Ante el estancamiento de la economía, el Banco de México recorta tasa de interés
Miguel Ángel Rivera, Opinión jueves 18, Dic 2025CLASE POLITICA Miguel Ángel Rivera
Lamentable, pero al acercarse el fin de año, la economía mexicana no reacciona y los pronósticos son poco halagüeños.
Esta posición se fundamenta en los resultados del Indicador Oportuno dado a conocer por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), correspondiente al recién concluido noviembre, en el cual se registró una caída del 0.2 por ciento.
Este descenso, aunque leve, se suma a la contracción reportada por el mismo Instituto del Producto Interno Bruto (PIB) del 0.3% en el tercer trimestre de 2025.
El resultado correspondiente al penúltimo mes del año coincide con el anuncio del Banco de México (Banxico) de una reducción de la Tasa de Interés Interbancaria, a un nivel de 7.00%, con efectos a partir del 19 de diciembre de 2025.
Esta decisión de la Junta de Gobierno del banco central tiene el evidente propósito de contribuir a una aceleración de la actividad económica en nuestro país.
Mediante un comunicado en el que se explica la decisión del Banco de México de disminuir en 25 puntos base la Tasa de Interés Interbancaria se dice que los integrantes de la Junta de Gobierno tomaron en cuenta que se espera que en el cuarto trimestre de 2025 “el ritmo de expansión de la actividad económica global haya continuado moderándose en relación con el trimestre anterior”.
Como se aprecia, se trata de un lenguaje muy moderado, pues es lógico que esos especialistas del Banco Central procuran evitar mensajes que causen alarma, pues eso podría influir en una tendencia negativa.
Más adelante, el referido comunicado advierte que “ante el actual entorno de tensiones comerciales, se sigue anticipando que la economía mundial y la de Estados Unidos registren una menor tasa de crecimiento este año y el próximo respecto de 2024. En las principales economías avanzadas, la inflación general ha exhibido un comportamiento diferenciado en la segunda mitad del año y la
subyacente ha seguido mostrando resistencia a disminuir”.
Además, recuerda que su equivalente en los Estados Unidos, “la Reserva Federal redujo en 25 puntos base su tasa de referencia. Los mercados financieros mostraron variaciones acotadas y el dólar se depreció”.
Además, “las tasas de interés gubernamentales en Estados Unidos disminuyeron en la mayoría de sus plazos. Entre los riesgos globales destacan el escalamiento de las tensiones comerciales y el agravamiento de los conflictos geopolíticos, con posibles impactos en la inflación, la actividad económica y la volatilidad de los mercados financieros”.
El comunicado del Banxico también expone que “desde la pasada decisión de política monetaria, las tasas de interés de valores gubernamentales en México aumentaron en la mayoría de sus plazos” y que “el peso mexicano se apreció”.
Esto último parece positivo y puede ser motivo de orgullo, pero algunos especialistas advierten que no todo resulta provechoso.
Entre los resultados positivos se mencionan la reducción del costo de las importaciones, pero del otro lado el encarecimiento de los productos mexicanos de exportación, lo cual ocasionaría un mayor desequilibrio en la balanza comercial de nuestro país. También resulta positivo para los nacionales que tienen capacidad para viajar al extranjero, pero ese sector de la sociedad es muy reducido.
Entre los potenciales afectados están las numerosas familias de escasos recursos que reciben las remesas de sus parientes que trabajan en el extranjero, básicamente en los Estados Unidos, pues recibirán menos pesos por cada dólar enviado, lo que reduce su poder adquisitivo.
El llamado “superpeso” genera presión sobre las empresas que dependen de las exportaciones o del turismo cuyas ganancias se reducirán al recibir menos pesos por los servicios o bienes vendidos en dólares.
En su comunicado, el Banco de México revela que, entre la primera quincena de octubre y el mes de noviembre, la inflación general aumentó de 3.63 a 3.80%, y la subyacente, de 4.24 a 4.43%, principalmente por un aumento en la inflación de las mercancías no alimenticias.
No obstante, “las expectativas de inflación general para el cierre de 2025 disminuyeron ligeramente” y detalla que “los pronósticos de las inflaciones general y subyacente se ajustaron al alza para el cuarto trimestre de 2025 y los siguientes dos. Dicho ajuste es resultado principalmente de una reducción más gradual de lo previsto en la inflación de servicios, mientras que el aumento registrado en la inflación de las mercancías tiene un impacto menor”.
Más allá de las estimaciones de la junta directiva del Banco de México, el Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE) de Inegi indica que “la economía mexicana habría registrado una nueva contracción en noviembre, con una caída mensual estimada del 0.2%”, retroceso que interrumpe la leve recuperación del 0.5% estimada para octubre y posiciona a noviembre como el quinto mes del año con crecimiento negativo.
El informe del Inegi señala que la contracción de noviembre se explica por los desempeños negativos en los dos principales sectores. Para las actividades secundarias (industria) se prevé una caída mensual del 0.3%, mientras que el sector terciario (servicios) tendría un retroceso del 0.1%.
Un vistazo general indica que la economía mexicana habría caído en cinco meses de 2025: marzo (-0.2%), mayo (-0.1%), julio (-0.4%), septiembre (-0.6%) y ahora noviembre (-0.2%).
Para completar el panorama, vale citar los resultados de la más reciente consulta que hizo el mencionado Banxico entre especialistas del sector privado, en el cual dichos expertos volvieron a recortar su perspectiva de crecimiento para el país este año, para dejarlo apenas 0.37% contra el dato de 0.39% del mes previo.
El nuevo dato, hecho público hace cuatro días, contrasta con la expectativa que tiene el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum que estima el crecimiento entre 0.5 y 1.5 por ciento.
A final de cuentas, el panorama resulta poco atractivo, sobre todo por las amenazas provenientes del vecino país del norte.
“La reforma electoral que nadie pidió”
A la numerosas expresiones de inconformidad ante la reforma electoral que prepara el gobierno de la llamada Cuarta Transformación se sumó el coordinador de la bancada del PRI en la Cámara de Diputados, el ex gobernador de Coahuila Rubén Moreira Valdez, quien destacó que nadie solicitó esos cambios.
El legislador aseguró que el único interés proviene del gobierno federal, el cual “busca concentrar el control de los aparatos electorales”.
Moreira señaló tres puntos críticos: la desaparición de los OPLES, el financiamiento a partidos y la eliminación de plurinominales.
“Se les olvida que somos un país federado, que los estados tienen autonomía. ¿Quién va a financiar la política si recortan recursos? ¿El narcotráfico? ¿O solo los grandes ricos como en otros países?”, cuestionó. Sobre los plurinominales, advirtió que Morena busca eliminar la representación proporcional para concentrar poder. “Con el 54% de los votos se quedaron con el 75% de las curules. Eso no es democracia, es abuso”, sentenció.
El legislador criticó los parlamentos abiertos convocados por Morena, calificándolos como simulación. “Nunca han cambiado nada. Participar sería legitimar una reforma viciada que no surge de la oposición ni de un reclamo democrático, sino de un plan para perpetuarse en el poder”, afirmó. Comparó la estrategia con modelos autoritarios: “Están desmantelando los órganos electorales, muy a la venezolana. Cuando pierdan en 2030, van a decir que ganaron porque así lo dice su powerpoint”.
Moreira también acusó que el INE está “colonizado por Morena” y denunció la falta de legitimidad en las reformas constitucionales impulsadas por la 4T. “Presumen haber modificado el 70% de la Constitución sin tener el soporte del voto popular. Sacaron el 54% de los votos y tienen el 75% de los diputados. Eso es un robo a la legitimidad del país”, enfatizó.
El coordinador priista cerró con una postura firme: “Nunca seremos paleros de una mayoría espuria. No vamos a llevar propuestas a una mesa que es una trampa. Que ellos asuman su responsabilidad histórica de destruir el país”.
AVISO: Esta columna dejará de aparecer en lo que resta del año. Nos reencontraremos el 5 de enero de 2026. Mientras tanto: ¡Muchas felicidades!













