Semarnat condiciona proyecto de restitución de Playa Bahía
Quintana Roo martes 15, Sep 2026
- En Playa del Carmen
- Prevén la construcción de tres rompeolas, relleno artificial de arena y una duna

La franja costera al norte de Playa del Carmen será objeto de una intervención ambientalmente delicada.
Por redacción DIARIOIMAGEN
Playa del Carmen.- La franja costera al norte de Playa del Carmen será objeto de una intervención ambientalmente delicada. La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) otorgó autorización condicionada al proyecto “Restitución de la Playa Bahía del Carmen”, que prevé la construcción de tres rompeolas, relleno artificial de arena y una duna en el predio Rancho Porvenir II, ubicado entre los complejos Tres Ríos y Blue Bay Grand Esmeralda.
El promovente, Alberto Ramón Bache Zaraluz, argumentó que desde 2004 la zona ha perdido más de 30 metros de playa, con un deterioro acelerado a partir de 2019. Para revertirlo, se plantea extraer arena de un banco marino frente a Playa Mamitas, a 9.5 kilómetros del sitio, y levantar estructuras paralelas a la costa que favorezcan la recuperación del arenal.
La autorización, emitida por la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA), está sujeta a 19 condicionantes. Entre ellas, la obligación de coordinarse con el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) y con la Unidad de Participación Social de la Semarnat para definir si procede una consulta indígena. El promovente deberá acreditar el resultado mediante acta o documentación oficial.
La presencia de manglares en el área generó requisitos específicos: conservar los mogotes existentes, presentar alternativas a la colocación de arriates y entregar evidencias de monitoreo del ecosistema desde 2009. La vigencia de la autorización será de seis años para preparación y construcción, y de 30 años para operación y mantenimiento.
En síntesis, el proyecto no podrá ejecutarse únicamente con la autorización ambiental: deberá cumplir estrictamente las 19 medidas impuestas, especialmente las relacionadas con la protección del manglar, la dinámica costera y la participación comunitaria. La decisión abre la puerta a una nueva intervención sobre un litoral que ha perdido terreno en las últimas dos décadas y que enfrenta el reto de recuperar su equilibrio natural.
Cozumel: manglares bajo conservación voluntaria
Más de 22 hectáreas de manglar en Cozumel fueron incorporadas a un esquema de conservación voluntaria por los próximos 25 años, luego de que Kuzá Beach & Adventure Park recibiera un certificado de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).
La superficie, de 22.37 hectáreas, fue reconocida como Área Destinada Voluntariamente a la Conservación (ADVC), lo que permitirá realizar acciones de vigilancia, monitoreo, investigación y educación ambiental, además de actividades turísticas de bajo impacto.
El anuncio estuvo acompañado por el lanzamiento de la experiencia educativa “Expedición Natural Kuzá”, que busca acercar a los visitantes a los ecosistemas de la isla mediante recorridos por senderos con vegetación nativa y espacios de observación de flora y fauna. Durante la visita, los participantes podrán conocer las distintas variedades de manglar, observar aves con apoyo de binoculares y visitar el meliponario del parque, donde se explica la importancia de las abejas meliponas en el equilibrio ambiental.
La actividad está diseñada para grupos de hasta 20 personas, con una duración aproximada de una hora, y se realizará dos veces al día. Está dirigida a visitantes a partir de los siete años, quienes deberán acudir acompañados por un adulto responsable. El parque proporcionará materiales de apoyo y equipo de seguridad.
Germán Osorio, presidente del Consejo de Kuzá Beach & Adventure Park, destacó que la certificación permitirá dar continuidad a las acciones de protección del manglar durante las próximas décadas. Subrayó que el objetivo es que los visitantes comprendan la importancia de conservar los ecosistemas de Cozumel, más allá de disfrutarlos como atractivo turístico.
Los manglares cumplen funciones esenciales en las zonas costeras: sirven de refugio y hábitat para numerosas especies, protegen la línea de costa y contribuyen al equilibrio ambiental. Bajo este esquema, Kuzá plantea combinar turismo responsable con conservación y educación, tomando como eje el conocimiento de los ecosistemas de la isla.
El proyecto no podrá ejecutarse únicamente con la autorización ambiental: deberá cumplir estrictamente las 19 medidas impuestas, especialmente las relacionadas con la protección del manglar, la dinámica costera y la participación comunitaria.















