Severa caída en la afluencia de visitantes
Quintana Roo martes 29, Sep 2026- Tulum: pueblo fantasma
- Emblemática zona comercial y hotelera, entre locales clausurados, calles desiertas y reclamos por cobros excesivos

Corredores comerciales y locales de diseño en Tulum con cortinas abajo y cubiertos de hojarasca, reflejo del éxodo de comerciantes ante la ausencia de compradores.
Por redacción DIARIOIMAGEN
Tulum.- Lo que hasta hace unos años se promovía internacionalmente como la meca indiscutible del ecoturismo cosmopolita y el lujo bohemio vive hoy una de sus estampas más desoladoras. A través de un recorrido difundido en redes sociales por el canal Rebeldía TV, se documentó el abandono generalizado en una de las arterias del corazón turístico de Tulum, donde pasillos enteros lucen clausurados, cubiertos por hojas secas y en completo silencio.
En el material videográfico, el creador de contenido camina frente a locales cerrados —desde antiguas boutiques y galerías de diseño hasta barras de coctelería rústica— contabilizando al menos siete negocios contiguos clausurados en un tramo de apenas 100 metros. La escena concluye con una vista hacia la vialidad: una avenida asfaltada, rodeada de selva, totalmente vacía, sin flujo vehicular ni peatonal visible a plena luz del día. «No hay venta, no hay turismo, no hay flujo de billete… no pasan coches», describe el autor del video de Rebeldía TV al mostrar la desolación del área.
El estallido de la burbuja y los factores detrás del declive
El testimonio visual de Rebeldía TV no es un caso aislado: se suma a una creciente ola de reportes de viajeros, empresarios y trabajadores que señalan que la llamada “burbuja económica e inmobiliaria” de Tulum finalmente comenzó a mostrar fisuras.
Especialistas del sector turístico y análisis económicos coinciden en que la crisis actual responde a una combinación de factores acumulados durante los últimos años:
Precios exorbitantes y marginación del turismo nacional: Durante el apogeo posterior a la pandemia, el destino orientó su oferta casi exclusivamente al viajero internacional de alto poder adquisitivo. Las constantes denuncias de cobros abusivos en transporte (con tarifas desmedidas impuestas por el gremio de taxistas), cuentas astronómicas en restaurantes modestos y botellas de agua o alimentos básicos a sobreprecio generaron rechazo, alejando al turista mexicano y a visitantes extranjeros con presupuestos convencionales.
Restricciones y cobros en accesos a playas: El acceso a las costas caribeñas —legalmente públicas— fue objeto recurrente de disputas debido a complejos hoteleros y clubes de playa que bloqueaban el paso o exigían consumos mínimos obligatorios excesivos. Esta problemática incluso escaló a la agenda nacional, motivando revisiones federales sobre la libre entrada a los litorales y los accesos en áreas como el Parque del Jaguar.
Impacto ambiental y sargazo: La recurrente llegada masiva de macroalgas a las costas durante varias épocas del año ha demandado costosos esfuerzos de limpieza y empañado el atractivo de las aguas turquesas, debilitando la experiencia playera frente a otros destinos competidores.
Desplome de la ocupación hotelera: Reportes de asociaciones hoteleras y cámaras de comercio de la región han registrado caídas interanuales pronunciadas en la ocupación de cuartos —con temporadas intermedias prácticamente extintas y niveles que en diversas semanas han rondado entre el 30% y el 50%—, impactando de forma directa a la cadena de valor: meseros, artesanos, pequeños arrendatarios y comerciantes de servicios.
El reto: reconectar con la accesibilidad
Aunque el gobierno municipal y prestadores de servicios han anunciado mesas de trabajo, promociones emergentes y medidas de flexibilización para reactivar los accesos al mar, el desafío principal radica en la percepción y la sostenibilidad del modelo de negocio.
Para los habitantes y comerciantes que aún resisten en el destino, las postales de locales abandonados registradas por Rebeldía TV son un llamado urgente a frenar la especulación desmedida y reequilibrar la balanza entre exclusividad y accesibilidad antes de que el paraíso quede irremediablemente en silencio.
Aeroméxico apaga sus rutas a Tulum
Por si lo anterior fuera poco, a menos de tres años de haber estrenado operaciones junto con la inauguración del Aeropuerto Internacional Felipe Carrillo Puerto, Aeroméxico desconectará de forma indefinida sus enlaces hacia Tulum. A partir del 1 de octubre de 2026, la aerolínea insignia cancelará todas sus frecuencias procedentes tanto del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) como del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), dejando como último día de vuelo en itinerario el miércoles 30 de septiembre.
La compañía justificó la retirada bajo el argumento de una «reorganización de red» forzada por las “condiciones de mercado”, catalogando el cese como una suspensión temporal, aunque sin fijar una fecha para un eventual retorno. Para mitigar el impacto en los usuarios con boletos adquiridos, la aerolínea activó una política de protección vigente hasta el 31 de diciembre de 2026, la cual permite reubicar sin costo los vuelos hacia el Aeropuerto Internacional de Cancún, alternativa que obligará a los pasajeros a gestionar traslados terrestres adicionales para llegar a la Riviera Maya sur.
El repliegue aéreo coincide con un marcado deterioro en los indicadores turísticos de la plaza:
Desplome en la terminal: El aeropuerto de Tulum vio caer su tráfico comercial casi a la mitad entre enero (107,751 usuarios) y agosto (53,428 pasajeros), acumulando 583,408 viajeros en los primeros ocho meses de 2026.
Hundimiento del viajero foráneo: El flujo internacional sufrió la contracción más severa, al pasar de 63,162 paseantes en enero a apenas 7,572 en agosto; en contraste, el mercado doméstico resistió con 45,856 pasajeros en el octavo mes del año.
Crisis de ocupación: David Ortiz Mena, dirigente de la Asociación de Hoteles de Tulum, advirtió un rezago sostenido de hasta 10 puntos respecto a 2025, tocando fondo en septiembre con registros por debajo del 20% en la franja costera y menores al 30% en hoteles todo incluido.
La salida de Aeroméxico no implica la incomunicación del destino ni el cierre de la terminal aérea, ya que competidores de bajo costo como Viva mantienen vuelos activos desde el centro del país. No obstante, la cancelación definitiva de dos rutas metropolitanas simultáneas desmantela la apuesta inicial de la aerolínea —que llegó a operar dos vuelos diarios al AICM— y evidencia la fragilidad de la demanda en el nuevo enclave aeroportuario durante los periodos de temporada baja.
Precios exorbitantes y marginación del turismo nacional, restricciones y cobros en accesos a playas, impacto ambiental y sargazo, son solo algunos factores del desplome de la ocupación hotelera, que han llevado a Tulum a una crisis sin precedentes.















