Condena ONU legalización de mariguana en Uruguay
Salud jueves 12, Dic 2013- Advierte que alentará en los jóvenes la experimentación más temprana con la droga

La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes lamentó la legalización de la mariguana por parte de Uruguay y estableció que contraviene las normas internacionales.
La Organización de Naciones Unidas “lamentó” ayer la legalización de la mariguana en Uruguay y afirmó que esa decisión contraviene normas internacionales y puede revelarse contraria a los fines del gobierno.
La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), organismo de control de drogas de la ONU, afirmó que “con la legislación sobre la cannabis aprobada por el Congreso, Uruguay está violando las convenciones de control de drogas”.
Uruguay pasó a ser el primer país en permitir el cultivo y la distribución de mariguana, luego que el Senado aprobó una ley impulsada por el gobierno para combatir el narcotráfico en la pequeña nación sudamericana.
La propuesta del presidente José Mujica, un ex guerrillero de 78 años, fue aprobada por 16 votos a favor y 13 en contra a pesar de la resistencia de la oposición, que teme que la ley dispare el consumo de drogas más duras.
La norma permitirá al Estado regular la importación, producción, distribución y venta de cannabis en ese país de 3.4 millones de habitantes. El gobierno uruguayo espera con ello desincentivar el narcotráfico y administrar el consumo.
“Tratándose de un país de tránsito (de drogas) que ha ido incorporando consumo, recibe plenamente el impacto del crimen organizado. Tiene por tanto el deber de aplicar una respuesta de Estado específica para un territorio abierto, pequeño y no productor”, dijo el senador oficialista Roberto Conde, al justificar la norma.
En un comunicado difundido desde su sede en Viena, la JIFE “lamenta” que con esa legislación, Uruguay “contravenga la Convención de 1961 sobre Narcóticos”, de la que ese país forma parte. El presidente del organismo, Raymond Yans, dijo estar “sorprendido” por el hecho de que el gobierno uruguayo “haya decidido deliberadamente” ignorar las disposiciones de ese tratado.
Al legalizar la producción y venta de mariguana, el gobierno consideró esta iniciativa como un experimento con el que busca enfrentar al narcotráfico en una región donde las políticas represivas se revelaron ineficaces y condujeron a baños de sangre y a acrecentar el poder de las mafias.
Para la JIFE, la apuesta por una reducción del crimen a través de la legislación “se basa en conjeturas precarias y sin corroborar” y fue adoptada “sin considerar los efectos negativos de la cannabis para la salud”.
Advierte: “En lugar de proteger a los jóvenes”, esa legislación “tendrá el efecto perverso de alentar la experimentación más temprana (con la droga), contribuyendo de ese modo a problemas de desarrollo, a adicciones más tempranas y a otros desórdenes”.












