Solamente dos en Puebla
Ramón Zurita Sahagún miércoles 16, Dic 2015De frente y de perfil
Ramón Zurita Sahagún
Solamente quedamos dos en la amplia lista de prospectos para la candidatura priísta en Puebla: Blanca y yo, asegura el ex rector de la BUAP, Enrique Dóger.
Por eso urge que el partido defina cuál de los dos irá como abanderado del partido tricolor, ya que los tiempos nos están comiendo, dice el aspirante.
Enrique Dóger, incorporado al CEN del PRI en la estructura del dirigente nacional, Manlio Fabio Beltrones, se muestra decidido a participar en una aventura que muchos ven como perdida para su partido, la contienda por el gobierno de Puebla, cuyo ganador no gobernará siquiera por dos años.
Y es que en la mayoría de las encuestas, Acción Nacional aparece como partido favorito, sin importar el nombre del candidato, aunque con la mención del alcalde capitalino, José Antonio (Tony) Gali suben las preferencias.
Los panistas están ciertos de que su candidato será Gali Fayad y que irán a los comicios con una alianza conformada por el partido blanquiazul, el Partido de la Revolución Democrática y Nueva Alianza, lo que afianza más las posibilidades de triunfo.
José Antonio Gali está preparado para asumir la nominación del panismo, aunque se afirma que será hasta después de su informe de gobierno, cuando renuncie al ayuntamiento y surja como el abanderado de esa alianza.
Sabedores de ello, los priístas guardan calma y prefieren alargar el destape de su abanderado hasta una fecha cercana al pronunciamiento a favor de Tony Gali. En la óptica de Enrique Dóger eso sería un error, ya que los priistas van contracorriente y deben aprovechar los tiempos para revertir las tendencias, hasta ahora favorables para los panistas.
De acuerdo con la apreciación de Dóger, ex alcalde de Puebla, ex diputado federal y ex rector de la BUAP, la dirigencia de su partido deberá definir entre la senadora Blanca Alcalá, ex alcaldesa de Puebla y él, al candidato que participará en el proceso comicial del año próximo.
Los dos somos buenas opciones, con amplias posibilidades de triunfo, asegura Dóger.
Sin embargo, en la lista de prospectos del partido se asoman muchos nombres como los del subsecretario en Sedatu, Juan Carlos Lastiri Quiróz, ex diputado federal; el tres veces diputado federal Jorge Estefan Chidiac; el diputado federal Alejandro Armenta; el ex diputado y candidato derrotado en 2010, Javier López Zavala; el ex diputado federal Alberto Jiménez Merino y la senadora Lucero Saldaña.
La mayor parte de estos personajes no tiene nivel de competencia para un candidato como el que preparan los panistas y mucho menos con el establecimiento de una alianza similar a la que llevó al poder a Rafael Moreno Valle.
Es por eso que los priístas deshojan la flor entre los dos aspirantes con mayor presencia en el estado, pero que además han mostrado ser ganadores de los comicios en los que han participado: Blanca como alcaldesa de Puebla y senadora de mayoría y Enrique como alcalde de la capital y diputado federal de mayoría.
Los priístas están conscientes de que la batalla por Puebla será una gesta heroica para ellos si consiguen el triunfo, toda vez que los márgenes de victoria para los tricolores son menores a las posibilidades de que la selección mexicana de fútbol gane un mundial de la especialidad.
Saben que el gobernador Rafael Moreno Valle Rosas defenderá la plaza con todo, ya que en ello va su apuesta por convertirse en el candidato presidencial del PAN en 2018.
Por eso su apuesta consistió en nominar como candidato al ayuntamiento de Puebla a uno de sus principales colaboradores, el hoy alcalde José Antonio Gali Fayad, quien ganó con amplitud los comicios de 2013.
Hoy la apuesta va por otro lado, ya que Moreno Valle ha consolidado su presencia al interior de Acción Nacional y aunque han surgido otros competidores como el propio presidente del partido, Ricardo Anaya, la ex diputada federal Margarita Zavala y el ex dirigente nacional del partido, Gustavo E. Madero, los bonos del gobernador de Puebla se encuentran a la alza. Moreno Valle consolidó una serie de alianzas, mediante la incorporación a su equipo de personajes de diversas procedencias.
El ex priista Diódoro Carrasco, ex diputado federal panista y ex gobernador de Oaxaca, funge como uno de sus principales asesores, mientras que tendió puentes con los grupos de Gustavo E. Madero y Felipe Calderón Hinojosa, además de estrechar lazos con el actual dirigente nacional del partido blanquiazul, Ricardo Anaya y tener nexos cercanos con la dirigencia perredista, ya que el actual diputado federal de ese partido y ex dirigente nacional de Convergencia, Luis Maldonado, fungió como su secretario de Gobierno..
Pero en su propósito de ser el abanderado de Acción Nacional, Moreno Valle Rosas estableció otras aduanas, como la de sembrar a su esposa Erika Alonso, como secretaria general del PAN en Puebla y apoyar campañas de los candidatos de su partido en diversos estados del país.
De esa forma, estableció alianzas con los gobernadores de su partido y con otros que ya dejaron de serlo, pero cuyos apoyos tendría para la definición de su candidatura.
Por eso, para alcanzar la nominación esperada, lo primero que debe hacer es conservar la plaza para su partido y sobre todo que en ella se instale un personaje con la cercanía que guarda José Antonio Gali Fayad. De no lograrlo, la candidatura presidencial de Rafael Moreno Valle Rosas se encontraría en riesgo. De ahí que los priístas apuntan a disminuir las posibilidades del gobernador de Puebla y apuestan por arrancarle la plaza que alguna vez fue suya.












