Con “Dai Dai” Shakira vuelve a ser el corazón musical del Mundial de Fútbol
Deportes, Mundial 2026 jueves 7, May 2026- Sin filtros, sin concesiones y con un ritmo caribeño
- Mientras tanto Trump critica altos costos por entradas a los estadios, FIFA se defiende; y Panini pierde derechos del Mundial

La colombiana fusiona ritmos caribeños y afrobeats en el himno oficial del Mundial 2026, con un guiño a la historia de los balones oficiales de 2006, 2010, 2014 y 2026.
Shakira grabó el vídeo de “Dai Dai” en el Maracaná.
El Mundial 2026 no es solo un torneo de fútbol: es un happening global donde la música, la política y el dinero se entrelazan con el balón. Shakira regresa como estandarte musical con “Dai Dai”, un himno multicolor que mezcla el pop latino, el afrobeats y el dinamismo de una Colombia que nunca se queda callada en el centro del escenario. Mientras tanto, Donald Trump, presidente de Estados Unidos, se convierte en la voz incómoda del fan que se siente excluido: critica los precios de las entradas y admite que, aunque el torneo es un éxito comercial, él “tampoco lo pagaría”.
En ste escenario, Shakira vuelve a ser el eje de la imagen del Mundial, pero con una faceta más madura y global. La canción “Dai Dai” —título que hace alusión a la expresión italiana “vamos, vamos”, un grito de ánimo universal— llega acompañada del nigeriano Burna Boy, referente del afrobeats, en un dueto que mezcla español, inglés y ritmos africanos. La FIFA la eligió como canción oficial del Mundial 2026, con lo que la barranquillera se consolida como la artista que más veces ha marcado el tono de la Copa del Mundo.
El vídeo, de apenas 1 minuto y 7 segundos, fue grabado en el icónico Maracaná de Río de Janeiro, escenario que ya albergó el Mundial 2014 y que ahora se convierte en estudio para el himno del 2026. Shakira aparece con una camiseta amarilla y pantalón corto azul, como la selección de Brasil, rodeada de balones y bailarines vestidos con colores que remiten a selecciones como Colombia, Argentina y Estados Unidos, reforzando esa idea de torneo conjunto entre tres países.
Música, balones y nostalgia futbolera
La escenografía del clip homenajea anchamente la historia del Mundial. Aparecen cuatro balones: los de los torneos de Alemania 2006, Sudáfrica 2010 y Brasil 2014, más el Trionda, el balón oficial del Mundial 2026 en Norteamérica. Shakira toma el Trionda, lo coloca en el suelo como si fuera a iniciar una jugada, y entonces arranca la coreografía de “Dai Dai”, con pasos que imitan el movimiento del balón y el barullo de la afición.
El ritmo arranca con un “Oe, oe, oe” alegre, cargado de percusión caribeña, y la letra en inglés subraya la idea de un Mundial de todos, un acontecimiento planetario al que cualquiera puede sentirse parte aunque no pase por la cancha. La canción se estrena oficialmente el 14 de mayo, justo cuando el mundo empieza a calentar motores para el Mundial.
Su legado como “voz del Mundial”
El vínculo de Shakira con la Copa del Mundo no es nuevo ni casual. En Sudáfrica 2010 triunfó con “Waka Waka (This Is Africa)”, un himno que se convirtió en la banda sonora de la consagración de España como campeona mundial. Cuatro años después, en Brasil 2014, repitió protagonismo con “La La La (Brazil 2014)”, consolidando su rol de cantante emblemática del Mundial.
Antes incluso de esos himnos oficiales, “Hips Don’t Lie” —escrita junto a Wyclef Jean— se convirtió en un himno de telón de fondo en la Copa de Alemania 2006, con sus coreografías y refranes que se colaron en las gradas y en los bares de todo el mundo. Ahora, con “Dai Dai”, Shakira no solo vuelve a la cancha musical del Mundial, sino que eleva el tono de colaboración sur‑sur: Colombia se une a Nigeria en un dueto que habla de la fiesta del fútbol más allá de Europa.
Trump y el Mundial carísimo
Entre metáforas y aplausos, el Mundial 2026 también se debate en el terreno de lo económico. Donald Trump, presidente de Estados Unidos, ha sido claro: para él los boletos son demasiado caros. En una breve entrevista telefónica con The New York Post, el magnate reconoció que ni siquiera él pagaría precios cercanos a los 1.000 dólares por la entrada al partido de Estados Unidos vs. Paraguay del 12 de junio en Los Ángeles.
“Aunque me gustaría estar ahí, tampoco lo pagaría”, admitió Trump. El presidente se mostró preocupado por la accesibilidad del torneo para sus votantes habituales de lugares como Queens y Brooklyn, y advirtió que le decepcionaría que esa gente no pudiera asistir. No obstante, Trump también reconoció el éxito comercial del Mundial: alrededor de 5 millones de boletos ya vendidos, lo que ha batido récords en la historia de la FIFA.
Precio de reventa y polémica
Más allá de los costos oficiales, la polémica estalla en el mercado de reventa. En plataformas como VividSeats, la entrada más barata para la final del 19 de julio en el MetLife Stadium se ofrecía en torno a los 9.263 dólares, mientras que las más caras superaban los 64.000 dólares. En algunos casos, anuncios aislados llegaron a anunciar boletos por encima de 2 millones de dólares, cifras que marcaron un antes y un después en la historia de los precios de la Copa del Mundo.
Lo mismo pasa en partidos de menor atractivo mediático: el debut de Estados Unidos ante Paraguay en Los Ángeles aparecía con precios desde 942 dólares hasta 7.877 dólares, mientras que el debut de Argentina, vigente campeona, ante Argelia en Kansas City se movía entre 776 y 5.362 dólares. Estas cifras no siempre reflejan el pago real, sino niveles de referencia dentro del sistema de precios dinámicos, que permite que el mercado ajuste el costo según la demanda.
FIFA defiende el “precio de mercado”
Frente a las críticas, Gianni Infantino, presidente de la FIFA, ha defendido el modelo de precios dinámicos, algo que se aplica por primera vez de forma marcada en un Mundial. En una intervención en Los Ángeles, Infantino explicó que “tenemos que observar el mercado” y que, en Estados Unidos, la industria del entretenimiento es la más avanzada del mundo, por lo que el fútbol debe someterse a los mismos mecanismos.
“En Estados Unidos también está permitido revender entradas. Así que si se venden a un precio demasiado bajo, se revenderán a un precio mucho más alto”, señaló Infantino, argumentando que incluso los boletos oficiales terminan siendo revendidos en el mercado secundario por más del doble de su valor inicial. Para la FIFA, el sistema de precios dinámicos también tiene un lado positivo: si la demanda baja antes de un partido, los precios pueden ajustarse a la baja, abriendo la posibilidad de boletos más baratos para último momento.
Fin de la era Panini, nace la era Fanatics
Mientras el Mundial 2026 se prepara para explotar en estadios y en aplicaciones móviles, la FIFA también ha tomado una decisión comercial de alto voltaje: Panini dejará de producir los álbumes oficiales de figuritas del Mundial a partir de 2031. La relación que comenzó en México 1970 —justo el Mundial en el que se reinauguró el Estadio Azteca y se consagró el Brasil de Pelé— se extenderá hasta el torneo de 2030, que celebrará el centenario del campeonato mundial.
A partir de 2031, la empresa estadounidense Fanatics tendrá los derechos exclusivos para producir estampas, tarjetas y todo tipo de productos coleccionables ligados a las competiciones organizadas por la FIFA. El nuevo acuerdo contempla no solo coleccionables físicos, sino también digitales, con novedades como un programa oficial de parches de camisetas de jugadores, que la FIFA ve como una forma de acercar más a los aficionados a sus ídolos.
Gianni Infantino ha calificado a Fanatics como una compañía “innovadora” dentro de la industria deportiva y ha celebrado la alianza como una oportunidad para ofrecer nuevas formas de interacción con los equipos y futbolistas. Por su parte, Michael Rubin, CEO de Fanatics, ha destacado el “orgullo” de trabajar con la FIFA y ha prometido productos diseñados para fortalecer el vínculo entre los aficionados y las grandes competiciones del fútbol mundial.













