Meta y YouTube, condenadas a pagar 3 mdd en EU por adicción a redes
* Especiales domingo 5, Abr 2026- Se allana el camino a demandas contra la industria tecnológica
- El juicio sienta precedentes sobre los límites de responsabilidad de las redes sociales

Un jurado de Los Ángeles declaró culpables a operadores de Instagram y de YouTube de perjudicar la salud mental de una joven en una histórica demanda sobre la adicción a las redes sociales.
Tras un juicio que duró unas cinco semanas, un jurado de Los Ángeles, California, declaró culpables a Meta (Instagram) y Google (YouTube) de perjudicar la salud mental de una joven en una histórica demanda sobre la adicción a las redes sociales y por la que tendrán que pagar una indemnización millonaria.
Un panel de jurados determinó que estas empresas construyeron intencionalmente plataformas de redes sociales adictivas que perjudicaron la salud mental de una mujer de 20 años, conocida como Kaley, por lo que, resolvieron que deberá recibir 3 millones como compensación, al concluir que Meta y Google «actuaron con malicia, opresión o fraude» en la en la forma de operar sus plataformas.
Otro tipo de daños -los daños punitivos- aún está pendiente de ser determinado por el tribunal. Según la ley estatal, esta suma podría alcanzar los 30 millones de dólares.
El fallo probablemente tendrá implicaciones para cientos de casos similares que actualmente están siguiendo su curso en distintos tribunales de Estados Unidos. Se espera que Meta asuma el 70% del total de los daños otorgados a Kaley, y Google el 30% restante.
Los abogados de Meta argumentaron que, aunque Kaley había sufrido en su vida, su uso de Instagram, propiedad de Meta, no causó ni contribuyó de manera significativa a esas dificultades.
El resultado de esta demanda representa una importante victoria contra dos gigantes tecnológicos y sienta las bases para la resolución de alrededor de 1,500 casos similares contra empresas de redes sociales.
Precedente judicial
La demanda de la joven, identificada como Kale., incluía a las herramientas TikTok y Snapchat, que lograron alcanzar un acuerdo en términos no revelados para evitar el primero de una serie de juicios históricos contra las plataformas de redes sociales.
Esta resolución se suma a la sentencia dictaminada por un jurado de Nuevo México que también encontró culpable a Meta de ocultar información sobre deficiencias en sus plataformas y prácticas comerciales que facilitaban la explotación sexual infantil y fue condenado a una multa de 375 millones de dólares.
Estos litigios forman parte de una ola más amplia de casos que cuestionan las prácticas de la industria tecnológica y podrían sentar precedentes sobre los límites de responsabilidad de las redes sociales en EU.
«Máquinas de adicción»
Los abogados de Kaley argumentaron que Meta y YouTube habían construido «máquinas de adicción» y que no cumplieron con su responsabilidad de impedir que los niños accedieran a sus plataformas.
Kaley dijo que empezó a usar YouTube a los 6 años e Instagram a los 9, y que nunca encontró intentos de bloquear su acceso por su edad.
«Dejé de relacionarme con mi familia porque pasaba todo mi tiempo en las redes sociales», declaró Kaley durante su testimonio.
Kaley contó que tenía 10 años cuando empezó a sentir ansiedad y depresión, trastornos de los que sería diagnosticada años más tarde por una terapeuta.
También comenzó a obsesionarse con su apariencia física casi desde el momento en que empezó a usar la plataforma de niña y empezó a usar filtros de Instagram que cambiaban su aspecto, haciéndole la nariz más pequeña y los ojos más grandes.
Desde entonces, a Kaley le han diagnosticado dismorfia corporal, una condición que hace que las personas se preocupen de manera excesiva por su apariencia física y no se vean a sí mismas como las ven los demás.
Sus abogados argumentaron que funciones de Instagram como el desplazamiento infinito de videos estaban diseñadas para ser adictivas.
Los objetivos de crecimiento de Meta estaban orientados a lograr que los jóvenes usaran sus plataformas, dijeron los abogados de Kaley.
Basándose en el testimonio de expertos y de antiguos ejecutivos de Meta, sostuvieron que la empresa quería atraer usuarios jóvenes porque era más probable que permanecieran en sus plataformas durante períodos más largos.
Cuando los abogados de Kaley le dijeron a Adam Mosseri, jefe de Instagram, que su día de uso más largo de la plataforma había llegado a 16 horas, él negó que eso fuera evidencia de una adicción.
En cambio, calificó como «problemático» que un adolescente pasara la mayor parte del día en Instagram.
Los abogados de Kaley dijeron que el veredicto del jurado «envía un mensaje inequívoco de que ninguna empresa está por encima de la responsabilidad cuando se trata de nuestros hijos».
¿Qué es la adicción a las redes sociales?
Según el Thomas Jefferson University Hospitals, la adicción a las redes sociales es un fenómeno que afecta significativamente la salud mental de las personas. Se produce por el uso excesivo de plataformas como Instagram, Facebook y TikTok, las cuales estimulan el cerebro con dopamina y activan el sistema de recompensas.
Este proceso genera una compulsión casi incontrolable que puede derivar en el fenómeno conocido como brain rot, donde el usuario experimenta una disminución en su capacidad de concentración y un entumecimiento cognitivo debido al flujo constante de información.
En muchos casos, los usuarios suelen preferir la gratificación digital inmediata frente a las actividades o responsabilidades fundamentales de su vida cotidiana.













