Unos como protesta, otros por fiesta, el resultado es el mismo: niños sin clases
Miguel Ángel Rivera, Opinión lunes 1, Jun 2026CLASE POLITICA Miguel Ángel Rivera
Para iniciar una negociación, las partes enfrentadas deben tener la confianza en que, como resultado de las conversaciones, habrán de llegar a algo mejor que lo que tienen. Pero, si no existe esa esperanza ¿qué caso tiene sentarse a una negociación?
El anterior dilema se impone en la actualidad en relación al conflicto vuelto a plantear por el magisterio disidente agrupado en torno a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) que, todos los años encuentra un motivo para inconformarse y suspender clases, sin importar los millones de alumnos que, por lamentable coincidencia, residen en los estados de mayor retraso, como son Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán.
Con vistas a negociar, la CNTE presentó un extenso pliego petitorio, de cerca de 80 puntos diferentes, pero la mayor parte son desechables o por lo menos aplazables. En realidad, son dos los puntos centrales que, esos sí, son obligados o inaplazables: uno, la derogación de la Ley del ISSSTE, en particular en el tema de las pensiones, y el aumento de salarios, en ciento por ciento. Este último punto parecía en principio negociable, como sucede con todos los contratos colectivos de trabajo, pues los sindicatos piden un elevado incremento, mientras que la patronal ofrece muy poco, hasta llegar a un punto intermedio, pero los maestros no han dado paso atrás a pesar de que su exigencia se empezó a plantear desde hace varios años, pero ha insistido particularmente desde 2024.
En este caso, la patronal, o sea el gobierno federal, ha decidido por cuenta propia, en razón del exiguo presupuesto. Por ejemplo, este último año fue del 9 por ciento, pero a pesar de estar muy alejado de lo que exige el magisterio disidente, la administración lo presentó como un gran éxito. Esto fue lo que apareció en la página del gobierno federal el 15 de mayo:
“En el Día de las Maestras y los Maestros, la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció un incremento salarial del 9 por ciento en beneficio de las y los docentes del país, como un agradecimiento permanente al magisterio nacional.
“Hemos hecho un gran esfuerzo para este aumento salarial, sé que, ojalá fuera el doble, pero estamos en este marco de construcción de un nuevo país en donde los recursos públicos se distribuyen al pueblo de México y lo que podamos hacer por las y los maestros de México, lo vamos a hacer por agradecimiento permanente a ustedes”, resaltó desde el Patio del Trabajo de la sede histórica de la Secretaría de Educación Pública (SEP).
“Ante las y los docentes, puntualizó que la educación pública es la mejor de las educaciones gracias a las maestras y maestros, por ello agradeció por su labor. Asimismo, destacó que a través de la Nueva Escuela Mexicana (NEM) se impulsan los valores profundos de México, la justicia social, la libertad, la soberanía y la independencia.
“Lo que tienen mi hija, mi hijo, se lo debo a los maestros de México, los buenos ciudadanos que hemos formado se lo debemos a las y los maestros de México; la transformación profunda que vive México se las debemos a las y los maestros; los grandiosos ciudadanos, el gran pueblo de México, se lo debemos a las y los maestros de México. Un gobierno que reconoce la educación pública y el fundamento sustantivo de la educación pública, que son las y los maestros de México, es un gobierno que está cerca del pueblo. Un gobierno que se aleja del pueblo, que se aleja de su identidad, es aquel que critica a las y los maestros”, señaló.
Los dulces conceptos no ablandaron a los maestros inconformes, pues de entrada descubrieron que el aumento anunciado no iba completo a los salarios, apenas el cuatro por ciento iba directo, mientras que el cinco por ciento se deriva a prestaciones.
La respuesta de la dirigencia de la CNTE fue enérgica, rechazó el aumento salarial del 9% anunciado por la Secretaría de Educación Pública (SEP), argumentando que es insuficiente para compensar la pérdida del poder adquisitivo. Durante su marcha por el Día del Maestro, los docentes reiteraron que “no hay nada qué celebrar” y anunciaron que, al día siguiente en su Asamblea Nacional Representativa (ANR) definirían la ruta de su huelga nacional inminente y las protestas en el contexto del Mundial FIFA 2026, una grave sombra para un proyecto en el cual el régimen de la llamada Cuarta Transformación ha puesto grandes esperanzas para proyectar una imagen internacional de primer orden, al nivel que proyecta en sus frecuentes “informes” acerca de la situación nacional.
De acuerdo con la nota publicada por Proceso, ese día 15, pasadas las 9:00 horas, cientos de docentes de diferentes estados comenzaron su marcha sobre la avenida Ribera de San Cosme, frente a la Escuela Normal de Maestros, coreando: “No estamos de fiesta, no hay nada qué celebrar”. Durante el recorrido reiteraron exigencias como:
Abrogación de la Ley General del ISSSTE de 2007;
Cancelación de la Reforma Educativa Peña-AMLO;
Incremento salarial del 100% al sueldo base; Homologación de prestaciones y sistema de pensiones;
Democracia sindical y mayor presupuesto para educación y salud; Eliminación del sistema de UMAs y Afores; y
Reinstalación de trabajadores cesados y mejoras en jubilaciones por años de servicio.
Las protestas continuaron hasta que el contingente llegó al Zócalo capitalino, en donde estaba la presidenta (con A), acompañada, entre otros, por el secretario de Educación Pública, el expresidente de Morena, Mario Delgado Carrillo, y el dirigente nacional del oficialista. Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) que, por supuesto, aceptó agradecido el aumento.
En cambio, Pedro Hernández Morales, secretario general de la Sección 9, afiliado a la CNTE, reprochó que “el charrismo sindical” y el gobierno federal anuncian un incremento del 9% al salario y prestaciones que, de ninguna manera, es suficiente para afrontar el aumento del costo de la vida”.
En su acto de protesta, los disidentes exigieron la reanudación de la mesa de diálogo, pero directo con la presidenta Sheinbaum. Los maestros advirtieron: “La pelota está en la cancha de la presidenta, si no hay solución, no rodará el balón”. “No amenazamos, vamos a estar en el mundial del despojo, en el mundial de los millonarios”.
También confirmó que, a partir de ayer, 1 de junio, arrancaría una huelga nacional, con lo cual tomó fuerza nuevamente la sospecha de que el fallido recorte al calendario escolar anunciado por el secretario Delgado Carrillo –que luego tuvo que dar marcha atrás por la presión de padres de familia y de otras organizaciones– tenía como finalidad dejar si materia la protesta de los disidentes, pues si no había clases, tampoco tendría efecto una huelga.
Por su parte, la mandataria federal comentó que los inconformes son sólo algunos maestros, no todos y, volvió a proponer el diálogo, pero sólo con sus colaboradores, el mencionado titular de la SEP y la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, quienes no tienen facultades para satisfacer las principales demandas de los trabajadores de la educación.
Las protestas empezaron a escalar a partir del reciente miércoles 17, cuando un contingente de maestros disidentes, principalmente de la sección 22 con sede en Oaxaca, intentaron, como en años anteriores, instalar un campamento en el Zócalo capitalino, que ya estaba ocupado por el gobierno de la Ciudad de México, para una de las instalaciones preparadas para consolidar la imagen de una autoridad “cercana al pueblo”.
Los experimentados profesores, cedieron aparentemente, pero instalaron su campamento en la Avenida Cinco de Mayo, la principal arteria para llegar al Zócalo.
Otros contingentes, o los mismos, han realizado bloqueos en otras importantes arterias de la Ciudad de México, con lo cual se ha agudizado el caso del tráfico en la metrópoli.
Ayer, 1 de mayo se cumplió la amenaza. Empezó la huelga nacional. Se recibieron reportes de suspensión de clases en varios estados del centro y sur del país, principalmente en Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Michoacán, Zacatecas, Estado de México y la Ciudad de México.
¿Los niños? No importan.
Es más, también del lado oficial hay cierre de escuelas. La jefa de Gobierno de la capital, Clara Brugada, en acuerdo con la SEP, anunció la suspensión de clases el venidero día 11, cuando empezará el Mundial.












