Playas de Cancún, cada vez más restringidas para los habitantes
Quintana Roo miércoles 8, Abr 2026- Estudio de la Uqroo
- De 14 arenales públicos, solo tres mantienen condiciones adecuadas para el libre acceso

Playa Mamitas en Playa del Carmen es una de las mas visitadas por turistas esta temporada de verano. (Cat: Turismo) Foto: Victor Ruiz/Reflex AF.
Por redacción DIARIOIMAGEN
Cancún.- Un estudio reciente de la Universidad Autónoma del Estado de Quintana Roo advierte que el desarrollo hotelero en Cancún ha transformado el litoral en un espacio cada vez más exclusivo para turistas, dejando a los residentes locales con acceso limitado.
La investigación, realizada por los catedráticos Mirna Yasmín Pacheco Cocom y Anastacio Gustavo Fernández Rodríguez, revela que de las 14 playas públicas contempladas en el Plan Maestro original, solo tres mantienen condiciones adecuadas para el libre acceso. El resto ha sido objeto de procesos de privatización que incluyen no solo barreras físicas, sino también mecanismos simbólicos de exclusión.
Los académicos documentaron casos en los que personal de seguridad privada intimida a ciudadanos locales para preservar la “privacidad” de los huéspedes. Este modelo económico convierte bienes comunes en escenarios de explotación privada, desplazando a la comunidad anfitriona y generando tensiones sociales y ambientales.
El estudio señala que la presencia de residentes es vista como una incomodidad para el turismo internacional, lo que restringe sus opciones de recreación y ocio. Esto provoca una fractura social y un desplazamiento cultural, reforzado por la gentrificación y la proliferación de franquicias internacionales en la zona hotelera, en detrimento de la identidad comunitaria.
En el ámbito ambiental, la construcción intensiva sobre la duna litoral acelera la erosión costera y afecta la biodiversidad, mientras que la señalética restrictiva en áreas públicas refuerza la percepción de ilegalidad en la apropiación de la zona federal.
Los investigadores advierten que, de mantenerse estas tendencias, en la próxima década la mayoría de los accesos públicos podrían cerrarse definitivamente, dejando a la ciudadanía sin espacios de esparcimiento libre. Por ello, recomiendan medidas regulatorias estrictas, revisión de concesiones en la Zofemat y una vigilancia ciudadana activa para defender el derecho al espacio público.
El futuro de Cancún, concluyen, depende de equilibrar el éxito económico con la equidad social y el respeto a la legalidad.
GEMA exige freno a rodadas de motociclistas
El Grupo Ecologista del Mayab (GEMA), encabezado por Araceli Domínguez, lanzó un llamado urgente a las autoridades municipales para atender el problema de las rodadas y carreras de motociclistas que se realizan en distintas zonas de Cancún, generando ruido excesivo, inseguridad y afectaciones a la salud pública.
La organización informó que ha recibido múltiples denuncias en las últimas semanas por contaminación acústica y riesgos viales. Tras investigaciones propias, detectó que incluso áreas turísticas se ven afectadas, pues el ruido extremo de las motos impide el descanso de huéspedes en hoteles.
El caso más grave recordado por GEMA fue el atropellamiento de una mujer de la tercera edad en la avenida José López Portillo, presuntamente causado por una participante de estas rodadas. Según la agrupación, estas actividades suelen iniciar alrededor de las 10:30 de la noche y extenderse hasta las 4 de la madrugada, especialmente los fines de semana.
Las quejas provienen de vecinos de avenidas como Bonampak, Tulum, Kabah, Torres y 20 de Noviembre, además de colonias como las supermanzanas 2-A y 3, Puerto Cancún y Paseos Nikté.
GEMA criticó la falta de respuesta de las autoridades pese a las denuncias presentadas ante Tránsito y Ecología, y solicitó una audiencia formal con la presidenta municipal Ana Paty Peralta, petición que hasta ahora no ha sido atendida.
La organización advirtió que el ruido excesivo de motocicletas provoca insomnio, estrés crónico, ansiedad, pérdida auditiva y bajo rendimiento laboral, además de irritabilidad y reacciones violentas entre la población. “La contaminación acústica está dañando nuestra calidad de vida. ¿Qué más esperamos? ¡Alto a las rodadas!”, concluyó el comunicado.












