La OCDE recomienda a México mejorar el sistema educativo y reducir informalidad
Miguel Ángel Rivera, Opinión jueves 26, Feb 2026CLASE POLITICA Miguel Ángel Rivera
En momentos en que el gobierno de la presidenta (con A) Claudia Sheinbaum Pardo manifiesta un gran optimismo acerca de la marcha de la economía nacional, recibió un inesperado respaldo de una organización hacia la que no ha mostrado simpatía, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
El secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, junto con el secretario de Hacienda y Crédito Público, Édgar Amador, presentó el estudio y destacó un inesperado reconocimiento al “Plan México” impulsado por el actual régimen.
Sin embargo, al mismo tiempo hizo una recomendación al señalar que las políticas públicas del gobierno mexicano deberían centrarse en garantizar la sostenibilidad fiscal y acelerar el crecimiento mediante reformas que impulsen la productividad y reduzcan la informalidad.
El estudio sostiene que la economía de México ha demostrado resiliencia, pese a la incertidumbre y a las tensiones comerciales, gracias a la solidez de sus fundamentos.
Esto contrasta con estimaciones previas, como las dadas a conocer por la organización “México cómo vamos”, apenas el pasado 30 de enero, en el cual se informó que durante 2025 la economía mexicana creció 0.7%, lo que representa el menor crecimiento para un año desde 2020. En particular se señaló que en el cuarto trimestre de 2025 el PIB apenas aumentó 0.8%.
Esa misma fuente recordó que el Banco Mundial estimaba que el crecimiento de México en el presente año sería de 1.3 por ciento.
El estudio presentado ayer por la OCDE resulta un poco más optimista, pues prevé que el PIB de México crezca un 1.4% en 2026 y un 1.7% en 2027, frente al 0.7% registrado en 2025. Asimismo, las previsiones indican que la inflación disminuirá hasta el 3.6% en 2026 y el 3.2% en 2027, un nivel cercano al punto medio del rango objetivo del banco central, situado en el 3%.
Esto coincide con estimaciones positivas del Banco de México que llevó a su Junta de Gobierno a mejorar su pronóstico de crecimiento del PIB, al ubicarlo en 1.6% este año, una mejora de 50 puntos base respecto a su pronóstico previo de 1.1%.
“A pesar de que la dinámica esperada para la actividad económica es similar a la presentada en el Informe previo, el mejor desempeño de la variación del PIB en el último trimestre de 2025 respecto de lo esperado induce un efecto aritmético de mayor base de crecimiento para 2026″, dijo el banco central en su informe trimestral octubre-diciembre, presentado ayer.
En cambio, Banxico dejó la previsión de avance del PIB para el próximo año sin cambios, es decir, estima que la economía de México crecerá 2 por ciento en 2027, en un rango de entre 1.2 a 2.8 por ciento
El estudio de la OCDE presentado ayer admite que “la economía de México se mantiene estable a pesar de la mayor incertidumbre y de las barreras comerciales.
“Sin embargo, el conocimiento permanece modesto y dos décadas de lento crecimiento económico y de la productividad destacan la necesidad de reformas”.
En seguida, señala “tras el fuerte aumento del déficit en 2024 México necesita huna consolidación fiscal constante y gradual.
“Para garantizar la sostenibilidad y reconstruir los amortiguadores fiscales, confiando en mayores ingresos y mejor dirigidos”
En su exposición, el secretario general de la OCDE, Mathias Corman, manifestó que “México posee un historial acreditado de finanzas públicas saneadas”, pero indicó enseguida que “la consolidación fiscal en curso debería mantenerse y la eficiencia del gasto debería reforzarse para salvaguardar el margen fiscal destinado a inversiones clave en educación y digitalización.
“También se requieren reformas ambiciosas para sentar las bases de un crecimiento más sólido y resiliente a largo plazo, incluidas reformas que promuevan la competencia en el sector de las telecomunicaciones para acelerar la digitalización, así como mejoras en el sistema educativo para fortalecer el desarrollo de habilidades y ampliar las oportunidades de empleo formal”.
Cormann declaró asimismo que México necesita una consolidación fiscal gradual y sostenida para garantizar la sostenibilidad y reconstruir los márgenes fiscales tras el elevado déficit registrado en 2024, apoyándose en un gasto mejor focalizado y en la optimización de los ingresos. Un enfoque más estratégico de la planificación y priorización del gasto debería sustentarse en un marco fiscal de mediano plazo más sólido y en un uso más sistemático de revisiones del gasto y análisis de costo-beneficio.
El especialista advirtió acerca de los riesgos del elevado endeudamiento. “El incremento de gasto por pago de intereses, y pensiones no contributivas, ha reducido el marco fiscal, para proveer las necesidades en otros ámbitos prioritarios”, comentó Cormann.
Al insistir en la eficiencia del gasto público, dijo que “esto se puede lograr a través de un marco fiscal de mediano plazo más sólido, y un uso más sistemático de regulaciones del gasto y análisis de costo beneficio, además de incrementar el gasto gradualmente, hacia áreas que impulsen la productividad, la educación, fortalecería el potencial de crecimiento a largo plazo”.
Mientras tanto, dos organizaciones vinculadas con la industria de la construcción, la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) y la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) firmaron convenios de colaboración para fortalecer esa industria y el sector inmobiliario en México.
Este acuerdo busca impulsar el desarrollo de proyectos de infraestructura, vivienda y turismo, y ofrecer capacitación y certificación a los profesionales del sector. La CMIC cuenta con presencia en todo el país, mientras que la AMPI tiene 70 años de experiencia en el sector inmobiliario.
La presidenta de AMPI, Jenny Althair Rivas Padilla, destacó que esta alianza nace de una convicción clara: México necesita instituciones fuertes, coordinadas y con visión de largo plazo.
Cuando instituciones sólidas trabajan juntas, el impacto no solo se refleja en proyectos; se transforma en confianza, en inversión, en empleo y en desarrollo social, agregó.
Durante más de siete décadas, AMPI ha sido un actor clave en la profesionalización del sector inmobiliario. Con este convenio, dijo Rivas Padilla, AMPI y CMIC trabajarán de manera formal, coordinada, con reglas claras y objetivos compartidos, a fin de:
Primero, dar mayor confianza y seguridad a sus afiliados, ya que garantiza a los profesionales inmobiliarios de AMPI el acceso directo a una red nacional de constructores formales, verificados y especializados. Con ello se elevan los estándares, reducen riesgos y se fortalece y da certeza en cada proyecto.
Segundo, impulsa el crecimiento y la profesionalización. “Abrimos la puerta a la estructura educativa, técnica y de capacitación de la CMIC, permitiendo que nuestros inmobiliarios accedan a formación especializada, actualizada y de alto nivel, con esquemas preferenciales”.
Y tercero, mejores proyectos y negocios, con el impulso a desarrollos donde la visión comercial y el conocimiento del mercado de AMPI se respalden con la solidez técnica, normativa y constructiva de la CMIC.
Lo anterior, se traduce en proyectos más eficientes, más rentables y socialmente responsables, puntualizó. Todo ello bajo un compromiso inquebrantable con la legalidad, la transparencia y el combate a la corrupción, principios que fortalecen la confianza pública y el prestigio institucional de ambas organizaciones.
Por su parte, Luis Rafael Méndez Jaled, presidente nacional de CMIC, destacó que en el momento que vive actualmente el país, es indispensable que desde el sector empresarial y productivo nos organicemos, nos estructuremos y trabajemos verdaderamente en equipo.
Esto implica dejar de lado egos y protagonismos, y concentrarse en lo que realmente importa: fortalecer nuestra industria de manera integral y para ello se necesitan reglas claras, certidumbre y planeación de largo plazo.
Informó que hoy se invierte alrededor del 1.7% del Producto Interno Bruto a la construcción y a estos sectores. Sin embargo, vemos que los capitales no están fluyendo como deberían. La banca comercial cuenta con cerca de 7.8 billones de pesos disponibles, de los cuales solo una parte se destina a créditos para construcción y vivienda.













