Basta de palabras, urgen acciones concretas para acabar con la “mordida”
Miguel Ángel Rivera, Opinión martes 25, Nov 2025CLASE POLITICA Miguel Ángel Rivera
Al aclarar supuestas malas interpretaciones a partir de lo declarado por la secretaria de Gobernación (Segob), Rosa Icela Rodríguez Velázquez, respecto al paro nacional efectuado por transportistas y campesinos, la presidenta (con A) Claudia Sheinbaum Pardo reafirmó la idea de que “no hay razón para cerrar las carreteras”.
Pero el hecho es que el caso no se ha cerrado. Todavía ayer, continuaron los bloqueos en algunas partes del territorio nacional, pues no se satisfacen las demandas de transportistas y campesinos.
En cuanto a lo que se interpretó como amenazas de su gobierno contra los dirigentes de los inconformes, la jefa del Ejecutivo federal rechazó que haya persecución judicial contra transportistas y productores.
En su conferencia mañanera de este martes 25 de noviembre en Palacio Nacional, Sheinbaum Pardo insistió en que “no hay razón para cerrar las carreteras” porque el diálogo con el gobierno está abierto. Además, dijo que hay quienes se manifiestan para mantener privilegios.
Aseguró que se malinterpretaron los dichos de la titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), Rosa Icela Rodríguez, quien declaró que habría intereses políticos y que líderes tienen capetas abiertas desde hace años por obstrucción de las vías e incluso algunos han estado detenidos.
“No tienen carpetas de investigación, le preguntaron a la secretaria si era un delito cerrar las carreteras y es un delito, pero no quiere decir que vayamos a perseguir a las personas por manifestarse, son dos cosas distintas.
“Quizás se malinterpretó, pero Rosa Icela nunca planteó ese tema, fue a una pregunta de un reportero o reportera que dijo: ´ ¿es delito? Y dijo: ´pues sí, es delito´. Porque, en efecto, es delito”, dijo la mandataria federal.
“Nosotros no perseguimos a nadie por manifestarse […] está abierta la puerta de manera permanente para temas de seguridad en carreteras […] no tendrían que haberse manifestado porque hay una mesa permanente de trabajo en todos los temas, el diálogo está abierto.
Además, en su conferencia mañanera, la mandataria insistió en presentar un panorama idílico respecto de la situación actual del país al asegurar que se ha reducido significativamente el número de asaltos que se cometen en las carreteras nacionales.
Expuso en el Salón Tesorería que han disminuido en 54% la denuncias por robos con violencia en las carreteras y reiteró que su gobierno no va a caer en provocación ni en represión: “Que la gente sepa que no había razón para cerrar las carreteras, cuando hay diálogo con el gobierno, no hay cerrazón, a menos que quieran defender algún privilegio”.
Acerca de este tema, el pasado 27 de agosto, al presentarse la estrategia denominada Balam, para dar mayor seguridad a los transportistas en carreteras de 12 estados, el comandante de la Guardia Nacional, Hernán Cortés Hernández, declaró que, en los primeros 330 días de la actual administración federal, se ha dado una reducción del robo en carreteras de 27 por ciento en comparación con el mismo periodo similar anterior.
En cifras concretas, el jefe policiaco añadió que durante casi un año del gobierno federal se han registrado 868 asaltos en carretera a vehículos de carga. Al mismo tiempo, la recuperación de vehículos de transporte de carga robados asciende a 61 por ciento, al pasar de 671 unidades en el periodo anterior a mil 81 en los primeros meses del actual gobierno.
Cortés Hernández también mencionó que un mes antes se había dado a conocer la operación “Cero Robos”, dirigida en particular a las carreteras México-Querétaro, México-Puebla y Mazatlán-Culiacán.
Efectivamente, la meta debe ser llegar a cero asaltos en las carreteras nacionales, pero eso no se ha logrado y ni siquiera se validan las perspectivas halagüeñas.
Los transportistas sufren hasta 70 robos diarios, tanto de unidades como de mercancías a lo largo de las carreteras de México, además de extorsiones en retenes de policía estatal y municipal, afirmó el presidente de la Asociación Nacional Transportista (ANTAC), David Estévez, en una entrevista con Reforma, en la cual explicó que, por ello, sus agremiados se sumaron al bloqueo carretero convocado a nivel nacional por agricultores, quienes, por su parte, no están conformes con que se reforme la Ley de Aguas Nacionales ni que se modifiquen los títulos de concesión.
“La inseguridad aumentó desde el pasado sexenio y no para. Nos robaban siete u ocho carros (diarios) en los tiempos que ellos llaman (gobiernos) neoliberales y el sexenio pasado llegaron a 35. Hoy están robando de 54 a 70”, acusó Estévez.
El presidente de la ANTAC indicó que la mayor incidencia de asaltos a transportistas se da en las carreteras de Puebla, estado de México, Jalisco, Guanajuato, Michoacán, entre otros, los cuales han aumentado ante una débil presencia de la Guardia Nacional y extorsiones por parte de la policía municipal y estatal.
Añadió que los transportistas son blanco fácil de los policías extorsionadores, debido a que la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), por falta de recursos, no emite las suficientes licencias, placas y documentos para el servicio de transporte de carga en las carreteras federales y estatales.
“Y ahora que ya no hay licencias plastificadas y estas corporaciones lo saben, se meten a carreteras: ‘Tu licencia’. ‘No, pues es que la traigo digital’. ‘¿Y qué, nos vamos a llevar tu celular o qué hacemos?’ Y ahí es donde se da la extorsión», ejemplificó Estévez.
El dirigente transportista advirtió acerca de un riesgo que va más allá de los límites de México, pues la falta de seguridad en carreteras se puede convertir en un conflicto internacional, especialmente con nuestro poderoso vecino y principal socio comercial, los Estados Unidos.
Indicó que, en el marco de la renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el Consejo Nacional de Comercio Exterior (NFTC) de Estados Unidos solicitó a la administración de Donald Trump exigir al territorio mexicano mayor protección para las carreteras con la intención de garantizar el traslado de la mercancía de la Unión Americana.
“Lamentamos que la protesta pacífica sea la única forma de escuchar nuestro reclamo, pero hoy sabemos que la única manera de que no nos roben, extorsionen, maten o desaparezcan en las carreteras es evitando tomar esos caminos. Preferimos parar un día o cinco, a nunca más volver a casa”, afirmó Estévez.
Por eso no resultó sorprendente que ayer, martes 25 de noviembre, campesinos y transportistas continuaran bloqueando carreteras y autopistas en varios estados del país.
De acuerdo con los primeros reportes, las principales protestas se registraron en los alrededores de la Ciudad de México, principalmente en carreteras de los estados de México e Hidalgo.
Uno de esos bloqueos se registró en diversos tramos de la autopista Arco Norte. En la caseta Tula 1, campesinos colocaron durante la noche carpas para pasar la noche y advirtieron que se mantendrán en el cierre hasta llegar a acuerdos con el gobierno.
Los inconformes se plantaron en el kilómetro 79+800, a la altura de la caseta Tula I, con sentido hacia San Martín Texmelucan. Otro punto afectado es el kilómetro 194+750, en el tramo Calpulalpan–San Martín, en ambos sentidos.
Se informó que la circulación en el tramo Texmelucan-Atlacomulco, se encuentra sin acceso hacia Texmelucan. También se reportó congestionamiento vial en la carretera Joroba-Tula, en la intersección con la carretera México-Querétaro.
En el caso del Arco Norte, los productores exigen precios justos para sus productos y manifiestan su rechazo a la nueva Ley de Aguas Nacionales, que será votada el 15 de diciembre.
El gobierno del estado había hecho un llamado a instalar mesas de trabajo en apoyo al gobierno federal; sin embargo, el gobernador Julio Menchaca informó que ni los productores ni los transportistas se han acercado.
Pero, como se aprecia, no se trata de más negociaciones, sino de acciones concretas, en particular para los transportistas, como el poner fin a las “mordidas”, ahora de parte de elementos de la Guardia Nacional, el cuerpo creado por el gobierno de la llamada Cuarta Transformación para sustituir a la Policía Federal a la que acusaban de corrupta.
En cuanto al campo, se necesita ayuda real y efectiva.












