Sedena sigue con la construcción de un hotel en la Laguna Bacalar
Quintana Roo jueves 27, Mar 2025- Controversia frente al histórico Fuerte de San Felipe
- Protestas de grupos ambientalistas y ciudadanos preocupados por el impacto ecológico

La Sedena ha decidido continuar con la construcción de un hotel en la laguna de Bacalar.
Por redacción DIARIOIMAGEN
Chetumal. – La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) ha decidido continuar con la construcción de un hotel en la laguna de Bacalar, a pesar de las protestas de grupos ambientalistas y ciudadanos preocupados por el impacto ecológico de la obra.
El hotel, ubicado frente al histórico Fuerte de San Felipe, ha generado controversia desde su inicio. La Sedena argumenta que el proyecto cumple con los requisitos establecidos por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el Ayuntamiento de Bacalar. Sin embargo, organizaciones como Greenpeace México y grupos locales han denunciado que la obra carece de una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) adecuada.
Los manifestantes han expresado su preocupación por el daño potencial al ecosistema de la Laguna de los Siete Colores, incluyendo alteraciones en la morfología del cuerpo de agua y afectaciones a la biodiversidad. Además, señalan que la construcción podría impactar negativamente el patrimonio histórico del Fuerte de San Felipe, bloqueando vistas icónicas y alterando el paisaje cultural.
A pesar de las críticas, la Sedena ha defendido la continuidad del proyecto, destacando que se han realizado ajustes para minimizar el impacto ambiental. Por ejemplo, el edificio será de un solo piso y se utilizará maquinaria de menor tamaño para reducir las vibraciones que podrían afectar al fuerte. La titular de la Secretaría de Gobierno de Quintana Roo, Cristina Torres Gómez, afirmó que el proyecto se está llevando a cabo en comunicación con la ciudadanía y que los diseños han sido presentados para aclarar dudas.
Organizaciones ambientalistas y ciudadanos han presentado denuncias formales ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y han llevado a cabo protestas simbólicas para detener la obra. Sin embargo, hasta ahora, las autoridades no han intervenido para suspender los trabajos.
Green Peace se suma a la protesta
La organización ambientalista Greenpeace México se ha sumado a las protestas contra las obras de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en la laguna de Bacalar, Quintana Roo. Estas obras, que incluyen trabajos de relleno y dragado, han generado una creciente preocupación.
Desde el 15 de enero de este año, la Sedena ha estado llevando a cabo trabajos en un predio ubicado frente al Fuerte de San Felipe, sin realizar una consulta pública previa. Las obras incluyen la construcción de un hotel y otras infraestructuras, lo que ha sido señalado como una amenaza para la biodiversidad y el equilibrio ecológico de la laguna. Según Greenpeace, no existe certeza de que el proyecto cuente con las autorizaciones ambientales necesarias, como lo exige la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA).
Greenpeace y otras organizaciones han advertido sobre los riesgos de estas obras, que incluyen:
-Alteración de la morfología de la laguna debido al relleno.
-Dispersión de materiales que podrían afectar la calidad del agua y la biodiversidad.
-Vibraciones que podrían dañar el Fuerte de San Felipe, un patrimonio histórico de la región.
-Además, la falta de transparencia en torno al proyecto ha incrementado las inquietudes de la comunidad local, que depende del turismo y la conservación ambiental para su economía.
También se han presentado denuncias formales ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), exigiendo la suspensión inmediata de los trabajos hasta que se realicen estudios de impacto ambiental adecuados.
Carlos Samayoa, coordinador de la campaña «México al grito de ¡Selva!» de Greenpeace, señaló que estas obras contradicen los compromisos nacionales e internacionales de México para proteger sus ecosistemas. «Es inaceptable que, pese a las denuncias y evidencias de alteración del ambiente, las autoridades no hayan intervenido», concluyó.













