Elevada acumulación de sargazo enciende focos rojos
Quintana Roo martes 10, Jun 2025DERECHO DE REPLICA José Luis Montañez
- En riesgo, temporada de verano por arribazones de la macro alga

El Caribe mexicano enfrenta una crisis ambiental y turística sin precedentes debido al arribo masivo de sargazo a las costas de Quintana Roo.
El Caribe mexicano enfrenta una crisis ambiental y turística sin precedentes debido al arribo masivo de sargazo a las costas de Quintana Roo. En junio, los niveles de acumulación han alcanzado cifras récord, con un incremento del 40%, respecto al año anterior. Este fenómeno ha generado una movilización urgente de autoridades y empresarios turísticos, quienes buscan mitigar los efectos de la macroalga en las playas y la economía local.
El sargazo, al descomponerse, forma una marea marrón que reduce la luz solar y el oxígeno en el agua, afectando gravemente los arrecifes coralinos y la fauna marina. Además, libera gases como sulfuro de hidrógeno y amoníaco, que pueden causar problemas de salud en habitantes y turistas. En lo que va del año, se han recolectado más de 20 mil toneladas de sargazo, una cifra alarmante que ha obligado a implementar operativos emergentes.
Las playas más afectadas incluyen Playa del Carmen, Tulum, Mahahual y Xcalak, donde la acumulación de sargazo ha generado cancelaciones de reservas y una disminución en la afluencia de visitantes. En Mahahual, incluso el sindicato de taxistas se ha unido a brigadas de limpieza para evitar que el turismo se vea aún más afectado.
Según datos de la UNAM y otras instituciones, en mayo se registró un volumen récord de sargazo en el Caribe, el Atlántico y el Golfo de México, alcanzando más de 37.5 millones de toneladas, la cifra más alta hasta la fecha.
Este fenómeno ha impactado gravemente las playas del Caribe mexicano, donde hasta ahora se han retirado más de 4,200 toneladas en los siete puertos de Quintana Roo. Desde 2019, la acumulación total ha superado las 266 mil toneladas, evidenciando la magnitud y persistencia del problema.
Ante la magnitud del problema, la Secretaría de Marina ha desplegado embarcaciones y barreras de contención para frenar el avance del sargazo. Sin embargo, estas medidas han sido insuficientes en algunas zonas, donde la macroalga sigue acumulándose en grandes cantidades. Expertos advierten que limpiar un kilómetro de playa puede costar más de un millón de dólares al año, lo que hace que la solución sea económicamente inviable a largo plazo.
Las acciones de limpieza se concentran en destinos turísticos clave como Tulum, Playa del Carmen y Mahahual, donde el sargazo representa un desafío para la actividad turística en plena temporada alta.
En Cancún, playas como Coral, Riviera Cancún, Royalton Riviera y Bahía Petempich registran una acumulación significativa de sargazo, mientras que Punta Cancún, Delfines y Chac-Mool presentan afectaciones moderadas.
En contraste, zonas como Puerto Cancún, Isla Contoy y Playa Norte en Isla Mujeres permanecen relativamente libres de sargazo, ofreciendo algunas de las pocas opciones viables para el turismo de sol y playa.
A pesar de los esfuerzos de limpieza, el problema del sargazo sigue siendo una amenaza para el turismo y el medio ambiente en Quintana Roo. Las autoridades han instado a la comunidad internacional a colaborar en la búsqueda de soluciones sostenibles, mientras que empresarios turísticos esperan que los cambios climatológicos en julio y agosto reduzcan la llegada de la macroalga.
Vacacionistas afectados por el alga
Según el investigador Brian Barnes, profesor asistente en la Universidad del Sur de Florida, el Caribe ha registrado una acumulación récord de sargazo, estimada en aproximadamente 38 millones de toneladas métricas, fenómeno que también afecta a las costas mexicanas.
La proliferación de esta macroalga marrón y espinosa supone un desafío ambiental y económico. Su presencia masiva en las playas interrumpe la actividad turística, pone en riesgo la vida silvestre, bloquea la luz solar esencial para los arrecifes de coral, emite un olor desagradable y, en determinadas condiciones, puede liberar gases tóxicos, afectando la calidad del aire y el bienestar de las comunidades costeras.
Barnes destaca que cada año los picos de acumulación de sargazo parecen incrementarse, un patrón que aún no ha sido completamente comprendido. “Los picos de presencia de sargazo siguen haciéndose más grandes año tras año”, advierte, reconociendo que determinar la causa exacta es todavía un desafío científico.
Durante este año, la macroalga ha sido detectada en diversas zonas del Caribe, desde Puerto Rico hasta Guyana, con una presencia significativa en el Caribe mexicano. Las entidades más afectadas incluyen Campeche, Quintana Roo y Yucatán, donde la acumulación de sargazo ha generado preocupación en sectores ambientales y turísticos.
Una imagen aérea distribuida por la Secretaría de Marina (Semar) revela la masiva acumulación de sargazo en el Caribe Mexicano y la labor de contención desplegada para impedir que la macroalga alcance las playas.
Acciones en municipios afectados
Para mitigar el impacto del fenómeno, la Semar, a través de la Coordinadora de la Estrategia para la Atención al Sargazo (CEASS), ha activado la Operación Sargazo, interviniendo en los municipios costeros más afectados: Isla Mujeres, Benito Juárez, Puerto Morelos, Solidaridad, Cozumel, Tulum y Othón P. Blanco (Mahahual).
Según el último informe, la acumulación de sargazo en estas localidades se ha mantenido en niveles bajos, moderados o escasos, evitando hasta el momento una crisis mayor. Para retirar el sargazo antes de que impacte las playas, se han desplegado 13 unidades marítimas, que incluyen buques sargaceros, embarcaciones menores y barreras de contención. Actualmente, nueve de estas unidades están operativas, realizando tareas de recolección en mar abierto y aguas someras. De forma paralela, autoridades municipales han reforzado la limpieza en las costas y frentes de playa.
Para frenar el avance de la macroalga, se han instalado un total de 7,545 metros de barreras sargaceras, distribuidas en los siguientes puntos: Puerto Morelos: 2,310 metros, Playa del Carmen: 2,580 metros Tulum: 390 metros y Mahahual: 2,265 metros.
Hasta la fecha, se han recolectado aproximadamente 4,236.26 toneladas de sargazo entre los siete puertos quintanarroenses. Desde el inicio del registro en 2019, la cifra acumulada asciende a 266,043 toneladas, reflejando la magnitud del desafío ambiental que enfrenta la región.
Calor extremo acelera llegada de sargazo
La llegada masiva de sargazo a las costas del Caribe mexicano ha alcanzado niveles preocupantes en 2025, con acumulaciones récord en playas de Quintana Roo. Expertos han señalado que el aumento de la temperatura del mar es uno de los principales factores que han intensificado el fenómeno, afectando, tanto el ecosistema marino como la actividad turística.
El sargazo es una macroalga flotante que, en condiciones normales, forma parte del ecosistema marino. Sin embargo, su proliferación descontrolada ha sido atribuida a varios factores climáticos y ambientales:
– Elevación de la temperatura del océano, que acelera el crecimiento del alga.
– Corrientes marinas y vientos alisios, que favorecen su desplazamiento desde el Atlántico tropical hacia el Caribe.
– Descargas de nutrientes desde ríos como el Amazonas y el Orinoco, que alimentan su expansión.
La acumulación de sargazo en playas turísticas como Cancún, Playa del Carmen y Tulum ha generado afectaciones en la industria hotelera y restaurantera. En lo que va del año, se han retirado más de 4,236 toneladas de sargazo en los principales puertos de Quintana Roo y se espera la llegada de 77 toneladas adicionales en los próximos días.
Los hoteleros han implementado barreras de contención y brigadas de limpieza para mitigar el impacto, pero la presencia del alga sigue afectando la percepción de los turistas y la calidad del agua en las playas.
El sargazo no sólo representa un problema estético y económico, sino también un riesgo ambiental. Su acumulación en la costa bloquea la luz solar y reduce los niveles de oxígeno en el agua, afectando especies marinas como peces, corales y tortugas. Además, su descomposición libera ácido sulfhídrico, un gas que puede generar problemas respiratorios en humanos y contribuir a la degradación del ecosistema costero.
Bloquean la 307; exigen libre acceso a las playas de Tulum
- Piden eliminar cobro en el Parque Nacional El Jaguar
La lucha por el libre acceso a las playas en el Caribe mexicano ha alcanzado un nuevo nivel de tensión. Manifestantes bloquearon la Carretera Federal 307, una de las principales vías de comunicación entre Cancún y Tulum, exigiendo la eliminación de restricciones que limitan el acceso a los arenales públicos.
La protesta surge ante la creciente denuncia de cierre de accesos que impide a residentes y turistas disfrutar de las playas sin pagar tarifas impuestas por desarrollos privados. Activistas señalan que en los últimos años, hoteles y clubes de playa han cerrado caminos que históricamente permitían el ingreso libre, obligando a los visitantes a pagar consumo mínimo o tarifas de acceso.
“Las playas son de todos, no pueden seguir privatizándolas,” expresaron los manifestantes, quienes portaban pancartas y entonaban consignas en defensa del derecho al libre tránsito.
Por tercera ocasión, un grupo de residentes ha salido a las calles para demandar el libre acceso a las playas y la eliminación del cobro impuesto para ingresar al Parque Nacional El Jaguar, denunciando, además, presuntos actos de hostigamiento por parte de elementos de la Guardia Nacional.
Actualmente, el acceso gratuito al parque solo está disponible para quienes cuenten con credencial de elector con domicilio en Tulum o para extranjeros con carta de residencia. No obstante, los manifestantes exigen que esta medida se amplíe e incluya a trabajadores temporales, permitiéndoles disfrutar del área protegida sin restricciones.
El conflicto por el acceso a las playas de Tulum refleja una disputa mayor entre intereses comerciales y derechos ciudadanos. Mientras no se establezcan políticas claras que protejan el acceso libre, es probable que este tipo de protestas continúen, afectando la movilidad y la estabilidad turística en la región.













