Se dispara consumo de alcohol y drogas entre jóvenes en Cozumel
Quintana Roo jueves 18, Sep 2025- Refuerzan acciones preventivas
- Más de 20.6% de adolescentes, entre 10 y 19 años en México, ingiere bebidas alcohólicas

Por redacción DIARIOIMAGEN
Cozumel.- Autoridades locales y especialistas en salud pública han alertado sobre un incremento sostenido en el consumo de alcohol y drogas entre adolescentes y jóvenes en Cozumel, especialmente durante los fines de semana. El fenómeno, que ha encendido focos rojos en instituciones educativas y centros de atención, se vincula con dinámicas sociales de riesgo, falta de supervisión parental y escasa participación en actividades recreativas saludables.
De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut), el 20.6% de adolescentes entre 10 y 19 años en México consume bebidas alcohólicas. En Cozumel, la directora del Centro de Integración Juvenil (CIJ), Fabiola Ruiz Gallardo, señaló que el consumo no se limita a jóvenes mayores de edad, sino que se han detectado casos en menores que participan en fiestas privadas sin supervisión adulta.
“El alcohol suele ser la puerta de entrada a otras sustancias. Hemos atendido casos donde el consumo deriva en accidentes, violencia o incluso abandono escolar”, advirtió Ruiz Gallardo, quien llamó a los padres a fortalecer la comunicación con sus hijos y conocer sus entornos sociales.
El Ayuntamiento de Cozumel ha intensificado sus esfuerzos preventivos mediante charlas escolares, talleres comunitarios y actividades extracurriculares. En junio, se llevó a cabo la plática “Mitos y realidades de la droga” dirigida a estudiantes de secundaria, con el objetivo de sensibilizar sobre los efectos físicos, emocionales y sociales del consumo de estupefacientes.
La psicóloga Cecilia Herrera Soto, del Centro de Atención Primaria en Adicciones (UNEME CAPA), explicó que muchos jóvenes desconocen los riesgos reales de las drogas, y que el lenguaje cercano y empático es clave para generar conciencia. “No basta con prohibir: hay que educar, escuchar y ofrecer alternativas”, afirmó.
Como parte de la estrategia integral, el Centro de Desarrollo Comunitario Froylán López Carrillo ha promovido talleres de pintura textil, acrílica y decoupage, dirigidos a jóvenes durante las vacaciones. Estas actividades buscan canalizar la energía creativa de los adolescentes y alejarlos de ambientes de riesgo.
Las autoridades locales han reiterado que la prevención del consumo de sustancias no es tarea exclusiva del gobierno, sino un esfuerzo conjunto entre familias, escuelas, organizaciones civiles y medios de comunicación. “La juventud de Cozumel merece espacios seguros, información clara y oportunidades reales de desarrollo”, concluyó Ruiz Gallardo.
Daños físicos, emocionales y sociales
El consumo de alcohol entre adolescentes y jóvenes en México se ha convertido en una preocupación creciente para autoridades sanitarias, educadores y familias. Aunque socialmente aceptado en muchos entornos, el uso nocivo de bebidas alcohólicas en edades tempranas puede derivar en graves consecuencias físicas, psicológicas y sociales, además de aumentar el riesgo de dependencia a largo plazo.
El alcoholismo juvenil puede provocar:
– Daños hepáticos, cardiovasculares y neurológicos.
– Alteraciones en el desarrollo cerebral, afectando memoria, juicio y autocontrol.
– Problemas de salud mental como ansiedad, depresión y trastornos de conducta.
– Bajo rendimiento escolar, ausentismo y abandono educativo.
– Mayor exposición a violencia, accidentes y conductas sexuales de riesgo.
Además, el inicio temprano en el consumo —a partir de los 14 años o incluso antes— se asocia con mayor probabilidad de desarrollar dependencia en la adultez.
Estudios recientes revelan que el entorno social, la presión de grupo y la publicidad que glorifica el consumo son factores clave en la decisión de beber. A esto se suma la falta de control en la venta de alcohol a menores: un estudio tipo “mystery shopper” en Zacatecas mostró que el 82% de las tiendas de conveniencia vendió alcohol sin solicitar identificación oficial.
La estrategia nacional de prevención incluye:
– Campañas de sensibilización sobre los riesgos del consumo.
– Capacitación a más de 27,800 trabajadores de establecimientos que venden alcohol.
– Inspecciones y sanciones a negocios que incumplen la ley.
– Promoción de estilos de vida saludables y actividades recreativas para jóvenes.
Además, expertos recomiendan fortalecer el diálogo familiar, fomentar el autocuidado y ofrecer espacios seguros para el desarrollo emocional y social de los adolescentes.













