El auge de rentas vacacionales genera sobreoferta inmobiliaria y abarata tarifas
Quintana Roo miércoles 10, Sep 2025- Se transforma el mercado turístico
- Tan solo en el corredor Cancún–Riviera Maya existen 17 mil 275 anuncios de Airbnb

El crecimiento exponencial de las rentas vacacionales, genera sobreoferta que reduce las tarifas promedio en Cancún, Playa del Carmen y Tulum.
Por redacción DIARIOIMAGEN
Cancún.- El Caribe mexicano atraviesa una transformación profunda en su modelo de hospedaje. El crecimiento exponencial de las rentas vacacionales -especialmente en plataformas como Airbnb, Homeaway y Hometogo- ha generado una sobreoferta inmobiliaria que está reduciendo las tarifas promedio en destinos como Cancún, Playa del Carmen y Tulum. Aunque esto ha democratizado el acceso al turismo, también plantea desafíos para la rentabilidad del sector y la regulación urbana.
Según datos de la firma 4S Real Estate, tan solo en el corredor Cancún–Riviera Maya existen 17,275 anuncios activos de rentas vacacionales en Airbnb. Esta cifra quintuplica la oferta de Puerto Vallarta y es 21 veces mayor que la de Los Cabos, lo que explica por qué las tarifas en el Caribe mexicano son hasta 50% más bajas que en otros destinos de playa.
– Cancún: 146 USD por noche
– Playa del Carmen: 141 USD por noche
– Tulum: 165 USD por noche
– Puerto Vallarta: 327 USD por noche
– Los Cabos: 295 USD por noche
Además, el Centro de Investigación Avanzada en Turismo Sostenible (STARC) de la Universidad Anáhuac reportó que, al primer cuatrimestre de 2025, existían 83,244 propiedades de renta vacacional en todo Quintana Roo, aunque solo 24,582 registraron al menos una renta en ese periodo.
¿Qué impulsa esta expansión?
El auge se debe a varios factores:
– Facilidad de inversión en estudios y departamentos pequeños, especialmente en Tulum, donde el crecimiento ha sido “brutal”, según expertos inmobiliarios.
– Infraestructura turística robusta, como el nuevo Aeropuerto Internacional de Tulum, que ya opera vuelos hacia 14 destinos internacionales.
– Demanda internacional constante, con más de 9 millones de viajeros al año en el Caribe mexicano.
Este entorno ha atraído incluso a marcas hoteleras de lujo, que ahora incursionan en el segmento residencial con proyectos como The Ritz Carlton Residences, JW Marriott Costa Mujeres y Faena District Tulum, entre otros.
Aunque el abaratamiento de tarifas puede parecer positivo para los turistas, también genera tensiones:
– Menor rentabilidad para propietarios y gestores de hospedaje.
– Competencia desigual con hoteles tradicionales, que deben cumplir con regulaciones más estrictas.
– Presión sobre servicios públicos en zonas con alta concentración de rentas vacacionales.
– Desplazamiento de residentes locales por el encarecimiento de la vivienda en zonas turísticas.
Expertos advierten que es necesario regular el crecimiento del sector, garantizar la calidad del servicio y evitar que la sobreoferta derive en una burbuja inmobiliaria.
El Caribe mexicano se encuentra en un punto de inflexión. El auge de las rentas vacacionales ha democratizado el hospedaje, pero también ha modificado las reglas del juego turístico y urbano. El reto ahora es equilibrar accesibilidad, rentabilidad y sostenibilidad, para que el modelo de hospedaje siga siendo atractivo sin comprometer la calidad de vida ni la vocación turística de la región.













