Cae 40% afluencia en Nichupté y Parque Nacional Costa Occidental
Quintana Roo martes 22, Sep 2026
- Focos rojos en el Caribe mexicano
- De prolongarse esta tendencia, 2026 concluirá con solo 600 mil visitantes anuales

Parque Nacional Costa Occidental de Isla Mujeres, Punta Cancún y Punta Nizuc, junto con Nichupté, enfrentan caída en su afluencia turística.
Por redacci+on DIARIOIMAGEN
Cancún.- El Parque Nacional Costa Occidental de Isla Mujeres, Punta Cancún y Punta Nizuc, junto con la reserva de Manglares de Nichupté, enfrentan una severa caída en su afluencia turística tras cerrar un verano atípico que operó apenas entre el 50% y el 60% de su capacidad habitual, advirtió la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).
El director de ambos polígonos, Arturo González González, alertó que de prolongarse esta tendencia de desaceleración durante el último trimestre, 2026 concluirá con cerca de 600 mil visitantes anuales —un déficit de 400 mil ingresos frente al promedio histórico de un millón de turistas que concurren cada año a estos ecosistemas marinos.
Esta merma responde en buena medida a la constante suspensión de navegación por mal tiempo y oleaje elevado, lo que obligó a cierres reiterados de puerto que frenaron la salida de tours hacia los arrecifes, sumado al enfriamiento del mercado turístico internacional.
La ausencia de visitantes impacta de forma directa los ingresos de cooperativas de lancheros, guías certificados y empresas de servicios acuáticos que dependen del flujo estacional de excursionistas.
La reducción en la afluencia amenaza la recaudación por concepto de cobro de derechos de acceso, recurso clave utilizado por la Conanp para solventar programas de vigilancia, monitoreo biológico y mantenimiento ambiental en ambas áreas protegidas.
Turismo de Bodas: Adiós al banquete formal
El turismo de romance en el Caribe mexicano experimenta una reinvención en sus formatos de celebración. La tradicional cena de gala con asignación de mesas pierde terreno frente a recepciones dinámicas, donde las parejas apuestan por cócteles prolongados, canapés y barras de mixología como el evento principal de la fiesta.
Arwed Lentz, presidente fundador de la Asociación de Coordinadores Independientes de Bodas y Eventos Profesionales —organización con un centenar de agremiados que gestiona al menos mil ceremonias anuales en la región—, confirmó que el comportamiento de los clientes aceleró su evolución tras la pandemia, privilegiando formatos interactivos en lugar de las recepciones estáticas de antaño.
Radiografía del cambio en las nupcias caribeñas
Del brindis de paso al festejo central: Lo que solía ser un aperitivo de cortesía de 45 minutos previo al banquete ahora se extiende de dos a tres horas, integrándose plenamente como la fiesta misma.
Experiencias culinarias y mixología: El servicio de platillos emplatados se sustituye por bocadillos gourmet itinerantes y barras abiertas interactivas, lo que fomenta mayor movilidad, convivencia y dinamismo entre los asistentes.
Listas selectas: Las ceremonias mantienen la preferencia por aforos más reducidos, concentrando el presupuesto de las parejas en personalizar las vivencias sensoriales de sus invitados más cercanos en vez de costear recepciones multitudinarias tradicionales.
















