Una abstención “congeló” la reforma sobre injerencia extranjera en elecciones
Miguel Ángel Rivera, Opinión jueves 28, May 2026
CLASE POLITICA Miguel Ángel Rivera
Por más que el Ejecutivo de la llamada Cuarta Transformación se ha esforzado en tener control absoluto del Poder Legislativo (así como también del Judicial), los muchos recovecos de la tarea de crear o modificar leyes generan sorpresas que echan abajo los planes del oficialismo.
Recientemente, en el anterior periodo ordinario de sesiones, fue frenada una reforma constitucional en materia electoral que tenía entre otros puntos destacados reducir el número de legisladores federales mediante la eliminación de los elegidos por representación presidencial y el recorte del financiamiento oficial a los partidos.
La sorpresa es que el freno a ese intento de modificación de la vida política nacional no vino de la oposición, sino desde dentro de las filas oficiales. En efecto, se rompió parcial y temporalmente el bloque gubernamental, pues uno de los satélites de Morena, el Partido del Trabajo (PT) se negó a entregar sus votos por considerar que la iniciativa ponía en resgo su propia existencia. Son pocos los votos del PT, pero suficientes para acabar con la mayoría calificada, requisito indispensable para una reforma a la Carta Magna.
El coordinador de los diputados de ese partido, Reginaldo Sandoval, otras veces feroz defensor de la llamada Cuarta Transformación, explicó que su desacuerdo se debe a la tendencia de Morena de consolidar toda la fuerza en un solo partido político.
Si ese acuerdo resultó sorpresivo, más fue lo ocurrido en los últimos días en la misma Cámara de Diputados en ocasión de la convocatoria a un periodo extraordinario de sesiones promovido desde Palacio Nacional, para aprobar reformas al sistema electoral.
La urgencia se explica porque para poder aplicar los cambios a partir de las elecciones del año venidero las reformas se tienen que aprobar en el Congreso con varios meses de anterioridad al inicio del proceso que, en la práctica, arrancará en septiembre venidero aunque las votaciones sean en junio de 2027.
Esta nueva sorpresa surge porque la resistencia -se puede calificar de “pacífica”- surgió dentro de las mismas filas del partido oficial y nada menos que de dos de sus más prominentes legisladores: la ex presidenta de la Suprema Corte de Justicia y ex secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, y el michoacano Alfonso Ramírez Cuéllar, subcoordinador de la bancada de Morena, considerado uno de los más cercanos a la presidenta (con A) Claudia Sheinbaum Pardo.
Presumiblemente, en este periodo extraordinario deberían aprobarse tres iniciativas principales:
1.– La, en broma denominada, “nueva reforma de la nueva reforma al Poder Judicial, consistente en aplazar la elección de jueces y magistrados federal-es del año 2027 al 2028.
2.- Reforma Electoral (LEGIPE) tendiente a crear barreras para evitar la postulación de personas vinculadas al crimen organizado. Y
3.- En materia de la tan pregonada por la soberanía establecer como causal para anular las elecciones en casos de intervención extranjera. Está patrocinada por el coordinador de los diputados de Morena, el ex gobernador de Zacatecas, Ricardo Monreal, quien se enorgullece de ser doctor en Derecho.
En relación con las dos primeras, la oposición se inconformó por considerar que, en relación con el Poder Judicial no basta con el cambio de fecha para las elecciones, sino que debería aprovecharse la ocasión para enmendar otros muchos errores en esa “reforma” derivada de una amenaza del caudillo de la 4T.
Lo del bloqueo a candidatos patrocinados por la delincuencia, los opositores advirtieron que podría resultar una trampa para eliminar a sus mejores abanderados con argumentos no bien definidos, además de alterar la esencia del Instituto Nacional Electoral (INE) al atribuirle facultades de un tribunal o una fiscalía al entregarle la sobrecarga de revisar los expedientes de los precandidatos de todos los partidos. Además, la oposición, de manera significada el PRI, exigió la anulación de elecciones en donde se comprobara la intervención de la delincuencia, a lo que se negó el oficialismo.
Si esta iniciativa para bloquear injerencia de grupos delincuenciales recibió críticas en contrario, más numerosas e intensas resultaron las inconformidades con la idea de evitar injerencia extranjera, porque todavía dejaba más dudas y dejaba abierta la posibilidad de anular victorias de la oposición por simples sospechas.
Aquí es donde surgió la inconformidad de los mencionados prominentes legisladores de Morena. Desde que la iniciativa se dictaminó en la comisión de Puntos Constitucionales, presidida por el ex priista Leonel Godoy Rangel, la ex ministra Sánchez Cordero y el ahora aspirante a gobernador se abstuvieron, en vez de sumarse a la mayoría. Por eso digo que se trata de resistencia pacífica.
Esta no es la primera ocasión en que la jurista se niega a respaldar una refoma impulsada por Morena, las reformas a la Ley de Amparo, que entre otras irregularidades incluye la violación del principio de no retroactividad de las leyes.
La legisladora manifestó preocupación porque se agregaron requisitos para acceder al amparo y “se abusó” de las suspensiones, lo cual confirmó en entrevista con Gabriela Warkentin para “Así las Cosas”, donde confirmó que no procede la retroactividad bajo una ley procesal.
En el actual periodo extraordinario, la ex presidenta de la Suprema Corte señaló que la propuesta para incluir la intervención extranjera como causal de nulidad electoral generó cuestionamientos por la falta de criterios específicos para determinar violaciones en los procesos electorales.
Recordó que puntualizó que “el artículo 41 de la Constitución en su base sexta, señala que la Ley establecerá el sistema de nulidades de las elecciones federales o locales por violaciones graves, dolosas y determinantes, hay tres incisos que señalan nulidad si: excede el gasto de campaña en un 5%, es totalmente medible que compre o adquiere cobertura informativa en tiempo de radio o televisión o que se reciban o utilicen recursos de procedencia ilícita o recursos públicos en las campañas. Dichas violaciones deberán acreditarse de manera objetiva y material”.
También afirmó estar acuerdo en la defensa de la soberanía, en que no haya intervención de individuos, organizaciones o gobiernos extranjeros en nuestras elecciones, nada más que cuáles son los supuestos”. Por ello, sugirió que “debería de establecerse cuáles supuestos de intervención de individuos u organizaciones porque está tan abierto que cualquier supuesto puede caber en esta disposición”, de ahí, dijo, “mi preocupación es porque esto se presta a muchas interpretaciones”.
En la referida entrevista dijo que, como militante de Morena, “no puedo llegar a confrontarme, doy mi punto de vista jurídico”.
El subcoordinador de Morena, Ramírez Cuéllar, también se abstuvo a aprobar esa iniciativa, pero destacó más su oposición a una reforma introducida de última hora, supuestamente a propuesta del también “moreno” dos veces ex presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Gutiérrez Luna, que concede a los actuales magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial Federal (TEPJF) la posibilidad de permanecer en sus cargos por periodos de hasta 18 años.
Ramírez Cuéllar, experimentado luchador de izquierda, quien aspira a la candidatura de su partido al gobierno de Michoacán, no cuidó tanto sus argumentos como la ex ministra.
Una de las voces que se opuso a la reelección de magistraturas del TEPJF fue el vicecoordinador de los diputados de Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar, quien acusó un “albazo” y solicitó retirar la reserva por ser contraria al “espíritu” de la reforma judicial aprobada en 2024.
Calificó a la reforma introducida de último momento de “albazo”. Agregó que la propuesta estaba “llena de trampas” porque restaura la reelección de los magistrados de la Sala Superior del TEPJF, hecho que calificó como “muy grave”.
“No es un tema menor. Estamos violando la Constitución Política del Estado Mexicano […] Aquí juramos respetar la Carta Magna cuando tomamos protesta como legisladores”, reprochó el subcoordinador a sus compañeros.
Resultado: el premio a los magistrados electorales fue aprobado y hoy la ratificará el Senado. La reforma acerca de injerencia extranjera está “congelada”.













