Rifas de dinero, nuevo giro de negocio de colombianos en CDMX
* Destacadas, Finanzas domingo 30, Ago 2026
- Venta de boletaje en Iztapalapa y el Centro Histórico
- Estos sorteos clandestinos generan adicción entre comerciantes y acumulan premios de hasta 128 mil pesos

Hoy, las rifas clandestinas CDMX se consolidan como un mecanismo alternativo y simbiótico que combina la usura, el fraude sistemático y la coacción laboral.
En los últimos meses, en la Ciudad de México operan grupos de personas extranjeras que promueven entre residentes, comerciantes y locatarios de mercados públicos rifas clandestinas de dinero con montos de 2 mil pesos diarios, cuya bolsa acumulada llega a sumar 128 mil pesos.
La proliferación de estas prácticas se suman a un historial de actividades ilícitas detectadas por la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) en la capital vinculadas a personas colombianas.
Entre otras modalidades destacan los préstamos usureros conocidos como “gota a gota”, los fraudes considerados “fraudes digitales”, que llegan a la extorsión y el acoso, además de las llamadas telefónicas para concretar el robo a casa habitación, que junto con personas venezolanas hacen creer a trabajadoras domésticas que la patrona está en una complicación vial o de salud, por lo que piden dinero y artículos de lujo.
Un botón de muestra es el mercado La Purísima, ubicado en el barrio San Miguel, en Iztapalapa, donde el boleto cuesta 20 pesos, que venden hombres y mujeres que caminan entre los pasillos del inmueble y con un altavoz anuncian que el monto de la rifa de ese día ascendía a 6 mil pesos, porque en dias posteriores no hubo ganador.
Algunos comerciantes compran dos, tres y hasta cinco boletos diarios, menos los domingos, que no hay rifa, pues se confiesan adictos al sorteo; otros esperan cautelosos a que se acumule el monto para participar.
Cada boleto de papel con impresión a color tiene un número de WhatsApp y la leyenda “Bono UAM”, que a decir de los entrevistados es para identificar que la rifa corresponde a esa zona, porque se realizan otras concentraciones en la estación Iztapalapa del Metro, en calles cercanas a la alcaldía, así como en el Centro Histórico.
Desde hace tres años se realizan los sorteos en los que la población participa y hasta guarda la ilusión “de pegarle” al premio algún día, señalaron.
La imagen de un código QR, un tren y una pantalla de televisión en el boleto acompañan las frases: “Confía en tu suerte. Apueste y gane” y “Somos fuente de empleo”. Además, contiene cinco opciones de números concursantes y la fecha del sorteo.
En el reverso se advierte que “no se pagarán premios obtenidos por este boleto si está incompleto, con tachaduras, rupturas, perforaciones, enmendaduras o cualquier alteración o defecto. Lo único que garantiza el pago de los premios es la tenencia del boleto pagado al portador. Caducidad hasta las 11:00 horas A.M. del día siguiente”.
La dinámica
La semana pasada, personas colombianas y mexicanas instalaron en menos de un minuto una bomba de aire en una esfera con pequeñas bolitas con un número anotado en cada una, que al sacarlas formaron el número ganador: 3509.
Sólo algunos de los participantes acudieron porque “ya se sabe” que el ganador será notificado por medio de grupos de WhatsApp.
Recordaron que cuando el premio fue de 128 mil pesos “los colombianos” pasearon por la zona al ganador para demostrar que sí se había entregado el dinero.
Según los testimonios, algunos vendedores pueden comercializar decenas de boletos en un solo día. Quienes participan en la venta reciben una cantidad fija y un pago adicional por cada boleto colocado, mientras la bolsa continúa creciendo cuando el premio queda vacante.
“Los colombianos ya agarraron a los mexicanos como sus empleados”, porque por expender los boletos reciben 140 pesos, más 5 pesos por cada uno vendido, comentaron, y relataron que en una ocasión una mujer llegó a vender 140 boletos, de un grupo de unos 10 vendedores.
Sobre la entrega del premio, varias personas aseguraron desconocer la forma en la que se concreta, pero mencionaron que incluso en el municipio de Chiconcuac, Estado de México, los premios de la rifa son de unos 90 mil pesos y han rebasado 100 mil pesos.
Este tipo de actividades plantea dudas sobre su regulación. La Secretaría de Gobernación, a través de la Dirección General de Juegos y Sorteos, es la autoridad encargada de autorizar, vigilar y otorgar permisos para rifas, sorteos y concursos.
¿Qué dice la ley sobre las rifas clandestinas?
Desde el punto de vista jurídico, este modelo de negocio infringe múltiples normativas administrativas, fiscales y penales en el país:
– Ley Federal de Sorteos: Operar rifas públicas sin el aval de la Segob constituye una actividad completamente clandestina e ilegal.
– Código Penal (Fraude): Al carecer de transparencia y de garantías reales en la entrega de premios, los organizadores incurren sistemáticamente en el delito de fraude.
– Delitos Financieros: El manejo masivo de efectivo sin procedencia comprobada vulnera las leyes antilavado y de fiscalización de recursos.
– Extorsión y Coacción: Las amenazas físicas, el amedrentamiento a locatarios y el cobro violento de deudas configuran delitos graves perseguidos de oficio.
Ante este panorama, las autoridades capitalinas a través de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y la Fiscalía General de Justicia de la CDMX han intensificado operativos de inteligencia y campo.
¿Cómo opera el reclutamiento?
Las investigaciones de inteligencia han revelado un trasfondo alarmante de trata de personas y explotación dentro de estas redes.
La CDMX funge como plataforma central de captación y expansión, utilizando ofertas de empleo engañosas con sueldos atractivos que rondan los 6 mil pesos semanales para atraer a migrantes, principalmente de origen sudamericano, bajo la promesa de realizar labores formales de promotoría.
Una vez dentro de la red, a los reclutados se les imponen cuotas de venta inalcanzables, se les retienen documentos o se les fabrican deudas por «gastos de traslado», obligándolos a laborar bajo amenaza directa contra su integridad o la de sus familias.













