El Charco Inútil explora los límites del duelo y la locura
* Destacadas, Espectáculos lunes 10, Ago 2026- La obra de David Desola
- Se presenta en el Teatro Helénico con Paulina Treviño en el rol protagónico

Pie de foto 2. El Charco Inútil combina elementos de thriller psicológico, comedia, drama y absurdo para reflexionar sobre la salud mental y las distintas formas de afrontar el dolor.
Por Arturo Arellano
La pregunta “¿qué ocurre cuando la única forma de sobrevivir a la realidad es dejar de creer en ella?” atraviesa El Charco Inútil, thriller psicológico escrito por el dramaturgo español David Desola, ganador del Premio Lope de Vega y creador de la película El Hoyo, disponible en Netflix.
Con una nueva temporada en el Centro Cultural Helénico, la puesta en escena aborda la fragilidad de la mente, los límites entre la realidad y la locura, y las distintas maneras en que las personas enfrentan las pérdidas. En la obra, dos seres quebrados deben confrontar sus propias versiones de la verdad cuando la realidad se vuelve insoportable.
Paulina Treviño interpreta a Irene, un personaje cuya historia desata el conflicto central de la obra. Después de perder a su hijo, Irene decide evadir el duelo y convencerse de que la tragedia nunca ocurrió “Si tengo un personaje muy importante porque desata el conflicto, Irene, que es mi personaje, es una mujer que perdió a su hijo. A raíz de esto decide llevar el proceso de una forma un poco extraña; si es que lo extraño existe, porque no sabemos qué es la normalidad”, explicó en entrevista.
Para Irene, negar la pérdida se convierte en una forma de continuar con su vida. Aunque su manera de afrontar el duelo no corresponde con lo que socialmente se considera real o saludable, también le permite mantenerse funcional y alejada de la depresión “Esa manera de lidiar con el duelo no es real, pero a lo mejor te hace mejor persona, te hace funcional, hace que no estés deprimido y, de alguna manera, seas más alegre en la vida. La pregunta es qué está bien y qué está mal; esa reflexión queda en el espectador”, señaló Treviño.
La actriz considera que Irene no puede ser observada únicamente desde la idea de la enfermedad o la irracionalidad. Dentro de su propio marco mental, sus decisiones tienen sentido y revelan una manera particular de protegerse del sufrimiento “La salud mental es muy importante. Irene tiene razón de alguna manera; no necesariamente tiene la verdad, pero tiene un marco mental redondo. Es conmovedora”, afirmó.
En contraste con Irene aparece Óscar, quien funciona como un contrapeso al defender la verdad y confrontar la realidad. De acuerdo con Treviño, ambos personajes representan caminos distintos para sobrellevar el dolor “Me gusta mucho también Óscar, que tiene un contrapeso: aboga por la verdad. Son maneras distintas de sobrellevar el dolor, de poder enfrentarlo, y la manera en que lo aborda el dramaturgo es ingeniosa e inteligente”, agregó.
La locura como juicio social
Uno de los planteamientos de El Charco Inútil es que la locura no siempre es una condición que una persona se atribuye a sí misma, sino una etiqueta que los demás utilizan para explicar comportamientos que no encajan en sus expectativas “Finalmente, la locura es un juicio externo. Es raro que alguien diga: ‘Estoy loco’. La locura es algo con lo que los demás explican comportamientos que no caben en la caja”, reflexionó la intérprete.
Treviño subrayó que, en el lenguaje cotidiano, la palabra “locura” suele emplearse para describir aquello que se aparta de las normas sociales. Desde esa perspectiva, todos pueden tener comportamientos que escapan de lo considerado normal “Se cree que debemos ser de cierta manera. Los normales, entre comillas, tenemos un grado de esa locura de la que socialmente se habla”, dijo.
La actriz también señaló que las personas recurren con frecuencia a distintas “muletas” para tolerar la ansiedad, la soledad o la tristeza. Fumar, beber o refugiarse en otras conductas pueden funcionar como intentos de evitar emociones difíciles “Muchas veces, por no volvernos locos, caemos en las adicciones. Nos agarramos de muletas. Sientes que viene un momento de ansiedad, no soportas respirar esa ansiedad y es más fácil prenderte un cigarro. En momentos de soledad, en vez de llorar amargamente, te sirves un trago. En ese sentido, la locura también puede salvarnos”, expresó.
Además de su trabajo en teatro, Paulina Treviño concluyó recientemente el rodaje de Siete veces siete, película que se estrenará el próximo año. La historia sigue a un hombre mestizo del norte de México que decide desenterrar el cuerpo de su padre con la intención de revivirlo. En la cinta, Treviño interpreta a Ramona, una mujer que proviene de un entorno complicado y que mantiene una relación particular con su propio dolor y pasado “Es un personaje parecido un poco al de El Charco Inútil: se relaciona de manera diferente con su dolor y con su pasado”, comentó.
El Charco Inútil se presenta de jueves a domingo en el Teatro Helénico hasta el 30 de agosto. La actriz aseguró que la respuesta del público ha sido positiva y que los espectadores salen de la función con nuevas preguntas “Invito a la gente a ver la puesta en escena. Tiene tintes de comedia, de drama y de absurdo; la gente se la pasa muy bien”, concluyó.













