Prueba PISA evidencia deficiencia en aprendizaje de jóvenes mexicanos
Educación jueves 10, Sep 2026
Prueba PISA evidencia deficiencia en aprendizaje de jóvenes mexicanos
- Bajos resultados en lectura, matemáticas y ciencias
- Aunque tengan certificado de secundaria, preparatoria e incluso título universitario, se quedarán con mucho título y poco trabajo
Los recientes resultados de la Prueba PISA 2025 arrojaron que los estudiantes mexicanos obtienen un dominio deficiente en matemáticas, ciencias y lectura, por debajo del promedio de la OCDE, lo que demuestra que la formación de talento en México parte de bases educativas deficientes que dificultan la empleabilidad y mantienen la escasez de perfiles calificados.
De acuerdo a especialistas, “si los estudiantes no desarrollan las habilidades y conocimientos fundamentales aunque tengan certificado de secundaria, preparatoria e incluso título universitario se quedarán con mucho título y poco empleo”, considera Marco Fernández, coordinador del programa de educación de México Evalúa.
“El dato más preocupante es que los estudiantes tienen un bajo desempeño simultáneamente en las tres áreas: matemáticas, lectura y ciencia. Este es un problema grandísimo en términos de la empleabilidad y futuro profesional de estos jóvenes”, advierte Luis Antonio Mata Zúñiga, investigador del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias para el Desarrollo de la Educación (CINIDE) de la Ibero.
Marco Fernández pone dos ejemplos basados en estudios de campo realizados por México Evalúa: por un lado, trabajadores operativos a los que una empresa automotriz capacitó en matemáticas básicas porque no sabían convertir pulgadas a centímetros para manejar ciertas herramientas.
Por otro lado, se les facilitó un manual para operar maquinaria y al evaluarlos se halló que no habían entendido el funcionamiento por una baja comprensión lectora.
“Esos dos ejemplos ilustran lo que significa las dolencias en el aprendizaje cuando estamos hablando que más de la mitad de los estudiantes de nuestro país tiene problemas serios de comprensión lectora o 70% no tiene el mínimo de matemáticas para la resolución de problemas”, menciona Marco Fernández, profesor investigador en la Escuela de Gobierno del Tec de Monterrey.
Estas bases endebles en habilidades elementales ponen en desventaja tanto a los jóvenes como al país ante el cambio tecnológico en curso que ofrece empleos que requieren razonamiento matemático, conocimientos en ciencias y habilidades de comunicación.
México tiene enfrente oportunidades importantes asociadas con la digitalización, la inteligencia artificial, la relocalización de cadenas productivas, la transición energética y el auge de nuevas industrias, destaca Graciela Rojas Montemayor, Fundadora de Movimiento STEM+.
«Pero esas oportunidades no se aprovechan solamente atrayendo inversión o incorporando tecnología. Necesitan talento. Y ese talento comienza a formarse desde las bases», sostiene la especialista.
Mantener una formación básica con deficiencias se convierte en una barrera para acceder a sectores de empleo más competitivos tanto para las personas como para la economía del país.
“Con estos resultados México no se encuentra en una posición de competencia en el marco de un cambio tecnológico donde es necesaria la incorporación de áreas estratégicas, principalmente matemáticas, lectura y ciencia para incorporarse a los nuevos cambios. Tendemos a seguir en procesos asociados a la manufactura, servicios, pero no a la innovación”, sostiene Mata Zúñiga.
Otro riesgo de no reforzar las bases formativas del talento en México es la escasez de talento por la falta de habilidades elementales.
«Para mí ahí está una parte central de lo que México puede perder: podemos reducir nuestra capacidad para generar el talento que después necesitamos para investigar, innovar, emprender, desarrollar tecnología y resolver problemas complejos», advierte Graciela Rojas.
Al respecto, Marco Fernández menciona otro caso en el que una empresa buscó jóvenes para capacitarlos en la industria de semiconductores y no consiguió llenar las vacantes.
“Lamentablemente la mayoría de los jóvenes que fueron examinados no tenían los conocimientos mínimos de matemáticas y de física para poder recibir la capacitación que les permitiera eventualmente su empleabilidad”, menciona el especialista.
Con ese panorama, el país puede experimentar una paradoja: «Tener jóvenes buscando mejores oportunidades y empleadores buscando talento, pero que ambos no logren encontrarse porque existe una brecha de habilidades», agrega Graciela Rojas.
En México se ha normalizado obtener malos resultados en evaluaciones de habilidades elementales, pero romper esa inercia requiere una política educativa transversal que no se limite a un sexenio, indica Mata Zúñiga.
“Es absolutamente necesario que generemos las condiciones para que haya una orientación de una política educativa consistente basada en diagnósticos y como resultado de un proyecto nacional de transformación”, recomienda.
Por su parte, Rojas sostiene que es necesario empezar a fortalecer la formación de talento desde antes del acceso a la universidad. Primero, mejorar los aprendizajes en matemáticas, lectura y pensamiento científico. Segundo, transformar la experiencia de aprendizaje, pasando de una enseñanza fragmentada a una interconectada. Tercero, fortalecer y acompañar a los docentes.
«El talento del futuro ya está hoy en nuestras aulas. Lo que decidamos hacer con su formación determinará también cuánto de ese futuro podrá aprovechar México», menciona.
Urgen a la SEP plan para alcanzar al menos niveles mínimos de aprendizaje
Por su parte, la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF) urgió a la Secretaría de Educación Pública (SEP) a presentar un plan de mediano y largo plazo que garantice que todos los alumnos de escuelas públicas alcancen, al menos, los niveles mínimos de aprendizaje.
En un pronunciamiento, la organización señaló que los resultados publicados por la OCDE confirman sus advertencias sobre las deficiencias del sistema educativo y sostuvo que las autoridades no pueden limitarse a explicar o justificar los resultados.
La UNPF destacó que México obtuvo 414 puntos en Ciencias, 408 en Lectura y 388 en Matemáticas, mientras que en resolución de problemas computacionales alcanzó 453 puntos. En las tres áreas principales, los puntajes se ubicaron por debajo del promedio de la OCDE.
Uno de los datos que, a juicio de los padres de familia, resulta más preocupante es que 41.8% de los estudiantes mexicanos de 15 años se encuentran en niveles bajos de desempeño en Ciencias, Lectura y Matemáticas, frente a 19.7% del promedio de la OCDE. Además, apenas 0.5% de los estudiantes mexicanos alcanzó los niveles más altos de desempeño.
Para la organización, el problema trasciende cualquier posición en el ranking internacional, pues implica que una proporción importante de adolescentes no cuenta con las competencias necesarias para comprender textos, interpretar datos y resolver problemas cotidianos.
Ante este escenario, la UNPF pidió a la SEP elaborar un diagnóstico “honesto y transparente” de los resultados y realizar una revisión profunda de los modelos pedagógicos, con énfasis en el dominio de competencias fundamentales y en la calidad de la enseñanza.
La UNPF también planteó fortalecer la formación y el acompañamiento de los docentes, mejorar la infraestructura escolar y destinar un mayor presupuesto a la educación. En su pronunciamiento advirtió que las medidas relacionadas únicamente con el uso de dispositivos y plataformas sociales son insuficientes frente a la dimensión del problema.
“Exigimos resultados, no discursos”, sostuvo la organización, al señalar que los padres de familia no pueden permanecer como espectadores de un sistema educativo que, consideró, no está formando a la generación que México necesita.
Piden recuperar evaluación nacional de aprendizajes
Los resultados de PISA 2025 dejaron una tarea pendiente para México más allá de comparar su desempeño con el de otros países: volver a contar con una evaluación nacional de aprendizajes que permita saber de manera continua qué están aprendiendo los estudiantes y dónde persisten las brechas.
Mexicanos Primero planteó recuperar una evaluación nacional “sistemática, rigurosa, comparable y transparente”, al considerar que la prueba PISA es fundamental para medir el desempeño de México frente a otros sistemas educativos, pero no sustituye una herramienta nacional de seguimiento de los aprendizajes.
La organización sostiene que México debe reconstruir su capacidad nacional de evaluación para generar información útil para escuelas, docentes, autoridades y familias. El objetivo, señaló en un comunicado, no es sólo medir, sino utilizar los resultados para tomar decisiones y corregir oportunamente aquello que no está funcionando.
“Lo que no se mide de manera sistemática no se puede mejorar de manera sostenida”, expuso Mexicanos Primero en su propuesta de política educativa a partir de los resultados de PISA 2025.
Para la organización, los resultados no representan un problema surgido recientemente. La trayectoria de México en PISA durante los últimos 25 años muestra pocos cambios en el desempeño de los estudiantes, pese a los distintos gobiernos, titulares de la SEP, reformas curriculares, cambios institucionales y modelos de evaluación que ha atravesado el sistema educativo.















