Messi se convierte en máximo goleador en toda la historia de los Mundiales
* Destacadas, Deportes, Mundial 2026 lunes 22, Jun 2026- Con un triunfo sólido contra Austria
- Portugal e Inglaterra encabezan hoy una jornada de infarto

Con 18 tantos, Lionel Andrés Messi Cuccittini se erige en solitario como el máximo goleador en toda la historia de los Mundiales de la FIFA.
Por Arturo Arellano
El fútbol, en su estado más puro y desbordante, nos ha regalado las dos primeras semanas de una Copa del Mundo que ya se siente mastodóntica. El experimento de los 48 equipos, criticado por los puristas que añoraban la intimidad de los 32, ha derribado las puertas del escepticismo a fuerza de goles, dramatismo y estadios colosales. A estas alturas, la justa ya nos ha enseñado los dientes. Hemos visto la autoridad de un Brasil demoledor que despachó 3-0 a Haití, la solvencia de Alemania triturando a Curaçao (7-1) e imponiéndose a Costa de Marfil (2-1), y a una España que bailó 4-0 a Arabia Saudita. Son ellos, junto al orden táctico de Francia, quienes levantan la mano como los auténticos favoritos para bordarse la estrella en julio.
A esta mesa de honor se sienta de golpe la vigente campeona. Argentina se erige formalmente como un candidato indiscutible a retener la corona del mundo tras un sólido e inapelable triunfo por 2-0 ante el combinado de Austria (un choque rudo e intenso que a más de uno le recordó por su entrega al viejo duelo ante Australia). En esta batalla de Dallas, el planeta entero fue testigo de cómo la historia se escribía en tiempo real: con un doblete majestuoso, Lionel Messi se corona en solitario como el máximo goleador en toda la historia de los Mundiales de la FIFA, alcanzando la mítica cifra de 18 anotaciones y dejando atrás el récord de Miroslav Klose. La Scaloneta avisa que viene con todo el misticismo y la jerarquía de su capitán.
Pero el Mundial no espera a los que se duermen en sus laureles. La paridad competitiva ha saltado como una fiera. Que lo diga Portugal, que pasó de la suficiencia al sufrimiento al rescatar un tibio 1-1 frente a la República Democrática del Congo en Houston. El fútbol moderno ya no entiende de linajes ni de escudos inflados por la prensa; se gana con el cuchillo entre los dientes en el césped. Por eso, esta jornada del martes 23 de junio se presenta como una aduana de fuego: o se consolida el favoritismo o se desata la crisis en los búnkeres de las potencias.
Dos colosos bajo la lupa del planeta
La actividad de los Grupos K y L paralizará los corazones futboleros con dos choques que representan realidades opuestas: la urgencia de redención y la consolidación de un proceso.
Portugal vs. Uzbekistán: Estadio de Houston, Texas. 11:00 AM (Tiempo del Centro de México).
El combinado luso llega a este segundo encuentro sumergido en un mar de murmullos. El empate en el debut contra la República Democrática del Congo no solo encendió las alarmas estadísticas del Grupo K, sino que destapó la clásica e inevitable polémica que rodea a Cristiano Ronaldo. Los reportes de la prensa internacional y los gestos en el banquillo hablan de una fractura silenciosa en el vestuario; una tensión palpable entre la vieja guardia que lidera «El Bicho» y una generación joven (comandada por Bernardo Silva, Bruno Fernandes y Rafael Leão) que reclama el protagonismo absoluto del juego. ¿Debe Portugal jugar para Cristiano o Cristiano debe sacrificarse por el ecosistema de Portugal? Esa es la duda que carcome al cuerpo técnico.
Frente a ellos estará Uzbekistán, un conjunto que viene de caer 3-1 ante Colombia en la Ciudad de México y que sabe perfectamente que una segunda derrota consecutiva significa la eliminación. Los uzbekos apostarán por un bloque bajo, rocoso y contragolpes letales liderados por su estrella Eldor Shomurodov.
es ampliamente favorito por plantilla, pero la presión psicológica les puede jugar en contra. Se espera un partido donde los lusos dominen la posesión, intentando abrir el cerrojo asiático desde las bandas.
Estrellas a seguir: Cristiano Ronaldo (Portugal), buscando acallar las críticas y estirar su récord goleador; Abbosbek Fayzullaev (Uzbekistán), el joven talento capaz de generar desequilibrio entre líneas.
Inglaterra vs. Ghana: Estadio de Boston, Massachusetts. 2:00 PM.
Inglaterra camina con paso firme. Su debut ante Croacia fue un auténtico golpe de autoridad en el Grupo L, saliendo victoriosos con un espectacular 4-2 en Dallas que demostró el arsenal ofensivo que tienen bajo el brazo. Con Jude Bellingham flotando en la cancha y Harry Kane ejerciendo como el faro del área, los ingleses lucen temibles, dinámicos y, sobre todo, convencidos de su etiqueta de candidatos al título.
Su rival, Ghana, llega con la confianza que da el trabajo bien hecho tras vencer por la mínima (1-0) a Panamá en Toronto. Las «Estrellas Negras» no serán un cheque en blanco; su despliegue físico y transiciones rápidas prometen poner a prueba la zaga inglesa, que sufrió por momentos ante la pegada croata.
Inglaterra es la gran favorita para asegurar su pase a la siguiente ronda este lunes. No obstante, si se confían ante la velocidad de los ghaneses, el partido de Boston podría convertirse en una trampa de contragolpes.
Estrellas a seguir: Jude Bellingham (Inglaterra), el motor creativo del torneo; Mohammed Kudus (Ghana), el hombre desequilibrante capaz de inventar una genialidad en el último tercio.
Panamá vs. Croacia: Estadio de Toronto, Canadá. 5:00 PM
Un partido a matar o morir en el Grupo L. Croacia, herida tras la derrota de 4-2 contra Inglaterra, necesita aferrarse a la última gota de magia de Luka Modrić para sumar de a tres. Panamá, por su parte, mostró orden en su derrota ante Ghana, pero la falta de contundencia en el área rival los tiene contra la pared.
Croacia parte como favorita debido a su jerarquía e historia en los mundiales, pero el desgaste físico de sus veteranos frente al ímpetu centroamericano vaticina un duelo de dientes apretados.
Colombia vs. República Democrática del Congo: Estadio de Guadalajara, Jalisco, México. 8:00 PM.
El cierre de la jornada se traslada a territorio mexicano. Colombia llega con el viento a favor tras su convincente triunfo por 3-1 ante Uzbekistán en el Estadio Azteca, comandados por el desparpajo de Luis Díaz. Sin embargo, enfrente estará la sorprendente República Democrática del Congo, que demostró que su empate ante Portugal no fue obra de la casualidad, apoyados en la potencia física de Yoane Wissa.
Los cafetaleros son favoritos para asegurar la clasificación ante el calor del público mexicano, que los ha adoptado como locales. Un triunfo los mete directo a la siguiente fase, pero los congoleños ya demostraron que saben cómo amargarle la fiesta a las potencias.
La cartelera del miércoles 24 de junio
Sin respiro alguno, el certamen continuará su marcha al día siguiente con una agenda de seis partidos correspondientes al cierre de los primeros sectores:
- Suiza vs. Canadá (Grupo B) – Sede: BC Place, Vancouver.
- Bosnia y Herzegovina vs. Qatar (Grupo B) – Sede: Estadio de Seattle.
- Marruecos vs. Haití (Grupo C) – Sede: Estadio de Atlanta.
- Escocia vs. Brasil (Grupo C) – Sede: Estadio de Miami.
- Sudáfrica vs. Corea del Sur (Grupo A) – Sede: Estadio de Monterrey.
- Chequia vs. México (Grupo A) – Sede: Estadio Azteca, Ciudad de México.
El ocaso de los dioses
y el adiós de los caídos
La historia se escribe con letras de oro, pero también con lágrimas de nostalgia. Este Mundial de 48 naciones ya se ha ganado un lugar perenne en la memoria colectiva del deporte rey. Es un torneo de contrastes brutales. Por un lado, la inclusión democrática de regiones enteras que antes veían el torneo por televisión; por el otro, el melancólico pasillo de despedida para una estirpe de futbolistas irrepetibles. Estamos presenciando los últimos destellos mundialistas de hombres como Cristiano Ronaldo y Luka Modrić. Verlos correr en la cancha es un ejercicio de apreciación estética y urgencia cronológica: cada minuto que juegan es un minuto menos de una era dorada que jamás volverá.
Y mientras unos preparan el adiós con honores, la guillotina del torneo ya cobró a sus primeras víctimas oficiales. El fútbol es un negocio cruel y el Grupo C no tuvo piedad con Haití. Tras encajar derrotas consecutivas ante Escocia (1-0) y la imponente selección de Brasil (3-0), el conjunto caribeño se convirtió en el primer eliminado matemático de la competencia. Su participación en la última fecha frente a Marruecos será un mero trámite de orgullo. Así es la Copa del Mundo: un teatro de los sueños donde la gloria de unos se construye inevitablemente sobre las cenizas de los sueños de otros.
Los mitos que Messi dejó atrás y
la sombra que le pisa los talones
El olimpo del gol ha cambiado de dueño de forma definitiva. Al alcanzar la mítica cifra de 18 anotaciones en las Copas del Mundo tras su sublime actuación ante Austria, Lionel Messi no solo se sentó en solitario en el trono de los artilleros históricos, sino que rompió el empate con un titán del área: el alemán Miroslav Klose, quien durante doce años ostentó el récord con 16 gritos sagrados. Al mirar hacia abajo en esa selecta lista de leyendas, el astro argentino también contempla cómo su registro supera los 15 goles del fenómeno brasileño Ronaldo Nazário, los 14 del bombardero germano Gerd Müller y los 13 del icónico francés Just Fontaine.
Sin embargo, en el teatro de los Mundiales la gloria nunca está estática y el «10» lo sabe perfectamente. Aunque ha dejado atrás a los monstruos del pasado, hay una sombra generacional que le pisa los talones con una fuerza descomunal: Kylian Mbappé. El heredero al trono de la selección francesa, con apenas 27 años y un despliegue físico aterrador, ya acumula 14 goles mundialistas en su cuenta personal. Mbappé no solo amenaza con devorarse el récord de Messi en esta misma edición norteamericana, sino que proyecta una marca destructiva de cara al futuro. Mientras tanto, un escalón más rezagado en el plano de los competidores activos pero ya distanciado de la punta, aparece su eterno rival, Cristiano Ronaldo, quien cuenta con 8 anotaciones en su historial en las Copas del Mundo y busca con urgencia despertar su pólvora con Portugal para no perderle el rastro a la inmortalidad.












