Otra promesa fallida: siguen las fallas en el sistema nacional de salud
Miguel Ángel Rivera, Opinión martes 18, Nov 2025CLASE POLITICA Miguel Ángel Rivera
Una de las principales fallas de la llamada Cuarta Transformación consiste en el incapacidad del sistema nacional de salud para atender a todos los enfermos que necesitan atención gratuita.
Son muchos los ejemplos, pero entre todos sobresale, por la condición de los afectados, la carencia de elementos y medicinas para atender a los niños afectados por cáncer.
Esto no quiere decir que sean los únicos en padecer las fallas en los hospitales, clínicas y guarderías, pues la carencia afecta a todos los sectores de la sociedad y esto no se remedia ni con las limosnas repartidas bimestralmente por el gobierno de la llamada Cuarta Transformación.
Para no cambiar de sector de enfermos, cabe recordar la deplorable situación de los adultos aquejados también por cáncer.
Ellos reciben, si bien les va, un poco más de seis mil pesos bimestrales, pero al no encontrar los medicamentos que requieren en las instituciones oficiales como los institutos mexicanos del Seguro Social (IMSS) y de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (ISSSTE), tienen que sacar de sus escasos recursos o con la ayuda de amigos y parientes el costo de los medicamentos que les resultan indispensables, los cuales cuestan 30 o 40 mil pesos por dosis.
De no conseguir esos recursos, los pacientes tienen que esperar meses a que lleguen los medicamentos que requieren. Un panorama realmente desolador ¿alguien desconoce el deterioro en la salud de un enfermo de cáncer que no recibe oportunamente el tratamiento que recomiendan los especialistas? Esto sin considerar los casos extremos en que el paciente pierde la vida por la falta de los productos requeridos para cuidar su salud y mantenerlo con vida.
Los líderes de la llamada Cuarta Transformación se han esmerado en proclamar que ellos sirven al pueblo, pero en los hechos están lejos de cumplir.
Vale el recuento; para empezar, al inicio del mandato del ex presidente López, lo primero que se hizo fue desaparecer el llamado Seguro Popular, que efectivamente funcionaba con deficiencias, pero cuyo principal pecado consistía en haber sido puesto en funcionamiento por el gobierno conservador y neoliberal del entonces panista Vicente Fox Quesada.
La repudiada institución fue reemplazada por Instituto de Salud para el Bienestar (el adjetivo insignia de la 4T), sintetizado como Insabi, que no pudo con el paquete y fue extinguido casi en el anonimato por el mismo gobierno que lo había creado, el encabezado por el caudillo del régimen, Andrés Manuel López Obrador.
El enorme hueco y la respectiva enorme cargan fueron traspasadas a otra institución, el IMSS, que históricamente había cumplido, con sólo leves fallas, con sus derechohabientes, los millones de trabajadores afiliados que constituyen el grueso de los contribuyentes que cotidianamente cumplen con pagar sus impuestos. Claro, el subterfugio recibió el título favorito de la llamada Cuarta Transformación: IMSS Solidaridad.
Al aumentarse la carga, sin que al mismo tiempo se le concedieran más recursos, el resultado es que el IMSS no cumple ni con sus derechohabientes ni, mucho menos, con la enorme masa de desvalidos que el régimen le echó encima.
En un comunicado oficial, la Cámara de Diputados presumió que la Comisión de Seguridad Social, presidida por el diputado Arturo Olivares Cerda (Morena), aprobó por 19 votos a favor su opinión al Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) para el Ejercicio Fiscal 2026.
Pero enseguida aparecieron los “asegunes”, pues el documento señala que en términos generales se presentó una disminución en el gasto total asignado al Ramo 12 Salud; sin embargo, esto responde al aumento en los recursos del Ramo 56 Servicios de Salud del Instituto Mexicano del Seguro Social para el Bienestar (IMSS-Bienestar), siendo el segundo programa presupuestario del sector con más recursos, con un monto por 172,729,400,589 pesos.
Sin embargo, contra el optimismo del oficialismo, expertos ajenos al gobierno advirtieron acerca de los huecos en ese presupuesto aprobado por las diputados sin cambiar ni una coma, salvo algunos ajustes, claro, previamente autorizados por el gobierno federal.
Sin embargo, el programa IMSS-Bienestar enfrenta una reducción presupuestaria neta en comparación con 2025, debido a un recorte significativo del Instituto de Salud para el Bienestar (IMSS-Bienestar), a pesar de un aumento en la Secretaría de Salud (Ssa).
Estas revisiones no oficiales advierten que, no obstante que el presupuesto general de salud aumentó, IMSS-Bienestar enfrenta un recorte neto de 1,819 millones de pesos debido a una disminución de 2,267 millones de pesos, a pesar de un aumento de 448 millones en la Ssa.
Además, para los institutos nacionales de salud se plantea un aumento del 7.9 por ciento para 2026, pero esto representa una disminución real del 26.5 por ciento, respecto al presupuesto ejercido en 2024.
El único aumento real fue para el programa Salud Casa por Casa: cuyo presupuesto será de 4 mil millones de pesos, duplicando la asignación anterior. Claro, es un plan para garantizar al régimen el voto de las personas de la tercera edad, quienes se sentirán consentidas porque profesionales de la salud irán hasta sus domicilios, aunque se ignora si los recursos asignados serán suficientes para entregarles las medicinas que actualmente tienen que comprar con sus recursos o de sus familias.
Esto porque, de acuedo con esos cálculos no oficiales, se estima que el presupuesto por persona sin seguridad social disminuirá un 1.3% (62 pesos), respecto a 2025, alcanzando el monto más bajo en al menos 15 años.
La disminución en el presupuesto para IMSS-Bienestar podría agravar la carencia de acceso a servicios de salud, el uso de automedicación y la preponderancia de servicios médicos privados.
En cuanto a medicinas, siguen las denuncias de que los pacientes no reciben los productos prometidos. Aquí cabe destacar el fracaso monumental de la “superfarmacia” inventada por el ex presidente López, la cual nunca logró abastecer a las instituciones públicas de salud, pero eso sí, se invirtieron miles de millones de pesos en el alquiler de un bodega que originalmente fue diseñada para una importante empresa comercual privada.
“Estos números contrastan con el desabasto de medicamentos en el país, ya que en 2023 el IMSS dejó de surtir alrededor de 5 millones de recetas”, según un informe de Animal Político.
Al respecto, el 7 de mayo de 2024, la agencia Infobae disrtribuyó una nota informativa en la que se asienta: “se estima que el presupuesto por persona sin seguridad social disminuirá un 1.3% (62 pesos) respecto a 2025, alcanzando el monto más bajo en al menos 15 años.
“La disminución en el presupuesto para IMSS-Bienestar podría agravar la carencia de acceso a servicios de salud, el uso de automedicación y la preponderancia de servicios médicos privados.
Mientras tanto, el IMSS mantiene una campaña de afiliación en la que ofrece servicios de primera.
“En beneficio de los trabajadores en industrias familiares y los independientes, como profesionales, comerciantes en pequeño, artesanos y demás trabajadores no asalariados, el IMSS ha dispuesto un esquema integral de Seguridad Social simplificado para la incorporación voluntaria al Régimen Obligatorio de este sector de la población; además podrán aportar a su subcuenta de vivienda.
“Este esquema de aseguramiento también permite que los mexicanos que trabajan y laboran en el extranjero, puedan afiliarse IMSS al no tener un patrón en México. Al incorporarse al esquema para Personas Trabajadoras Independientes, cuentan con la posibilidad de acceder a la seguridad social aplicable a ellos y a sus beneficiarios legales para recibir servicios médicos y prestaciones sociales en territorio nacional. Así como con ahorro para el retiro.
El Instituto ofrrece los siguientes beneficios:
“Al estar afiliadas al IMSS, las personas trabajadoras independientes disfrutarán de:
- Servicios médicos, hospitalarios, farmacéuticos y atención obstétrica.
- Fondo para el retiro.
- Prestaciones sociales dentro de las que se encuentran velatorios y guarderías”.
Como decía Elba Esther Gordillo, de Roberto Madrazo:
“¿Usted le cree?…Yo tampoco”













