Desperdicio de dinero
¬ Augusto Corro miércoles 5, Abr 2017Punto por punto
Augusto Corro
El Instituto Nacional Electoral (INE) aprobó alrededor de 4 mil millones de pesos para el gasto ordinario de los partidos políticos.
Esa fabulosa cantidad de dinero sirve, entre otras cosas, para malgastarla y hacer de la democracia en México, una de las más caras del mundo.
Lo anterior viene a cuento, porque el Partido de la Revolución Democrática (PRD) invirtió 9 millones de pesos para mejorar su imagen.
Este hecho no gustó a algunos secretarios del comité nacional perredista, pues dijeron que se trató de una decisión personal de la dirigente, Alejandra Barrales, que al final de cuentas no dio resultado positivo.
En el PRD su imagen empezó a deteriorarse hace varios años, cuando los amarillos cambiaron sus metas ideológicas por los negocios.
Las luchas internas se agudizaron y esa organización política inició su caída libre que a últimas fechas se volvió un escándalo con la renuncia de los senadores al perredismo.
¿Es posible mejorar la imagen del PRD? No. El divisionismo lo tiene casi al borde de la desaparición. Entre los responsables de la ruina partidista se encuentran “Los Chuchos”, de la tribu de Nueva Izquierda.
Estos líderes se adueñaron del partido y lo manejaron como una empresa personal que al final acabó con cansar a sus líderes y seguidores.
El propio fundador del PRD, Cuauhtémoc Cárdenas, renunció al partido. Antes y después otros militantes distinguidos también dejaron de ser amarillos.
En la antesala de las elecciones presidenciales del 2018, el PRD se ve como un partido sin la fuerza necesaria para la competencia.
En su desesperación, la dirigente Barrales pensó que con 9 millones de pesos era suficiente para brindar una imagen positiva del PRD.
No ocurrió así.
En caso de que realmente se pretenda revivir al partido del sol azteca se necesita que sus líderes vuelvan a acercarse a la sociedad, dejar su divisionismo, echar de los altos cargos a los corruptos, etc. ¿Lo harán?
Mientras, la presidenta nacional del PRD, Alejandra Barrales sueña en mejorar la imagen de su partido que se encuentra en vías de extinción.
En algo hay que gastar el dinero, que sobra y que a los perredistas no les cuesta conseguir.
CALDERÓN COME ANSIAS
El ex presidente Felipe Calderón reprochó a su partido, el PAN, que vaya “lento” en el proceso de selección de su candidato presidencial.
Claro, al blanquiazul le urge que su esposa Margarita Zavala ya sea designada como la competidora oficial del PAN en las elecciones del 2018.
Calderón debe tomar las cosas con calma. Faltan varios meses para que en el PAN se defina quien será el abanderado para los comicios presidenciales.
Tres son los aspirantes que buscan la nominación oficial: Margarita Zavala de Calderón, Ricardo Anaya, dirigente de esa organización política; y el ex gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle.
Según las estadísticas, la señora Calderón encabeza la lista de las preferencias electorales. Es decir, la más conocida por el electorado. En el partido, la situación aún no se define, porque su presidente Anaya, espera los resultados de las elecciones en el Estado d México (Edomex), para tomar una resolución.
El joven “maravilla”, como le dicen a Anaya, que le ganó al PRI siete gubernaturas, se encuentra en los cuernos de la luna con derecho a que lo tomen en cuenta en su partido para participar en la justa electoral presidencial.
El ex mandatario Moreno Valle es de los políticos del montón. Alguien le dijo que tiene lo suyo para convertirse en presidente de México y lo creyó.
Los Calderón están decididos, pues, a participar en las presidenciales del 2018, a pesar de la pésima imagen del expresidente y su fallida guerra con la delincuencia organizada.
A los mexicanos no se les olvida que durante el sexenio panista se inició una ola de violencia que tiene a México sumido en el terror.
Y no solo se trató de más de cien mil personas muertas, sino también de miles de desaparecidos, secuestrados, huérfanos, viudas, y cementerios clandestinos.
Con todo ese pasado ignominioso pretende Calderón que su esposa Margarita obtenga el triunfo electoral.
El PAN decidirá si la acepta como su candidata y tendrá que pensarlo muy bien. En las últimas elecciones presidenciales, la aspirante a la presidencia de la República, fue Josefina Vázquez Mota, que llevó a su partido a los últimos lugares en la votación.













