La captura del contralmirante Farías debe evidenciar a políticos que encubren el huachicol
Miguel Ángel Rivera, Opinión jueves 23, Abr 2026CLASE POLITICA Miguel Ángel Rivera.
“Se me quiere fabricar como culpable”, afirmó el vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, en carta manuscrita dirigida a la presidenta (con A) Claudia Sheinbaum Pardo, a fines de enero del presente año, misiva en la que también denuncia la “fabricación de culpabilidad, un proceso penal viciado y politizado, la negativa sistemática de acceso a la investigación”, y su baja irregular de la Secretaría de Marina.
El vicealmirante fue uno de los detenidos en una gran acción policiaco-militar generada luego de que las autoridades nacionales descubrieron dos enormes operativos ilegales en los que se movilizaban millones de litros de combustibles introducidos de contrabando a territorio nacional, como parte de lo que se ha bautizado como huachicol fiscal y que ha tenido un costo para el país superior a los 600 mil millones de pesos, sin que hasta ahora haya podido erradicarse.
Uno de los cargamentos fue descubierto en Ensenada, Baja California, y el otro en Altamira, Tamaulipas, lo que puso en evidencia la enormidad de las acciones ilegales que abarcaban gran parte del territorio nacional.
Uno de los aspectos sobresalientes de ese operativo de las autoridades consistió en revelar que los principales operadores de esa actividad ilegal eran altos mandos de la armada de México. En particular se exhibió a dos hermanos,de apellidos Farías Laguna, uno, el mencionado Manuel Roberto y el segundo, Fernando, vicealmirante y contralmirante, respectivamente, que equivalen a general de brigada y general brigadier en el Ejército. Es decir, se trata de altos mandos que, además están emparentados (sobrinos políticos) con José Rafael Ojeda Durán, que fuera secretario de Marina en el sexenio del caudillo de la llamada Cuarta Transformación, el ex presidente Andrés Manuel López Obrador.
Manuel Roberto fue aprehendido de inmediato, pero su hermano Fernando logró escapar, declarado prófugo de la justicia y se mantuvo oculto durante más de dos meses.
El misterio se rompió ayer, jueves 23, cuando el secretario federal de Seguridad, Omar García Harfuch, anunció que el contralmirante había sido detenido en Argentina -a donde ingresó con documentación falsa- y que se había iniciado el procedimiento para devolverlo a México.
El alto mando, como su hermano, es acusado por el delito de delincuencia organizada con fines de cometer delitos en materia de hidrocarburos, por lo cual fue emitida una alerta por Interpol para ser buscado en 192 países.
Antes de ese anuncio, se sospechaba que Fernando Farías había logrado evadirse gracias a una filtración desde altos niveles de la política nacional, pues prevalece la presunción de que la cadena de mando de la organización criminal no termina en esos mandos, a pesar de sus elevados rangos.
Farías Laguna fue detenido el pasado 1 de septiembre de 2025. Actualmente, se encuentra en prisión preventiva en el penal de “El Altiplano”, en Estado de México y se exhibe como “chivo expiatorio”, al sostener que hay fuerzas superiores que le impiden una adecuada defensa.
En cuanto a su protesta de haber sido silenciado de manera injustificada, es de recordar que la Marina dio de baja definitiva, mediante procedimiento administrativo, al vicealmirante, el 18 de diciembre, y a su hermano, el contralmirante, el 11 de septiembre.
Tales suposiciones se refuerzan en las misivas enviadas por el preso Manuel Roberto a la presidenta Sheinbaum, la mencionada de enero anterior y una segunda, aparecida apenas hace unos días, el reciente miércoles 15.
En su primer mensaje, fechado el 26 de enero de 2026, Farías Laguna manifestó que el proceso en su contra ha sido “politizado” y “corrupto”, lo cual le ha impedido llevar una defensa adecuada.
El marino, con 33 años de servicio en la Armada de México, acusó a la Fiscalía General de la República (FGR), instancias judiciales y la Secretaría de Marina (SEMAR) de tratarlo como culpable desde el inicio de las investigaciones.
En su segunda misiva, Farías Laguna denuncia que, con el plazo de la investigación complementaria prácticamente concluido, no se ha obtenido la información requerida, por lo que reitera su solicitud de apoyo para garantizar el respeto a sus derechos humanos y al debido proceso.
Por ello, solicita a la presidenta Sheinbaum intervenir para que la Secretaría de Marina aporte la información solicitada por su defensa, a fin de integrarla a la carpeta de investigación y esclarecer los hechos.
El destituido vicealmirante sostiene que desde noviembre de 2025 ha solicitado, a través de la Fiscalía General de la República, diversos actos de investigación y acceso a información que considera clave para demostrar su inocencia; sin embargo, acusa que la Secretaría de Marina de negar dicha información bajo el argumento de que su difusión afectaría la seguridad nacional. Otra vez, el socorrido recurso que en la llamada Cuarta Transformación, de ocultar información supuestamente para evitar daños a la nación.
De hecho, la omisión de la Secretaría de Marina implica el desacato a un mandato judicial, pues el 22 de enero de 2026 se llevó a cabo una audiencia en el Centro de Justicia Penal Federal de Almoloya de Juárez, donde se planteó el tema de la entrega incompleta de la carpeta de investigación. La jueza de control Mariana Vieyra Valdez ordenó a la FGR entregar de forma íntegra los 20 tomos de la carpeta de investigación, fijando como plazo máximo el 27 de enero de 2026 a las 10:00 horas, lo que no se cumplió, lo que ha derivado en multas a la FGR por incumplimiento.
El quejoso no precisa en qué consiste en qué consiste o a que se refiere la información solicitada por sus abogados, pero es un hecho que a pesar del alto impacto mediático de esa acción contra el huachicol fiscal, quedan pendientes muchos aspectos.
De manera destacada se debe tener presente que al menos cuatro marinos vinculados directamente a la investigación por la red de huachicol fiscal han muerto en circunstancias por lo menos sospechosas. Pero el total de presuntas víctimas llega a un total de siete, si se incluye a ex funcionarios de la Fiscalía General de la República (FGR) y de Aduanas involucrados en el caso.
Es el caso de Ernesto Cuitláhuac Vázquez Reyna, delegado de la FGR en Tamaulipas, quien fue asesinado el 4 de agosto de 2025 en Reynosa. Sorpresivamente, el entonces fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, indicó que el homicidio podría estar vinculado con decomisos de combustible ilícito, entre ellos la incautación de más de dos millones de litros de hidrocarburos en Tamaulipas. “Encontramos el lugar, lo aseguramos, se encontraron más de dos millones de litros y en ese contexto fue donde fue sacrificado el representante nuestro”, dijo Gertz Manero
Dentro de las filas de la Marina destaca el asesinato del contralmirante Fernando Rubén Guerrero Alcántar, ejecutado en Manzanillo, Colima.
Por eso, el encarcelado Manuel Roberto Farías sostiene: “se me quiere fabricar como culpable, iniciándose una investigación por un video de YouTube que no existe y de ahí forzando una serie de datos y técnicas de investigación llenas de imprecisiones que al día de hoy les ha servido para mantenerme privado de la libertad”.
La captura de su hermano Fernando abre nuevas posibilidades de que aparezca información hasta ahora escondida.
Es de esperar que en el traslado desde Argentina hasta territorio nacional no se repita el caso del ex secretario de Seguridad de Tabasco, Hernán Bermúdez Requena, que, al mismo tiempo, era jefe de una organización criminal denominada “La Barredora”.
Al que fuera jefe policiaco del gobierno del ahora senador Adán Augusto Hernández López, además de otros delitos, documentos de inteligencia militar consultados por Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad lo vinculan con un grupo criminal que pretendía extraer 38 millones de litros de combustible del puerto de Dos Bocas.
Bermúdez Requena se refugió en Paraguay, cuyas autoridades lo entregaron a México. Su captura generó esperanzas de revelaciones en torno a destacados políticos que encubren actividades criminales, pero todo desvaneció, luego del vuelo de 24 para retornar de Paraguay, con prolongadas escalas en Colombia y Chiapas.
Al parecer, Bermúdez enmudeció, pues al llegar a prisión en México no se ha vuelto a saber nada de su caso.













