Caso del crematorio Xibalbá: el fraude que aún duele en Chetumal
Quintana Roo domingo 26, Abr 2026- Implicado busca obtener la libertad
- Responsables del negocio simulaban la cremación de animales de compañía

Cinco meses después de que se destapara el fraude del crematorio de mascotas Xibalbá, el principal implicado, Guillermo Alejandro Yah Navarrete, busca obtener su libertad.
Por redacción DIARIOIMAGEN
Chetumal.- Cinco meses después de que se destapara el fraude del crematorio de mascotas Xibalbá, el principal implicado, Guillermo Alejandro Yah Navarrete, busca obtener su libertad mediante un recurso de amparo. El expediente 345/2026 fue radicado en el Juzgado Sexto de Distrito y reclama específicamente la vinculación a proceso decretada en noviembre pasado.
El caso generó indignación en la capital quintanarroense, pues se descubrió que los responsables disimulaban la cremación de animales de compañía y posteriormente arrojaban los cuerpos en un predio cercano, causando dolor a decenas de familias.
De acuerdo con las notificaciones judiciales, Yah Navarrete fue informado en el centro de reclusión de Chetumal sobre la radicación del recurso. Mientras tanto, su esposa Brizeydi Koo Dávila, también señalada en el fraude, permanece bajo prisión domiciliaria tras acogerse a un beneficio por maternidad, aunque su propio intento de amparo en noviembre no prosperó.
El proceso ha estado marcado por la lentitud y por la percepción de que la justicia ha sido indulgente, especialmente en el caso de Koo Dávila. A pesar de más de un centenar de denuncias penales por fraude y daños a la fauna y al medio ambiente, las víctimas aún no han recibido reparación del daño.
El escándalo se desarrolla en un momento clave para las reformas de protección animal, lo que ha intensificado el reclamo social de que este caso se convierta en un precedente y no en un ejemplo de impunidad.
Colectivos piden voz en nuevo Reglamento de Bienestar Animal
El Colectivo Dog Beach señaló que no fue convocado a las mesas de trabajo para la elaboración del nuevo Reglamento de Bienestar Animal, pese a que en administraciones anteriores habían ocupado un lugar dentro del Consejo correspondiente.
Su representante, Sergio Beristain, explicó que primero deberán revisar el documento para identificar si existen afectaciones en el acceso a la playa 72, espacio exclusivo para mascotas.
Entre los puntos que generan debate está la creación de un padrón de animales de compañía y la colocación de microchips. Beristain reconoció que se trata de un avance, pero advirtió que será necesario aclarar qué información se recopilará, cuál será su uso y, sobre todo, quién asumirá el costo.
El activista recordó que la colocación de un microchip puede costar entre 800 y 900 pesos, por lo que resulta indispensable definir si será absorbido por la autoridad o por los propietarios de las mascotas.
Dog Beach insiste en que la participación ciudadana es clave para garantizar que las nuevas disposiciones realmente fortalezcan el bienestar animal y no se conviertan en una carga económica o administrativa para quienes ya promueven la tenencia responsable.













