Matisse conquista el Auditorio Nacional
Espectáculos lunes 9, Mar 2026- Con una noche de amor, nostalgia y sorpresas
- Un show de más de dos horas, lleno de baladas y duetos inesperados
FOTOS CORTESÍA OCESA: JOSÉ JORGE CARREÓN

Matisse ofreció un concierto de más de dos horas en el Auditorio Nacional, como parte de su gira “El ayer”, ante un público que coreó cada una de sus baladas.
El pasado fin de semana, el Auditorio Nacional de la Ciudad de México recibió de nueva cuenta a Matisse, una de las agrupaciones pop más queridas del país. La fecha formó parte de la gira “El ayer”, anunciada como una velada “llena de baladas que nos han hecho vibrar y letras que nos hablan del amor”, promesa que la banda cumplió ante miles de fans que abarrotaron el recinto.
Desde los primeros minutos, el ambiente fue de celebración: el público ocupó butacas y pasillos con carteles, luces y celulares en alto, listo para un recorrido por las distintas etapas musicales del grupo. La expectativa venía alimentada desde meses atrás, cuando se confirmó que el concierto sería una oportunidad para escuchar en vivo sus éxitos y las canciones de su más reciente producción.
Un setlist largo, emotivo y con invitados
Con un concierto de alrededor de dos horas, Matisse ofreció un setlist amplio que incluyó tanto sus temas más recientes como las canciones que los consolidaron en la escena pop. De acuerdo con registros especializados, la banda interpretó piezas como “Imposible amor”, “Primer avión”, “Todavía”, “Por tu bien”, “La misma luna”, “Cómo duele”, “Hipotéticamente”, “Conmigo sin ti”, “Eres tú”, “Aplauso”, “Como lo hice yo” y, para cerrar, “Más que amigos”, uno de los momentos más coreados de la noche.
Uno de los pasajes más sorprendentes llegó cuando Matisse compartió escenario con Los Tucanes de Tijuana: juntos interpretaron “Ando bien agusto”, además de los clásicos “Amor platónico” y “La chona”, encendiendo al Auditorio con una mezcla de pop y regional que puso de pie a gran parte del público. Ese bloque de colaboraciones dio un giro festivo al concierto y se convirtió en uno de los puntos más comentados del show.
El Auditorio, testigo de una relación consolidada
La presentación confirmó la buena relación entre Matisse y el Auditorio Nacional, escenario que el grupo ha convertido en una parada recurrente dentro de sus giras. En esta ocasión, la fecha se sumó a una serie de conciertos que la banda ha venido agotando en el recinto, reflejo de la constante respuesta de sus seguidores.
La producción acompañó el tono romántico y nostálgico de la noche: luces cálidas, pantallas que proyectaban visuales ligados a las letras y una atmósfera pensada para reforzar la conexión emocional con el público. Más allá de los números, el concierto dejó la impresión de un proyecto que atraviesa un momento de madurez artística, capaz de equilibrar baladas íntimas, himnos generacionales y guiños a otros géneros sin perder identidad.













