El trazo que humaniza el juego y lo convierte el mito
Deportes, Mundial 2026 miércoles 27, May 2026- A las puertas de la Copa del Mundo de la FIFA 2026
- El arte de los moneros y los ilustradores moldea la memoria colectiva del balompié

El maestro LeRoy Neiman con su expresionismo cromático inmortaliza la velocidad del balompié internacional durante la década de los noventa. AQUÍ VAN DOS FOTOS JUNTAS
Por Arturo Arellano
Estamos a las puertas de que ruede el balón en la máxima justa del balompié internacional, la Copa del Mundo de la FIFA 2026. La atmósfera se respira distinta; hay una tensión festiva que solo se genera cada cuatro años. Mientras las selecciones afinan sus alineaciones y los aficionados preparan sus camisetas, existe un grupo de cronistas silenciosos que no necesitan de un micrófono ni de botines para entrar a la cancha. Hablo de los caricaturistas deportivos.
El fútbol no es únicamente una sucesión de estadísticas, esquemas tácticos o transferencias millonarias; es, ante todo, un fenómeno estético y emocional. El arte influye en el fútbol de manera simbiótica. La épica de un gol de chilena o la tragedia de una atajada fallida encuentran su inmortalidad no solo en la repetición televisiva, sino en la síntesis poética de un dibujo. La caricatura deportiva tiene la virtud de congelar el movimiento y, al mismo tiempo, desnudar el alma del futbolista, retratando sus virtudes, sus excesos y sus pasiones.
En las vísperas del Mundial, el arte gráfico se convierte en el verdadero termómetro cultural de las aficiones, recordándonos que, antes de ser un negocio global, este deporte es un juego humano moldeado por la imaginación y la sátira.
Maestros del lienzo y el cartón: Iconos de la sátira futbolística
La historia de la ilustración y la caricatura deportiva cuenta con pilares fundamentales que supieron traducir la velocidad del juego en trazos inolvidables. A nivel internacional y nacional, nombres clave han transformado la percepción del balompié a través del humor y la plástica.
LeRoy Neiman de Estados Unidos con su expresionismo cromático, óleo y acrílico|, asimismo, Joan Vizcarra de España con su caricatura fisonómica distorsionada; en el caso de México se destaca Juan Terrazas con su sátira editorial y línea limpia de diario, seguido por Alejandro Pérez «Apebas» y su humor costumbrista de dinamismo popular, otro más es el gran Ricardo Salazar Berber con su retrato fisonómico y expresividad fina. Más al su en Argentina se destaca Luis Ordóñez, cuyo realismo exagerado y sombreado técnico, lo han llevado a ser considerado uno de los mejores en el mundo.
Se sabe que la caricatura deportiva en México arrancó entre las décadas de 1960 y 1970, con figuras como Ángel Rueda, pionero del género en medios como La Afición y posteriormente en Esto, siendo seguido por otros grandes de la pluma como Ramón, en el periódico Ovaciones, y Ricardo Salazar Berber, quien creó íconos de equipos como Pumas y América.
El dinamismo cromático de LeRoy Neiman
LeRoy Neiman (1921–2012) no fue un caricaturista tradicional en el sentido de la sátira política, sino el pintor e ilustrador que elevó el dinamismo del deporte al arte contemporáneo. Su trayectoria estuvo marcada por ser el artista oficial de múltiples Juegos Olímpicos y eventos de élite. Su técnica, basada en el expresionismo abstracto con un uso vibrante del óleo, el acrílico y la serigrafía, lograba capturar el movimiento frenético del atleta.
En el ámbito del soccer, Neiman plasmó la majestuosidad de Pelé y la plasticidad de las jugadas en el Mundial de EE.UU. 1994. Sus trabajos destacados muestran canchas repletas de color donde el balón parece flotar en una atmósfera eléctrica. Su humor no era satírico, sino una celebración vibrante y estética de la acción física.
Joan Vizcarra: La fisonomía extrema de las estrellas
Desde España, Joan Vizcarra se ha consolidado como uno de los caricaturistas más influyentes de Europa, célebre por sus colaboraciones en la revista satírica El Jueves y el diario Mundo Deportivo. Su historia es la de un observador minucioso de la anatomía humana. Su estilo se caracteriza por una distorsión fisonómica extrema pero perfectamente reconocible, utilizando técnicas mixtas que otorgan volumen y realismo a la exageración.
En el terreno del fútbol, ha ilustrado a figuras como Lionel Messi, Diego Maradona y Cristiano Ronaldo. Sus caricaturas más populares en torno al soccer muestran a estos cracks con rasgos maxilofaciales hiperbólicos, capturando no solo sus rostros, sino sus manías en la cancha, logrando un humor agudo que desarma el ego de las superestrellas.
Juan Terrazas: La crónica diaria del balompié mexicano
Juan Terrazas es un pilar indiscutible del periodismo gráfico deportivo en México. Con una larga trayectoria en diarios impresos y plataformas digitales, Terrazas ha documentado las crisis de la Selección Nacional, las polémicas arbitrales y las ligas locales con una constancia admirable. Su dibujo posee una línea limpia, directa, heredera de la gran escuela del cartón político mexicano, adaptada a la ligereza del entorno deportivo. Sus personajes lucen ojos expresivos y cuerpos caricaturescos que acentúan la ironía de las derrotas o el absurdo de las decisiones directivas. Entre sus trabajos más populares destacan sus cartones sobre los torneos cortos de la Liga MX y las desventuras del «Tri» en sus giras internacionales.
Alejandro Pérez Basurto «Apebas»: El color del barrio futbolero
Alejandro Pérez Basurto, universalmente conocido como «Apebas», ha dejado una huella imborrable en distintas publicaciones de México. Su trayectoria está ligada al pulso del aficionado de a pie. El estilo de Apebas es dinámico, colorido y profundamente arraigado en la cultura popular mexicana. Sus caricaturas se enfocan en la pasión de las barras, las cábalas de los directores técnicos y la picardía de los jugadores. Sus ilustraciones sobre los clásicos del fútbol mexicano (América contra Chivas) y los retratos satíricos de entrenadores como Hugo Sánchez o Ricardo «Tuca» Ferretti son parte del imaginario colectivo, destacando por un humor blanco pero punzante que retrata el folklore nacional.
Ricardo Salazar Berber: La elegancia del trazo fisonómico
Si hay un nombre que ha logrado darle rostro, garras y pelaje a la pasión del balompié azteca, es el del maestro Ricardo Salazar Berber. Su trayectoria está grabada con letras de oro en la historia de la caricatura nacional gracias a un proyecto monumental que marcó a generaciones de aficionados: el rediseño y la consagración de las mascotas oficiales de los equipos del fútbol mexicano. Su obra, celebrada en recintos como el Museo de la Caricatura, es un catálogo vivo del folklore popular llevado a su máxima expresión plástica.
El estilo de dibujo de Salazar Berber es una cátedra de anatomía cómica y antropomorfismo. A diferencia de la caricatura de trazo rápido y sintético, el maestro apuesta por un dibujo sumamente detallado, volumétrico y tridimensional. Sus personajes —ya sean las emblemáticas Chivas, las Águilas, los Pumas, o mascotas de equipos históricos como el León, el Atlante o el Celaya— poseen cuerpos atléticos perfectamente estructurados, musculaturas estilizadas y un nivel de detalle fascinante en la indumentaria, donde destaca la texturización de las camisetas y el realismo de los tachones en los botines. Los rostros de sus criaturas desbordan una expresividad única: miradas de picardía, sonrisas bonachonas, ceños fruncidos de competitividad pura o expresiones de entrañable torpeza.
Sus caricaturas más populares en torno al soccer no se limitan al plano individual, sino que brillan en sus espectaculares composiciones grupales. En ellas, logra reunir a todo el zoológico de la Liga MX sobre el césped, haciendo que interactúen entre sí mediante pequeños gags visuales: un tiburón que corre alegremente, un diablo que sonríe con malicia, o un tucán y un gallo compartiendo el espacio. El humor de Salazar Berber es puramente festivo, blanco y sumamente respetuoso; no busca la burla hiriente, sino celebrar la rica diversidad de colores y símbolos que unen a la afición mexicana.
Luis Ordóñez: La escuela argentina de la caricatura y el volumen
El maestro argentino Luis Ordóñez cuenta con una de las historias más ricas en la enseñanza y difusión de la caricatura en el Cono Sur. Fundador de su propia escuela de arte, Ordóñez ha llevado el dibujo humorístico a la televisión y las revistas especializadas. Su trayectoria incluye el retrato de las más grandes figuras del deporte argentino mundial, como Diego Armando Maradona y un joven Lionel Messi. Sus características técnicas principales radican en el manejo impecable del volumen, las luces y el aerógrafo (o herramientas digitales equivalentes), creando personajes que parecen salir del papel. Su humor deportivo es respetuoso de la grandeza del atleta, pero sumamente perspicaz para capturar la picardía criolla y la pasión desbordada que envuelve al fútbol sudamericano.
El arte oficial de la Copa del Mundo: Mario Cortés «Cuemanche»
La identidad visual de la Copa del Mundo de la FIFA 2026 en tierras aztecas ha quedado grabada bajo la firma de Mario Cortés, conocido artísticamente en el ámbito del diseño y la ilustración como «Cuemanche». Originario de la Ciudad de México y egresado de la Facultad de Artes y Diseño (FAD) de la UNAM, este talentoso ilustrador de 30 años recibió la histórica encomienda de diseñar los pósters oficiales para las tres sedes de nuestro país: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
La selección de Cuemanche ocurrió tras una rigurosa convocatoria del comité organizador y la FIFA, luego de que el artista llamara fuertemente la atención en el ámbito deportivo gracias a sus colaboraciones previas con marcas internacionales y su trabajo visual para el Juego de Leyendas en Monterrey. El proceso creativo le tomó cerca de tres meses de intensa investigación geográfica, gastronómica y arquitectónica.
El concepto unificador detrás de sus tres obras es la estructura abstracta de una cancha de fútbol que sirve como marco para desplegar la identidad local de cada región.
La nueva escuela del trazo digital
El relevo generacional en la ilustración deportiva no viene solo con lápices nuevos, sino con tabletas digitales y algoritmos de redes sociales que globalizan el arte en cuestión de segundos. En esta nueva oleada de creadores sobresalen nombres que marcan tendencia a nivel local e internacional.
Alexandra Arellano: En el panorama nacional, Alexandra Arellano ha emergido como una voz fresca y sumamente talentosa. En su cuenta de Instagram, @cartoons.vandoll, despliega un estilo caracterizado por el uso vibrante del color y una estética que fusiona la caricatura contemporánea con el dinamismo del cómic. Recientemente, Arellano se destacó de manera notable al ganar notoriedad en un concurso oficial organizado por la Selección Nacional de México. Su pieza fue una espectacular ilustración de la leyenda de la portería nacional, Jorge Campos. Ella logró capturar la esencia eléctrica y ecléctica del «Brody», vistiendo sus icónicos uniformes multicolores de los años noventa en una composición llena de movimiento y nostalgia que cautivó tanto a los jueces del certamen como a los miles de aficionados en las redes sociales; y es que en una sola ilustración nos muestra cuatro etapas diferentes del guardameta, como surfista en las playas de Acapulco, después en la portería con la selección nacional, asimismo en la delantera con el Atlante, y finalmente al micrófono como cronista deportivo en TV Azteca.
Hamid Sahari: A nivel internacional, el iraní Hamid Sahari se ha convertido en un auténtico fenómeno de masas dentro del entorno futbolístico digital. Desde su trinchera en Instagram (@hamidsahari) y su canal de YouTube con millones de suscriptores, Sahari no solo crea ilustraciones fijas, sino complejas animaciones que fungen como un comentario satírico y humorístico en tiempo real sobre la actualidad del fútbol global.
Su trayectoria se consolidó trabajando de manera independiente y en colaboración con grandes plataformas como Sport360, 365scores y Huna Amman. El humor de Sahari radica en crear escenarios hilarantes y sumamente empáticos donde las grandes estrellas de la actualidad muestran sus frustraciones, rivalidades o alegrías cotidianas. Es, sin duda, uno de los caricaturistas favoritos de la afición moderna gracias a su capacidad de narrar la jornada de fútbol europeo con un lenguaje visual universal.
El esférico vuelve a casa mientras el lápiz no se detiene
Contemplar el panorama de la caricatura deportiva en los albores del Mundial de 2026 nos obliga a mirar hacia atrás y reconocer el camino andado. Para quien escribe estas líneas, el dibujo humorístico no es un tema meramente periodístico; es una de las pasiones y hobbies más importantes de mi vida desde que era un adolescente. Aquellos años de juventud estuvieron marcados por la fascinación de abrir las páginas de diarios como Señor Fútbol y, posteriormente, Récord.
Consumía con devoción los cartones de Juan Terrazas, de Apebas y de tantos otros moneros que traducían la jornada del fin de semana en una sonrisa cómplice. Ellos fueron mis maestros indirectos, quienes me enseñaron a ver el fútbol con un ojo crítico y a la vez lúdico, durante mis recorridos por el museo de la caricatura, donde aprendí un poco también a ejercer este arte
Como una humilde aportación a esta rica tradición que se resiste a morir y que hoy se renueva en las pantallas de los teléfonos, comparto con el lector mi propio trazo: una caricatura dedicada al eterno Jorge Campos. Dibujar al “Brody” es siempre un viaje a la infancia; sus ropajes holgados, su sonrisa eterna y esa agilidad felina que desafiaba cualquier lógica táctica.
El fútbol pasará, los estadios cambiarán de nombre y las Copas del Mundo coronarán a nuevos monarcas, pero mientras exista un niño con un lápiz dibujando la silueta de su ídolo sobre un cuaderno, la magia y el arte de este juego permanecerán intactos. El balón rueda, y el lápiz nunca se detiene, porque la caricatura deportiva no deforma el rostro para destruir al personaje, sino para revelar su verdadera identidad competitiva.












