Los elogios al gobierno ¿también son una forma de injerencia del extranjero?
Miguel Ángel Rivera, Opinión miércoles 3, Jun 2026
Clase Política Miguel Ángel Rivera
El secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Markwayne Mullin, afirmó que el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ha mostrado una cooperación que calificó como “impresionante” en las acciones conjuntas para combatir al crimen organizado.
Al comparecer ante el Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes, el funcionario recordó que recientemente sostuvo reuniones en la Ciudad de México con la mandataria mexicana y miembros de su gabinete para abordar temas relacionados con la seguridad bilateral y el combate a las organizaciones criminales que operan en ambos lados de la frontera.
“Acabo de regresar de la Ciudad de México de hablar con la Presidenta Sheinbaum y su gabinete sobre la cooperación y les diré que nos ha impresionado que hayan sido muy cooperativos, mucho más cooperativos que la administración pasada, pero aún creen en su soberanía y debemos respetar eso”, declaró el funcionario estadounidense.
Después de estas elogiosas declaraciones, cabe preguntar si la presidenta (con A) Claudia Sheinbaum Pardo responderá airada y calificará esas palabras también como un intento de injerencia en asuntos políticos nacionales, pues sin duda contribuirán a mejorar la imagen de su administración y, probablemente, le redituarán votos a los candidatos del partido oficial en las cada vez más cercanas elecciones intermedias en las que se renovará la Cámara de Diputados federal y más de 17 gobiernos estatales y otros tantos congresos locales, entre miles de cargos de representación popular.
La pregunta surge porque la mandataria mexicana ha reaccionado con energía cuando del vecino país llegan declaraciones críticas o demandas para castigar o entregar a políticos del oficialismo acusados de tener vínculos con la delincuencia.
Un caso ocurrió días antes, cuando el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, advirtió que existe la posibilidad de que los cárteles mexicanos utilicen drones para realizar incursiones violentas en los Estados Unidos y, además, el diario Los Angeles Times reveló que los gobernadores morenistas Alfonso Durazo, de Sonora, y Américo Villarreal, de Tamaulipas, son investigados por presuntos nexos con la delincuencia.
Al respecto, la presidenta Sheinbaum advirtió en su mañanera de ayer, miércoles, que las recientes acciones de autoridades estadunidenses contra políticos mexicanos deben analizarse con una visión de largo plazo, pues advirtió que está en juego “quién decide en México”.
Aunque admitió que los gobernadores Durazo y Villarreal deberán aclarar los señalamientos sobre el retiro de sus visas. Al mismo tiempo, rebatió el propósito de difundir ese tipo de información. “¿Qué intención con quitar la visa y además hacerlo público?”, planteó, al tiempo que llamó a observar con atención el contexto en que surgen estos señalamientos.
“No queremos conflicto con Estados Unidos. Claro que no. Nosotros queremos que haya tratado comercial y todo lo mejor para México y la relación conjunta”, dijo la mandataria al reiterar que su gobierno se mantendrá dentro de los límites de la vía diplomática.
Un día antes había sido más enérgica, al descalificar al embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, haber emitido opiniones sobre asuntos que consideró ajenos a sus funciones diplomáticas, Sheinbaum aclaró que existe comunicación permanente con el representante estadunidense. Informó que el canciller Roberto Velasco habló con él en varias ocasiones el martes y señaló que también mantiene contacto frecuente con la Secretaría de Relaciones Exteriores y con distintas áreas del gobierno mexicano.
“No queremos un conflicto, no queremos. Pero nosotros tenemos que ser muy claros cuando vemos que hay otras intenciones”, sostuvo. Agregó que, de ser necesario, seguirá recurriendo al diálogo directo con Trump, con quien aseguró haber conversado en alrededor de veinte ocasiones.
Expuso también que México ha mantenido una amplia coordinación con la administración del presidente Donald Trump en materia de seguridad y migración, al grado de que funcionarios estadounidenses han reconocido públicamente la colaboración entre ambos países. Destacó, además, la reducción de los cruces irregulares hacia territorio estadounidense y las acciones emprendidas por su gobierno contra la delincuencia organizada.
“Todo va muy bien. Colaboramos. Hasta que se presenta el caso de Chihuahua”, afirmó al referirse al episodio en el que agentes de una agencia de Estados Unidos participaron en una operación en territorio mexicano sin la acreditación correspondiente.
En cuanto a la solicitud de extradición presentada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra diez mexicanos, entre ellos el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, un senador y un alcalde en funciones Sheinbaum ha reiterado que antes de proceder, deben presentarse pruebas y corresponderá a la Fiscalía General de la República determinar si existen elementos para proceder.
Como es costumbre en la llamada Cuarta Transformación, la jefa del Ejecutivo federal utilizó el recurso de hablar en nombre del pueblo.
“¿Quién elige a los gobernadores? ¿A un senador, a un presidente municipal? La gente, el pueblo”.
Recomendó reflexionar sobre las implicaciones futuras de estas acciones y preguntarse “hasta dónde somos nosotros quienes decidimos en México y hasta dónde es de fuera quienes deciden por nosotros”.
En lo inmediato, el aviso de que los gobernadores de Sonora y Tamaulipas están bajo investigación en los Estados Unidos provocó que arreciaran las críticas en lo interno.
La dirigencia del PRI, encabezada por el senador Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas, emitió un comunicado en el cual señala que lo publicado por el diario Los Ángeles Times confirmó lo hace tiempo él ha señalado en el sentido de que funcionarios de Morena son investigados por sus vínculos con el crimen organizado.
De acuerdo con ese texto, el presidente del tricolor advirtió que tales denuncias significan “un golpe directo a la credibilidad del país”, a pesar de lo cual, el gobierno de Morena los protege, en lugar de exigirles cuentas.
Por eso, demandó a la presidenta Sheinbaum “que se ponga del lado del pueblo de México, que no siga protegiendo al Cártel de Macuspana, al jefe de jefes, Andrés Manuel López Obrador, y a sus hijos, los corruptos Andy, Bobby y José Ramón”. El PRI, aseveró, no tolerará que México sea rehén de los narcopolíticos.
La economía, no tan bien
Por otra parte, es de destacar que también de fuera de las fronteras nacionales llegaron otros informes que contradicen los optimistas reportes de la presidenta de México acerca de la evolución de la economía.
“Estamos bien”, reiteró Sheinbaum, en su lucidor mensaje del domingo 31 de mayo, en el cual enumeró 12 razones para sostenerlo, entre las cuales mencionó la estabilidad del peso, una elevada inversión extranjera y una reducida tasa de desempleo.
Al parecer, por el breve lapso transcurrido, los especialistas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) no tuvieron oportunidad de incluirlo en sus análisis, pues llegaron a la conclusión de que el desarrollo de México será inferior a lo estimado para el presente año.
Al presentar, ayer 3 de junio, su informe de perspectivas económicas, la OCDE recortó la proyección de crecimiento del PIB de México para 2026 a sólo 0.8 por ciento para 2026, cinco puntos menos respecto de la anterior proyección, publicada en marzo, en la cual anticipó un crecimiento de 1.3%.
En lo único que coinciden los especialistas de la OCDE con la optimista visión de la primera mandataria es en considerar que sí es bajo el nivel de desempleo, pues en sus apuntes exponen que el crecimiento del país estará sostenido principalmente por el consumo privado y niveles de desempleo históricamente bajos, pero condicionado por la lentitud de la inversión privada y el futuro del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC).
El mencionado reporte también indica que, luego de un crecimiento sólido en 2025, la actividad económica mexicana se debilitó con fuerza a comienzos de 2026, con una contracción trimestral del producto interno bruto (PIB) de 0.6%, principalmente en sectores de la industria, la agricultura y los servicios.












