Problemas externos e internos abruman al gobierno de la llamada 4T
Miguel Ángel Rivera, Opinión miércoles 20, May 2026CLASE POLITICA Miguel Ángel Rivera
Por más que la presidenta (con A) Claudia Sheinbaum Pardo se esfuerza en negar que enfrenta una situación crítica, pero la realidad se empeña en contradecirla, pues, una tras otra, surgen noticias negativas.
Por ejemplo, ayer, se conoció la decisión de la calificadora internacional Moody’s de rebajar la calificación de México, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés), del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, sancionó a otras 12 personas y dos empresas mexicanas vinculadas al Cártel de Sinaloa por lavado de dinero y tráfico de drogas y continuaron las protestas internas, entre las que sobresalen las de transportistas y productores del campo, así como del magisterio disidentes, las cuales ponen en riesgo la celebración del Campeonato Mundial de Futbol, en la cual el gobierno que construye el segundo piso de la llamada Cuarta Transformación ha puesto grandes esperanzas en mejorar su imagen internacional.
La decisión de los especialistas de Moody’s lleva a recordar, lo que se ha vuelto lugar común, el título de la novela de Gabriel García Márquez “Crónica de una muerte anunciada”, pues desde hace días en medios financieros se daba por seguro que vendría la descalificación, pues lo mismo había decidido otra gran calificadora en el ámbito mundial, Standard&Poors (S&P) Global Ratings.
Apenas el pasado día 12 S&P Global Ratings redujo la perspectiva crediticia de México de estable a negativa, lo cual justificó por resultados fiscales persistentemente débiles, niveles de deuda en aumento y un crecimiento económico débil, lo cual ubicó a nuestro país al mismo nivel de naciones como Indonesia y Grecia. También destacó las debilidades financieras de Petróleos Mexicanos (Pemex) y de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Lo peor del dictamen de S&P no ofrece perspectivas favorables. Por el contrario, advirtió que en “los próximos 24 meses podríamos rebajar la calificación crediticia de México si no logra reducir sus déficits fiscales de manera oportuna, lo que estabilizaría y controlaría la deuda pública, la carga de intereses y los pasivos contingentes”.
La mandataria mexicana reaccionó de inmediato al defender la fortaleza de la economía nacional.
“Vamos bien. Estoy confiada en que la economía de México está bien. (A) esta calificadora que hace una perspectiva negativa, le vamos a dar la vuelta para que se dé cuenta de que se equivocó”, sostuvo la jefa del Ejecutivo.
La mandataria destacó, como lo ha hecho en diversas ocasiones, la fortaleza del peso, la reducción de la inflación y el recorte a la tasa de interés de Banxico como señales de estabilidad económica.
Contra esas señales optimistas, ayer la agencia Moody’s Ratings ratificó las advertencias de la otra gran calificadora, al dar a conoce que rebajó la calificación de México de Baa2 a Baa3, debido a que identifican debilitamiento fiscal, la carga del costo de Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
“El gasto rígido, una base de ingresos limitada y el apoyo continuado a Petróleos Mexicanos (Pemex) limitan la capacidad del Gobierno para estabilizar la deuda en un entorno de bajo crecimiento. A pesar de los esfuerzos por reducir el déficit fiscal, otras prioridades políticas, como la soberanía energética y un modelo de gasto redistributivo, han debilitado los
Los conocedores destacan que, con estas calificaciones, el país se ubica apenas un escalón por arriba de perder el grado de inversión. “Es como tener 70 de calificación”, señaló Gabriela Siller, directora de análisis económico en Grupo Financiero BASE.
A misma especialista definió el riesgo de la pérdida del grado de inversión:
“Perder el grado de inversión sería equivalente a estar reprobados. El costo de financiamiento para personas, empresas y gobierno subiría. El tipo de cambio sería vulnerable de registrar depreciaciones aceleradas y en general se deterioraría más el contexto económico de México.”
En respuesta a esta rebaja de la calificación, la Secretaría de Hacienda emitió un comunicado en el que destaca que, si bien se modificó la calificación de la deuda soberana de México, nuestro país mantiene el grado de inversión. Hacienda señaló que Moody’s destacó el historial prudente de las políticas monetaria y macroeconómica, frente a los choques externos.
“México mantiene vulnerabilidades externas acotadas, sin desequilibrios macroeconómicos significativos ni señales de estrés financiero en el sector privado o en la balanza de pagos.”
Para bien general, es de desear que el gobierno nacional acierte en el desarrollo de la economía.
Mientras tanto, la llamada Cuarta Transformación tiene nuevas presiones de las autoridades de los Estados Unidos.
En efecto, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés), del Departamento del Tesoro anunció sanciones a 12 personas y dos empresas mexicanas vinculadas al Cártel de Sinaloa por lavado de dinero y tráfico de drogas (entre ellas, fentanilo).
Es lógico llegar a la conclusión que estas penalidades están estrechamente vinculadas con la demanda de las autoridades judiciales del vecino país de extraditar al exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya y allegados, entre ellos el senador Enrique Inzunza precisamente por estar ligados en actividades ilícitas con el mismo Cártel de Sinaloa.
De acuerdo con la denuncia estadunidense la lista de personas bloqueadas financieramente comprende a dos redes distintas, una encabezada por Jesús González Peñuelas, alias Chuy González, y otra por Armando de Jesús Ojeda Avilés. Las dos organizaciones son señaladas por tráfico de narcóticos y lavado de dinero.
Entre los acusados aparece también la empresa de seguridad mexicana, Grupo Especial Mamba Negra.
Respecto de Ojeda Avilés el gobierno estadunidense asegura es un operador alineado con la célula de Los Chapitos, conformada por los hijos de Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, fundador y exlíder del Cártel de Sinaloa. “Específicamente, Ojeda Avilés ha coordinado la recolección de bultos de efectivo en los Estados Unidos, las ganancias de la venta de fentanilo y otras drogas. Después facilita la conversión de ese efectivo en criptomonedas para finalmente ser transferidas al Cártel de Sinaloa en México”, señala la mencionada OFAC.
Armando de Jesús Ojeda también es acusado de la supervisión de cargamentos de fentanilo, cocaína y metanfetamina que son enviados a los Estados Unidos, a través de una red de facilitadores de drogas y transportadores basados en los Estados Unidos. Junto con Ojeda Avilés fue sancionado su principal asociado, Jesús Alonso Aispuro Félix, señalado como responsable de coordinar las conversiones de efectivo derivado del tráfico de drogas en criptomonedas.
Por otro lado, Jesús González Peñuelas es identificado como un traficante de drogas que ha estado involucrado en el crimen organizado desde 2007 al amparo del Cártel de Sinaloa, primero como productor y distribuidor de heroína y metanfetamina y actualmente habiendo ampliado su negocio a la cocaína y el fentanilo.
Con dos acusaciones federales por narcotráfico en los Estados Unidos, en los estados de California y Colorado, y una recompensa de hasta cinco millones de dólares por información que facilite su arresto o convicción, González Peñuelas es acusado de dirigir una red con base en Sinaloa y redes que llegan a estados como California, Texas, Colorado, Washington, Utah y Nevada.
Esas son presiones del extranjero, pero dentro se mantienen las amenazas de organizaciones como las del magisterio disidente y de los transportistas y productores del campo.
Estos últimos desquiciaron ayer gran parte de la Ciudad de México, a pesar de que esta vez sí intervino la policía para contenerlos y evitar que sus bloqueos se extendieran a otros rumbos.
Los transportistas, acompañados por agricultores integrantes del Frente Nacional para el Rescate al Campo Mexicano advirtieron que las acciones de ayer son el “preámbulo” de las movilizaciones en el marco del Mundial de Futbol, en junio próximo.
A su vez, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) planea un boicot, marchas y un paro nacional indefinido durante el desarrollo de la Copa del Mundo, para evidenciar “que no todo está bien en México”.













