símbolo pop, no solo como prenda deportiva.
-Uno de sus uniformes inspiró a la serie “Super Campeones”, que creó al personaje Ricardo Espadas, portero mexicano con rasgos y colores muy similares a los de Campos.
-En 2022, el guitarrista Mark Bowen, de la banda británica IDLES, salió al escenario del Sea Hear Now Festival en Nueva Jersey con el mítico uniforme rosa de Campos.
PIES DE FOTO:
Jorge Campos, se convirtió en el guardián más carismático que ha tenido la Selección Mexicana.
Jorge Campos levanta el trofeo de la Copa Confederaciones 1999, tras la histórica victoria 4‑3 sobre Brasil en el Estadio Azteca.
Su jersey ha sido exhibido en contextos museísticos y curadurías de cultura futbolística como ejemplo de diseño y símbolo pop, no solo como prenda deportiva.
La figura de Jorge Campos inspiró la creación del personaje Ricardo Espadas, en el manga “Captain Tsubasa” (Supercampeones).
En la cabina de TV Azteca, Jorge Campos comparte risas y análisis junto a Christian Martinoli y Luis García, el tridente que narrará el Mundial 2026.
En 2022, el guitarrista Mark Bowen, de la banda británica IDLES, salió al escenario del Sea Hear Now Festival en Nueva Jersey con el mítico uniforme rosa de Campos.













