Firme Morena contra el nepotismo, pero no tanto contra la corrupción
Miguel Ángel Rivera, Opinión martes 19, May 2026CLASE POLITICA Miguel Ángel Rivera
La nueva dirigente nacional de Morena, la ex secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel, ha iniciado su mandato con mucha energía, en particular al intentar hacer realidad dos principios de su movimiento que en principio parecían sólo recursos de propaganda: acabar con el nepotismo y la corrupción.
Esto, además, en contra de la breve historia de su partido que admitió indiscriminadamente a los tránsfugas de otros partidos, la nueva líder del partido oficial también llega para poner un alto a los arribistas.
En esta tendencia, hay dos casos concretos que sirven de carta de presentación a la exfuncionaria:
Uno fue su declarada oposición al ingreso del ex campeón de boxeo Jorge “Travieso” Arce, sinaloense de nacimiento y ahora radicado en Sonora. La solicitud del ex boxeador no era gratuita, pues pretendía obtener la candidatura del partido oficial a diputado federal, para lo cual se presentó en video junto con pareciera en un video junto con la ya diputada federal de Morena, Diana Karina Barreras, quien busca la reelección.
“La postura de la presidenta de Morena es que no debe ser aceptado por los antecedentes, sí de sus planteamientos políticos, pero también de su conducta”, expresó Montiel, al precisar que corresponde a la Comisión de Incorporaciones determinar si procede o no su afiliación. Agregó que ella forma parte de ese organismo, en donde mantendrá su desacuerdo.
“Mi posición en la comisión, de la que soy parte, es que no se acepte su candidatura”, dijo Ariadna Montiel en rueda de prensa este lunes 18 de mayo.
Miguel Torruco, subsecretario de Prevención de las Violencias en la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), consideró que aceptar a “Travieso” Arce como candidato sería un error. “La política no puede seguir premiando la fama por encima de la preparación”, afirmó.
Los principales “delitos” contra Arce -que fue acusado de abuso sexual en los Estados Unidos, pero no fue declarado culpable- son de tipo político. Primero, en las pasadas elecciones federales de 2024 apareció como candidato de la coalición PAN-PRI-PRD también a diputado federal y durante su campaña apareció en una foto al lado de la entonces candidata presidencial Xóchitl Gálvez. Lo peor es que se le acusa de haber pronunciado la expresión sacrílega de “narco partido”.
En lo personal, su rechazo generó enfrentamientos de Arce contra el senador “moreno” Gerardo Fernández Noroña y con el publicista del régimen, Epigmenio Ibarra, al que calificó de “viejo cínico” y al gobierno de Andrés Manuel López Obrador como “lacras”.
Otro rechazado, aunque forma parte del partido oficial, es el senador Saúl Monreal Ávila, tercero en su familia que aspira a gobernar su natal Zacatecas. Antes han llegado a ese puesto sus hermanos Ricardo, ahora coordinador de los diputados federales de Morena, y David, actualmente en funciones, cuyo periodo terminará en 2027.
Saúl está en la misma situación de su hermano mayor, quien era destacado militante del PRI en la parte final del siglo anterior, pero tuvo que renunciar porque se le negaba la nominación. Fue postulado por la denominada Corriente Democrática, encabezada por el entonces popular PRD. Ricardo fue marginado en el tricolor por acusaciones de vínculos de miembros de su familia con organizaciones delincuenciales, cargos que fueron desestimados por la oposición; ahora Saúl tiene en contra los estatutos de su organización, que proscriben el nepotismo, es decir el traspaso de cargos entre parientes cercanos y en su caso, pretende suceder a su hermano carnal.
El senador no ha dado marcha atrás en su ambición, por lo que surgieron versiones en el sentido de que podría ser postulado por otro de los partidos de la coalición oficialista. Tales versiones tomaron fuerza porque los satélites han sostenido que están dispuestos a postular candidatos por cuenta propia, como es el caso del PVEM en San Luis Potosí, donde ya decidió que su candidata será la senadora Ruth González Silva, esposa del gobernador saliente Ricardo Gallardo Cardona.
Los rumores se intensificaron a raíz de la división en las filas del bloque oficialista en el Congreso que impidió la reforma presidencial en materia electoral, pero al parecer ese distanciamiento ya fue superado y los partidos rémoras han declarado que no postularán a candidatos salidos de Morena.
En el caso concreto de Saúl Monreal, desde septiembre del año anterior, el dirigente del Partido del Trabajo en Zacatecas, Alfredo Femat, aseguró que la alianza Morena-PT-Verde rumbo a 2027 se mantiene firme y que respetarán el principio de “no al nepotismo”, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum.
En cuanto a las aspiraciones del senador Saúl Monreal para sustituir a su hermano, Femat aseguró que su partido respaldará a quien gane encuestas claras y transparentes, pero descartó apoyar a un Monreal incluso en el caso de que apareciera en primer sitio en esas consultas.
“No tenemos por qué pelearnos con la Presidenta por un asunto de una corriente al interior de Morena”, explicó.
Todavía más vigente, apenas el pasado día 18, la dirigente nacional recordó que Morena estableció reglas internas para impedir actos de nepotismo, por lo que familiares directos de gobernantes en funciones no podrán contender por el mismo cargo.
“Se ha dicho con mucha claridad que no podrán participar familiares que quieran transmitir el poder de un cargo que se tiene a otro. Eso en Morena no va a pasar”, sostuvo.
“Lo que tiene que quedar claro es que nosotros no vamos a ser parte del nepotismo que fue característica del PRI, esas son las reglas”, dijo Montiel conforme a la costumbre de Morena de culpar de todo lo malo a anteriores gobiernos.
Montiel reveló que en los próximos días sostendrá un diálogo formal con el senador. Adelantó que ya tuvieron un breve contacto telefónico durante el congreso nacional de Morena y que confía en llegar a una conciliación. “Yo en los próximos días voy a platicar con Saúl… estoy segura que Saúl, que es un compañero que viene en nuestro movimiento desde hace muchos años, vamos a encontrar un diálogo que ayude al movimiento”, afirmó.
A pesar de la seguridad de la dirigente “morena”, no se puede dar por seguro que el senador Monreal desista de sus aspiraciones.
El mismo lunes pasado, el legislador reclamó su derecho a postularse a la gubernatura de Zacatecas permanece intacto y rechazó cualquier intento de exclusión por nepotismo.
Insistió en que Morena debe garantizar procesos internos transparentes, sin nepotismo ni sectarismo, y que la decisión final dependerá de la ciudadanía y las encuestas. Destacó que la reforma constitucional contra el nepotismo se aplicará hasta 2030, por lo que sus derechos constitucionales están protegidos. (Eso se refiere a la reforma constitucional, pero Monreal tiene también en contra los estatutos de su partido que proscriben el nepotismo y están vigentes).
Fuera del nepotismo, la dirigente “morena” tiene que demostrar la misma firmeza en lo referente a la corrupción. “En Morena no vamos a aceptar candidatos con mala reputación”, afirmó, además de precisar que las candidaturas no serán decididas por dirigentes estatales, sino exclusivamente por la Comisión Nacional de Elecciones.
Pero su gobierno no le ayuda mucho, pues insiste en defender al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, a pesar de que al menos dos de sus nueve colaboradores coacusados ya se entregaron a las autoridades de los Estados Unidos y se declararon culpables.
Después de porfiar en que la solicitud de extradición de las autoridades del vecino país no están respaldadas con pruebas, la presidenta (con A) Claudia Sheinbaum Pardo sacó ayer otro argumento para justificar la demora en la entrega de los funcionarios acusados de proteger al narcotráfico, en su mañanera de ayer martes. Recordó que el gobierno del vecino país no ha concedido 269 solicitudes de extradición presentadas por el gobierno de México entre el 1 de enero de 2018 y mayo de 2026. De este total, 36 han sido negadas bajo el argumento de falta de pruebas y 233 siguen pendientes de resolución.
Aparte de dejar evidente el incumplimiento de los Estados Unidos, el argumento de la mandataria permite suponer que no ejecutará, al menos a corto plazo, la demanda de aprehender a Rocha Moya y el resto de los acusados para extraditarlos.













