Reconoce García Harfuch que la extorsión no cede
* Destacadas, Seguridad lunes 15, Dic 2025- Redoblan combate al crimen organizado
- En agosto, la incidencia de este delito se redujo un 14 por ciento, pero la tendencia repuntó en octubre

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, reconoce que el delito de la extorsión no ha bajado como lo esperaría el gobierno federal, por lo que se redoblarán las acciones para combatir este flagelo.
Pese a la implementación de la Estrategia Nacional contra la Extorsión, este delito no ha bajado como lo esperaría el gobierno federal, por lo que se redoblarán las acciones para combatir este flagelo, señaló el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.
“La extorsión es un delito que no ha registrado un descenso como esperamos, por eso todas las semanas se están haciendo operativos constantes con las fiscalías locales, pero también con las instituciones del Gabinete de Seguridad”, agregó el funcionario federal.
En julio pasado, mes en que se puso en marcha la Estrategia Nacional contra la Extorsión, se reportaron 925 casos en todo el país, para agosto, la incidencia se redujo a 792 casos, una reducción de 14 por ciento. Para septiembre, la cifra se estacionó en 793 carpetas de investigación, pero la tendencia repuntó en octubre, con 811 denuncias, señaló Gacía Harfuch.
Guerra al crimen organizado
En un esfuerzo conjunto por fortalecer la estrategia nacional contra la inseguridad, se han llevado a cabo operaciones que impactan directamente en la estructura del crimen organizado. En la región de La Laguna, que abarca Durango, Coahuila y Chihuahua, fue capturado Edgar “N”, conocido como “El Limones”, uno de los principales cabecillas de una célula dedicada a la extorsión y delitos relacionados. La operación incluyó cateos, bloqueo financiero y desmantelamiento de empresas fachada vinculadas a sus actividades ilícitas.
Simultáneamente, en Sinaloa, fuerzas de seguridad lograron la captura de cuatro integrantes de una banda dedicada al trasiego de drogas y homicidios en Culiacán, entre ellos su líder, Saúl “N”, alias “Jaguar”. Además, en Michoacán, se trasladaron 25 reos con vínculo criminal hacia cárceles federales, reforzando la seguridad penitenciaria.
Por otro lado, en el Estado de México e Hidalgo, una investigación de cinco meses resultó en la detención de 12 personas, incluido un líder delictivo, en operativos que también aseguraron armas, hidrocarburos y vehículos. Esta acción se enmarca en un esfuerzo nacional para reducir el robo a transporte de carga, uno de los delitos que más afectan las rutas estratégicas del país.
Estas acciones ejemplifican un fortalecimiento en la lucha contra fenómenos como la extorsión, el narcotráfico y el delito organizado, en un contexto donde la coordinación interinstitucional y el compromiso político son clave para restablecer la seguridad en distintas regiones de México. La implementación del Acuerdo Nacional para el combate a la extorsión, aprobado en el Consejo Nacional de Seguridad, ha impulsado la detención de más de 600 personas desde julio, marcando un avance en la política de seguridad del país.
La relevancia de estas operaciones radica en que, además de desarticular células delictivas concretas, generan un impacto disuasorio que busca frenar el crecimiento y la violencia generada por estas organizaciones, promoviendo un entorno más seguro para la ciudadanía.
Combate a la extorsión, prioridad
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha llamado a los estados a reforzar la lucha contra esta actividad, que no ha dejado de crecer en los últimos años, y les ha emplazado a homologar la ley nacional que aprobó el Congreso en noviembre. “Uno de los grandes retos es avanzar en la erradicación de la extorsión en el país”, ha dicho sin ambages en el Consejo Nacional de Seguridad Pública, que reunió a los 32 gobernadores: “Si esto lo tomamos entre todos como algo fundamental, vamos a avanzar mucho más”.
Este delito se ha convertido en uno de los principales dolores de cabeza del Ejecutivo. Mientras disminuyen otros graves crímenes como los homicidios dolosos o los robos, la extorsión ha emprendido una escalada que el gabinete batalla para contener.
Según los datos del propio Gobierno, presentados en la conferencia matutina de este martes, entre 2019 y 2025, el secuestro disminuyó un 58,4% y los robos con violencia, casi el 49%. Las extorsiones, en cambio, han aumentado un 23,1%.
Sheinbaum Pardo mandó al Congreso la ley contra la extorsión a mediados de octubre, pero la Cámara de Diputados la aprobó en un primer lugar con sanciones más suaves que las que finalmente aprobó su colegisladora. El Senado se ha volcado en castigar a los extorsionadores y ha instaurado penas de cárcel mínimas de entre 15 y 25 años, que pueden llegar hasta los 42 años en función de los agravantes. Igualmente, la condena contra funcionarios que omitan denunciar delitos de extorsión conocidos abarca una horquilla de 10 a 20 años de prisión, en lugar de los cinco a 12 años aprobados por los diputados. El cambio sustantivo mayor, sin embargo, será relevar a la víctima del peso de ser ella quien denuncie. Ese peso recaerá ahora en las autoridades.











