Merolicos de la radio: veterinarios chafas o políticos oportunistas
Quintana Roo lunes 25, Ago 2025DERECHO DE REPLICA José Luis Montañez
- Cualquiera puede acceder a medios electrónicos, afectando a quienes los siguen

Anteriormente, para ser conductor de la radio se requería una amplia cultura y, por supuesto, la licencia de locutor que expedía la Secretaría de Educación Pública (SEP).
Hoy no, hoy, cualquier aprendiz de merolico puede subir a las redes sociales cualquier tontería o bien comprar espacio en cualquier estación de radio y ponerse a vender u ofrecer cualquier servicio, que por lo regular resulta demasiado chafa.
Le pasó a mi amigo Gabriel, que es radioescucha frecuente de una de las estaciones con más auditorio en Cancún. Un presunto veterinario, con consultorio y toda la cosa, se puso a ofrecer diez consultas gratis para el público en una de las emisiones.
Ni tardo ni perezoso, Gabriel llevó a su perrito a consulta y el charlatán, de inmediato, le dijo que su mascota tenía dos tumores y, de emergencia, operó al pobre animalito, mismo que, tras días de supuesta recuperación, murió.
Y es que nadie regula ya los medios electrónicos o las llamadas benditas redes sociales, porque cualquier charlatán, merolico o político ambicioso puede tener acceso a ellos, dañando la economía y los bienes de quienes los siguen y escuchan. Litros y litros de saliva para promover productos milagro o bien el futuro de algunos políticos de medio pelo, eso sí, con cargo al erario.
Turistas en Cancún gastan menos
La temporada de verano en Cancún ha dejado un sabor agridulce entre prestadores de servicios turísticos. Aunque la afluencia de visitantes se mantuvo relativamente estable, el comportamiento del gasto ha cambiado drásticamente: los turistas están gastando menos que en años anteriores, lo que ha encendido las alarmas en sectores clave como el restaurantero, hotelero y comercial.
Julio Villarreal Zapata, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) en Cancún, señaló que los ingresos del sector han caído por debajo de lo esperado. “La ocupación hotelera no alcanzó las expectativas y eso repercute directamente en el consumo en restaurantes, bares y centros comerciales”, explicó.
Según datos del Inegi, la incertidumbre económica global está modificando los hábitos de consumo de los viajeros. Factores como las políticas arancelarias en Estados Unidos y el temor a una recesión han provocado que los turistas sean más cautelosos con sus gastos.
Además de la baja en consumo gastronómico, otros servicios como tours, transporte y actividades recreativas también han resentido la disminución del gasto. Comercios locales reportan ingresos significativamente menores, y algunos operadores han tenido que reducir horarios o promociones para mantenerse a flote.
Desplome histórico en turismo colombiano
El turismo colombiano atraviesa su peor momento en Quintana Roo desde antes de la pandemia. Tras haber sido el cuarto mercado internacional más importante para el Caribe mexicano, la llegada de visitantes provenientes de Colombia ha caído en picada, con una disminución acumulada de más del 43% entre 2022 y 2024. En lo que va de 2025, Colombia ha descendido al noveno lugar en emisión de turistas hacia el estado, superado incluso por Argentina y Chile.
En 2022, el Aeropuerto Internacional de Cancún (AIC) recibió 417,128 turistas colombianos, cifra récord que posicionó a Colombia como el cuarto mercado más relevante, solo detrás de Estados Unidos, Canadá y Reino Unido. Sin embargo, el declive comenzó en 2023, cuando la cifra cayó a 336,016 visitantes, una baja del 19.4%1. Para 2024, el número se redujo aún más a 235,819, consolidando una caída acumulada del 43.4%.
Durante los primeros cinco meses de 2025, Colombia representa apenas el 0.8% del turismo internacional que llega al Caribe mexicano.
Diversos actores del sector turístico señalan que el desplome no se debe únicamente a factores económicos. El expresidente de los hoteleros de Cancún, Jesús Almaguer Salazar, ha denunciado reiteradamente el maltrato que sufren los turistas colombianos en los filtros migratorios del Aeropuerto Internacional de Cancún. A pesar de los esfuerzos por capacitar al personal y reducir el número de visitantes “inaceptados”, la percepción negativa persiste y ha impactado directamente en la decisión de viaje.
Ana Kiseleva, vicepresidenta de la Asociación de Complejos Vacacionales Turísticos (Acotur), advierte que es urgente implementar medidas efectivas para detener el desplome, ya que este mercado era clave para la ocupación hotelera y el consumo en destinos como Cancún, Playa del Carmen y Tulum.













