Aumenta la dimensión de los milagros de Morena; resucita difuntos
Miguel Ángel Rivera, Opinión domingo 31, May 2026
CLASE POLITICA Miguel Ángel Rivera
A pesar de que el futurismo se mantiene vigente en la política nacional, todavía resulta muy aventurado que la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia (Maru) Campos Galván, se convierta en candidata presidencial, pero es una realidad que la persecución de que ha sido objeto por parte del gobierno de Morena la ha convertido en una figura nacional y, lo peor para el régimen, es que ha revivido a un rival que parecía borrado del mapa, el Partido Acción Nacional (PAN).
Más allá del número de personas reunidas el sábado anterior en la capital de Chihuahua para dar su respaldo a la mandataria estatal (el PAN no se ha distinguido en su historia por las grandes concentraciones), el hecho es que el motivo de la convocatoria, las agresiones del oficialismo, provocaron el renacimiento del “espíritu de cuerpo” de los militantes del partido azul.
En una de las fotos más significativas, Campos Galván aparece rodeada del presidente del partido, Jorge Romero Herrera y los ex presidentes Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón Hinojosa, personajes que difícilmente se reunirían en otras circunstancias.
Formalmente, ninguno de los dos ex presidentes de la República están activos como militantes del partido que los llevó al poder. Entre ellos hubo discrepancias notables, durante la sucesión en 2006, pues Calderón no era el preferido por Fox, pero se impuso con el respaldo de otros notables del partido, como el ex gobernador de Jalisco, Francisco Ramírez Acuña, quien organizó un evento político en su rancho “Las Palmas” para respaldar y destapar públicamente a Calderón como aspirante a la Presidencia de México. Ese acto se realizó en mayo de 2004, es decir dos años antes de las elecciones, lo que comprueba que el futurismo o campañas adelantadas no son algo extraño en nuestro país ni son exclusivas de un solo partido. Ramírez Acuña es actualmente senador por Jalisco y fue secretario de Gobernación en el sexenio de Calderón.
Durante el mandato de Calderón el distanciamiento se mantuvo y se acrecentó cuando llegó la sucesión del michoacano, que se decidió en favor de la ex secretaria de Desarrollo Social (con Fox) y de Educación Pública (con Calderón), Josefina Vázquez Mota, quien cayó al tercer sitio nacional, superada por el ganador, el priista Enrique Peña Nieto, y de Andrés Manuel López Obrador, en esa ocasión postulado por el PRD.
Aunque no renunció al PAN, Fox ya no ratificó su militancia y en diciembre de 2012, el entonces presidente del partido azul en Guanajuato, donde reside el ex presidente, Gerardo Trujillo, confirmó que Fox no se había reinscrito, por lo cual, “automáticamente quedó sin efecto el proceso de expulsión que había en su contra”. El proceso de sanción que el Comité Ejecutivo Nacional tenía instaurado contra Fox Quesada fue por su apoyo al priista Enrique Peña Nieto. Un mes antes, el guanajuatense dijo que se reafiliaría al PAN hasta que el partido vuelva a sus principios.
Marta Sahagún, esposa de Fox y quien fue su vocera durante su gobierno, confirmó en declaraciones a la prensa que el ex presidente no realizó el trámite convocado por el PAN para reafirmar su militancia política. “Para ser un buen mexicano y un buen ciudadano no necesitas estar afiliado a un partido político y en el caso particular de él (Fox) es un hombre luchador por la democracia», dijo Sahagún en declaraciones a la prensa en San Cristóbal, estado de Guanajuato (centro), donde reside el ex mandatario.
Más radical resultó la separación de Felipe Calderón, pues abandonó oficialmente al PAN el 11 de noviembre de 2018, tras casi 40 años de militancia.
Presentó su renuncia a través de una carta dirigida a la dirigencia del partido, argumentando las siguientes razones principales: denunció que el PAN había sido tomado por una “camarilla” o grupo de interés que destruyó la democracia interna; sostuvo que la organización había abandonado los ideales y valores fundamentales con los que fue fundado.y denunció que los procesos internos estaban viciados y que ya no existía un diálogo serio o formas democráticas para revertir la situación.
Más allá de las palabras, el ex mandatario intentó crear una nueva fuerza política llamada Libre y Responsable Ciudadana (Libre) junto con su esposa Margarita Zavala, pero el Instituto Nacional Electoral (INE) les negó el registro.
Esos desacuerdos quedaron atrás el sábado anterior, cuando figuras del panismo acudieron a las instalaciones de Expo Chihuahua, en un evento en apoyo a la gobernadora Maru Campos, después de que diputados oficialistas de Chihuahua presentaron ante la Cámara baja una solicitud de juicio político contra ella.
Luego del fallido mitin organizado por Morena dos semanas antes, militantes del partido blanquiazul, bajo el lema #YoConMaru, se manifestaron en la capital del estado.
El dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, sostuvo que defenderán “a muerte” a la mandataria y denunció: “sabemos que ya iniciaron su persecución política y a ellos les decimos: se meten contigo, mi góber, se meten con todas y todos nosotros”.
El dirigente partidista, que tampoco era muy bien visto por algunas corrientes de su partido, también dijo que hoy en día, en México solo hay dos opciones, “estar” con quienes juraron defender a la ciudadanía y se aliaron con el crimen organizado o con quienes lo combaten, como es el caso Campos. Además, destacó el trabajo de los gobiernos estatales y municipales panistas.
“Nuestros orgullosamente gobiernos de Acción Nacional de 2000 al 2006 y de 2006 al 2012 combatieron al crimen organizado y es nuestro orgullo darle ese reconocimiento a don Vicente Fox y por supuesto, nuestro reconocimiento a don Felipe Calderón”, aseguró Romero en lo que se interpretó como un intento de dar cerrojazo a las diferencias internas.
Por otra parte, en referencia a la presidenta (con A) Claudia Sheinbaum Pardo, le pidió que “actúe como jefa de Estado (…) sin doble rasero”, y condenó que, según él, se persiga y hostigue a Campos por desmantelar un narcolaboratorio, mientras que al mismo tiempo defiende en la mañanera a un mandatario estatal (el gobernador de Sinaloa con licencia Rubén Rocha Moya) señalado de “cogobernar con el crimen organizado”.
Por su parte, el ex presidente Vicente Fox recordó los esfuerzos históricos por la libertad y expresó que hoy es necesario a “salvar” la democracia, la justicia, la equidad y el trato igualitario.
Felipe Calderón advirtió sobre lo que él llamó “la demolición de la democracia”, advirtió que el país está pasando por un momento de “gran peligro”, esto, según él, porque se está construyendo un estado autoritario.
“Lo que México exige son más Marus Campos y menos Rocha Moyas” (sic), dijo el ex mandatario, quien en referencia a la gobernadora chihuahuense destacó: “Es tan absurdo que tú, Maru, que has cumplido con tu deber, que absurdo que seas tú la perseguida y que quienes están acusados de complicidad con los criminales más sanguinarios, esos sean protegidos por el gobierno supremo en México”.
A su vez, la gobernadora Campos continuó con la tendencia mostrada en principio al viajar a la capital del país para responder a un citatorio de la Fiscalía General de la República de endurecer sus referencias al narcogobierno encabezado por Morena.
Esta vez vaticinó que “el final del régimen inicia en Chihuahua”, pues el futuro del país no será el de Sinaloa, donde, dijo, controla el crimen organizado.
La mandataria propuso a los ciudadanos no normalizar los hechos de violencia y los malos resultados de la presente administración federal y sus políticos.
Campos lamentó que al inicio de su gobierno optó por tener una relación institucional y de respeto con el gobierno de Morena, para que no faltaran los recursos y obras que requerían sus ciudadanos y señaló que esa relación funcional se rompió tras el operativo del 19 de abril, en donde su gobierno desmanteló un narco-laboratorio en la sierra y, desde las conferencias matutinas de la presidenta Claudia Sheinbaum, la acusaron “grave y falsamente de traición a la patria…
“En ese momento, confirmé que si una gobernadora electa, con toda la legitimidad de su gente, puede ser señalada y perseguida así, violando su presunción de inocencia, entonces nadie, absolutamente nadie, está seguro en este país. Ni el empresario más próspero, ni el ciudadano más sencillo, nadie”.












