QRoo registra hasta 61 partos entre mujeres menores de 14 años
Quintana Roo domingo 4, Oct 2026
- Autoridades sanitarias en alerta
- Segmento que refleja la vulnerabilidad extrema frente a embarazos tempranos

Q. Roo es una de las entidades con menores índices de natalidad en menores de edad, pero cifras mantienen en alerta a las autoridades sanitarias.
Por redacción DIARIOIMAGEN
Chetumal.- Aunque Quintana Roo se consolida a nivel nacional como una de las entidades con menores índices de natalidad en menores de edad, las cifras en la infancia más temprana mantienen en alerta a las autoridades sanitarias. Durante el primer semestre del año, el sistema de salud local documentó 61 alumbramientos en niñas de apenas 10 a 14 años, un segmento que refleja la vulnerabilidad extrema frente a los embarazos tempranos.
Para contener esta problemática e impedir un repunte, el Grupo Estatal para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (GEPEA) -integrado por 20 dependencias gubernamentales y asociaciones civiles- intensificó brigadas y talleres formativos en planteles educativos. El organismo prioriza el acompañamiento integral, la detección temprana y el fortalecimiento de redes de apoyo para menores gestantes.
En contraste, la estadística general exhibe resultados favorables para el estado según los registros de fecundidad del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI):
-Segmento de 10 a 17 años: Registra una tasa de 6.8 nacimientos por cada mil mujeres (0.68%), posicionando al estado en los escalafones más bajos de incidencia nacional.
-Segmento de 15 a 17 años: Reporta una tasa de 26.3 nacimientos por cada mil adolescentes (2.63%), reafirmando la tendencia reducida en la entidad.
El panorama estatal se alinea con la contracción observada en todo México. De acuerdo con la Estadística de Nacimientos Registrados (ENR), durante 2025 se contabilizaron 85 mil 357 partos en madres de entre 10 y 17 años en el territorio mexicano, de los cuales 5 mil 876 correspondieron al grupo de niñas entre 10 y 14 años.
Rastrean microplásticos y químicos en acuíferos
La filtración de residuos químicos y polímeros sintéticos en los mantos freáticos y litorales de Quintana Roo ya no es solo una sospecha ambiental, sino el blanco de un ambicioso rastreo científico. Investigadores de la organización Centinelas del Agua, en colaboración con el Centro de Investigación en Ciencias de la Salud y del Ambiente (CICSAL) de la UNAM, ejecutan una serie de análisis toxicológicos para medir el impacto de microplásticos, oxibenzona —filtro común en protectores solares— y DDT derivado de repelentes en la red acuífera del estado.
El estudio, cuyos resultados integrales se harán públicos en octubre durante una conferencia de prensa, contempla la recolección de ADN ambiental en cenotes para identificar la biodiversidad vulnerable y advertir sobre los riesgos a la salud pública. Alejandro López Tamayo, director general del organismo, alertó que la evidencia científica reciente vincula la ingesta involuntaria de partículas plásticas con daños directos en el hígado y los riñones humanos, por lo que el siguiente paso del proyecto consistirá en evaluar tejidos de especies de pesca comercial para confirmar si el plástico ya ingresó a la cadena alimenticia local.
Uno de los epicentros de alerta se sitúa en Holbox, donde se estima que alrededor de 180 toneladas anuales de plásticos desechables terminan arrastradas hacia manglares, humedales y la laguna Yalahau, desintegrándose en partículas microscópicas. El plan de muestreo extiende su cobertura a cuerpos de agua en Cancún, Playa del Carmen y cenotes del interior de la entidad mediante un laboratorio propio de análisis instalado en Cancún.
Más allá de los contaminantes sintéticos, el estrés térmico complica la supervivencia de los ecosistemas marinos. El equipo científico utilizó su infraestructura analítica para investigar episodios recientes como la mortandad masiva de peces en una laguna de Isla Mujeres y picos térmicos críticos en aguas de Isla Contoy, donde el termómetro rozó los 38 grados Celsius, comprometiendo severamente a las especies locales.
En el plano comunitario, la degradación hídrica se entrelaza con una crisis sanitaria. Centinelas del Agua focalizó zonas de alta vulnerabilidad en municipios mayas como José María Morelos, Lázaro Cárdenas y Felipe Carrillo Puerto, además de comunidades como Punta Laguna y Campamento Hidalgo. En José María Morelos se detectaron familias consumiendo agua no apta, lo que detonó brotes de padecimientos gastrointestinales en menores; ante ello, la ONG financia la edificación de baños secos y ecotecnias para suplir la falta de infraestructura de drenaje.
La agenda de rescate ecológico abarca también la laguna Nichupté, con énfasis en el área de Bojórquez. Para revertir la anoxia y el estancamiento de nutrientes, se proyecta renovar e instalar aireadores el próximo año —reviviendo un plan que el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) dejó inconcluso hace 14 años—. López Tamayo advirtió que estas faenas requerirán un monitoreo exhaustivo y contraloría ciudadana para proteger hábitats clave de anidación, en especial los de la cacerolita de mar.
Para contener esta problemática e impedir un repunte, el Grupo Estatal para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (GEPEA) intensificó brigadas y talleres formativos en centros escolares.














