Prevén fenómenos meteorológicos y climáticos extremos por “El Niño”
* Destacadas, * Especiales lunes 6, Jul 2026
- Calentamiento de la superficie del mar
- Los efectos se dejarán sentir en diferentes regiones hasta finales de año y hasta bien entrado 2027

El fenómneo de “El Niño”puede provocar un aumento de las temperaturas globales y del riesgo de eventos meteorológicos extremos.
En los próximos meses, el fenómeno de “El Niño” puede llegar a alcanzar una intensidad de fuerte a muy fuerte, informó el investigador del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM, Jorge Zavala Hidalgo.
Este fenómeno es un calentamiento periódico de las temperaturas de la superficie del mar en el Pacífico central y oriental, que suele durar entre nueve y doce meses, y que puede provocar un aumento de las temperaturas globales y del riesgo de fenómenos meteorológicos extremos.
El especialista en procesos de circulación oceánica y clima de México presentó un reporte en el que dejó en claro que las últimas lluvias registradas en México han sido 15% más intensas que el promedio de la climatología de los últimos 30 años.
Explicó también que la temporada de ciclones tropicales, que comenzó el 15 de mayo pasado y termina en noviembre próximo, se considera -en este momento- que responde a las estadísticas del periodo. No obstante, precisó que conforme transcurra el año podría estar por arriba del promedio en el número de fenómenos en el Pacífico y ligeramente por debajo en el Atlántico.
Adelantó que el impacto de “El Niño” es menor, pero que se estima se desarrolle muy fuerte a finales de este año y durante los primeros meses de 2027, por lo que es probable que su efecto se muestre más en las precipitaciones, temperaturas y calidad del aire, especialmente en la primavera de 2027.
Sin embargo, con base en el pronóstico de junio de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés), Jorge Zavala Hidalgo reiteró que hay más de 95% de posibilidad de que “El Niño” se presente durante el segundo semestre de este 2026, pero en lo que hay incertidumbres es si será fuerte o muy fuerte.
Según la variación de la temperatura que ocasione este evento climático, existen cuatro categorías: Niño débil, moderado, fuerte o muy fuerte.
En este contexto, recordó que se trata de un evento climático natural que provoca el calentamiento anómalo de las aguas en las capas superficiales en el océano Pacífico ecuatorial, central y oriental. Forma parte de un ciclo mayor llamado “El Niño” -Oscilación del Sur, donde su fase opuesta y de enfriamiento se conoce como “La Niña”.
El físico y doctor en Oceanografía Física indicó: a partir de julio próximo se espera que en México disminuyan las precipitaciones con respecto al promedio. “Sí va a llover, porque es la temporada, pero menos”.
Esa condición se mantendrá en la primavera de 2027 en el centro y sur del país, así como en la península de Yucatán. En el noroeste (Baja California) históricamente en años “El Niño” se registra precipitación en enero y febrero y llueve más que el promedio. Esperamos esos efectos para los tres a cinco primeros meses del año siguiente, apuntó.
Una variable significativa que va de la mano de la precipitación es la temperatura, pues cuando llueve más del promedio tiende a ser menor y a la inversa. Por ejemplo, en 2024 tuvimos poca lluvia y récords de temperaturas que nunca se habían observado, lo cual se asoció, entre otras razones, a disminución en la precipitación.
Al presentarse temperaturas mayúsculas y lluvias bajas, las condiciones para que se desarrollen y propaguen incendios son elevadas, razón por la cual es fundamental mantenerse atentos a conflagraciones durante febrero, marzo, abril y mayo próximo, sugirió.
Otro factor es la mala calidad del aire, pues a mayor número de incendios se eleva la cantidad de partículas y compuestos volátiles que favorecen que se forme el ozono. Si a ello se agregan significativa radiación solar por disminución de la nubosidad y temperaturas altas, esto provoca aumento de estrés sobre las plantas, las cuales también emiten algunos compuestos que favorecen la formación de ese contaminante. Esta circunstancia puede ocurrir durante la primavera de 2027, dijo Zavala Hidalgo.
El universitario compartió también que parte del exceso del calor almacenado en el Pacífico ecuatorial se propaga hacia oriente y norte, a lo largo de las costas, llegando al Pacífico mexicano, lo que aumenta el contenido de calor oceánico, lo cual es condición necesaria, pero no suficiente, para que se intensifiquen de manera rápida los huracanes y alcancen categoría superior (3, 4 y 5).
Aumento de las temperaturas globales: OMM
Por su parte, según la Organización Meteorológica Mundial (OMM) elevó su previsión sobre la rápida aparición de un fuerte fenómeno de “El NiñoE en los próximos meses.
Advirtió de que es probable que este fenómeno provoque un aumento de las temperaturas globales.
«Se han dado condiciones del Niño en el Pacífico ecuatorial, y existe un notable consenso entre los modelos de predicción en que se tratará de un Niño intenso», afirmó Álvaro Silva, científico de la OMM.
La intensidad del Niño es importante porque aumenta la probabilidad de que se produzcan fenómenos meteorológicos y climáticos extremos en diferentes partes del mundo, señaló Silva.
A principios de junio, la OMM había pronosticado un fenómeno del Niño moderado o, posiblemente, fuerte, pero señaló que las previsiones recientes le habían dado más confianza en que se están desarrollando condiciones de un Niño fuerte en el Pacífico ecuatorial.
La OMM indicó que podría revisar al alza su pronóstico si la información que se obtenga a lo largo del verano boreal apunta a un fenómeno del Niño muy fuerte.
Las previsiones estacionales indican un patrón típico del Niño fuerte y robusto, que incluye condiciones más secas de lo normal en algunas partes del mundo, como América Central, el Caribe, América del Norte y del Sur, así como patrones más secos en el sur de Asia durante la temporada del monzón en algunas zonas de Indonesia y el sudeste asiático, según la OMM.
«El Niño también supondrá un impulso adicional a las temperaturas globales. Sabemos que, durante los años del Niño, las temperaturas globales suelen alcanzar niveles récord», afirmó Silva.
Europa sufrió la peor ola de calor jamás registrada entre el 20 y el 28 de junio, lo que provocó interrupciones en la generación de electricidad, dañó las infraestructuras y desbordó los sistemas sanitarios, según los expertos.
El calor extremo fue, casi con toda seguridad, consecuencia del cambio climático, afirmaron los científicos. Los efectos de El Niño se dejarán sentir en diferentes regiones hasta finales de año y hasta bien entrado 2027, añadió Silva.












