Aumenta el reclutamiento de menores por el crimen organizado
* Destacadas, Seguridad miércoles 7, Ene 2026- Problema social invisibilizado
- Este delito presenta altos niveles de subregistro, particularmente cuando las víctimas son niños y adolescentes

Durante 2024, entre 388 y mil 84 adolescentes fueron privados de la libertad en el país por delitos en los que suele estar involucrada la delincuencia organizada, lo que permite considerarlos como probables víctimas de reclutamiento forzado.
De acuerdo al Balance anual 2025, elaborado por la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), durante 2024, entre 388 y mil 84 adolescentes fueron privados de la libertad en el país por delitos en los que suele estar involucrada la delincuencia organizada, lo que permite considerarlos como probables víctimas de reclutamiento forzado por agrupaciones delictivas
Destaca el documento que la cantidad de privaciones de la libertad de personas adolescentes por estos delitos aumentó 20.6% entre 2023 y 2024, al pasar de 899 a mil 84 casos. El mayor número de casos se registró en Estado de México, Sonora y Chihuahua, entidades asociadas a la presencia de grupos criminales y disputas por el control del territorio.
“Desde Redim observamos este aumento con preocupación, pues el reclutamiento forzado de niños y adolescentes se enfrenta a la invisibilización, empezando porque aún ni siquiera es considerado como un delito autónomo por las leyes mexicanas”, precisa.
Agrega que delitos como la extorsión, la trata de personas, el reclutamiento o la violencia familiar presentan altos niveles de subregistro, particularmente cuando las víctimas son niños y adolescentes, debido al miedo, la normalización de la violencia, la desconfianza en las autoridades y la falta de mecanismos de denuncia accesibles y especializados.
“Estas limitaciones refuerzan la necesidad de fortalecer los sistemas de denuncia y de información, pero también subrayan la importancia del trabajo de documentación que realizan las organizaciones de la sociedad civil. En este sentido, Redim asume que la ausencia o insuficiencia de datos oficiales no puede ser excusa para la inacción y que visibilizar estas carencias es parte fundamental de la atención a esta población”, menciona.
El documento expone que contextos de violencia, desaparición y reclutamiento, el interés superior de la niñez exige respuestas oportunas, coordinadas y eficaces por parte de las autoridades, así como la adopción de políticas públicas orientadas a evitar daños irreparables, pues argumenta que la falta de acciones preventivas o la respuesta tardía frente a situaciones de riesgo constituye una vulneración contra los derechos de la infancia y las adolescencias.
Sostiene que al no estar tipificado el reclutamiento forzado no se puede saber la magnitud de esta violación a los derechos humanos.
Destaca el reclutamiento forzado contra menores de edad, en donde los grupos armados los captan para realizar actividades de movimiento de armas y transporte de drogas.
De acuerdo con el informe Reclutamiento y utilización de niñas, niños y adolescentes por grupos delictivos en México realizado entre Redim y el Observatorio Nacional Ciudadano de Seguridad, Justicia y Legalidad (ONC), existen entre 145 mil y 250 mil niños y adolescentes en riesgo de ser cooptados por la delincuencia organizada.
“Al ser sujetos defendidos por la ley son ideales como carne de cañón para acciones de los grupos armados. Los niños y adolescentes en México se encuentran en alto grado de vulnerabilidad y son usados para vigilar, para matar, trasladar, vender, para temas sexuales. Hay una gama de expresiones con las que las violencias y la vulneración a la persona y a su dignidad se presentan”, añade el documento elaborado por la Redim.
Precisa que el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2026 destinó 1.1 billones de pesos a niños y adolescentes, pese a que representa un incremento nominal de 8% respecto al año anterior, equivalente a un aumento estimado de 5% en términos reales, considerando una inflación cercana a 3%, dicho monto corresponde sólo a 10.8% del total del PEF, porcentaje inferior al asignado en 2025 (11%) y significativamente menor al observado en 2015, cuando la infancia y adolescencia concentraban 15% del gasto público federal.
El análisis presupuestario, añade, muestra que el alza propuesta para 2026 resulta insuficiente para revertir las brechas persistentes en el ejercicio efectivo de los derechos de niños y adolescentes, particularmente en un contexto marcado por múltiples crisis sociales, económicas y de seguridad.
Así reclutan jóvenes sin que se den cuenta
Expertos comparten las formas de reclutamiento de jóvenes, implementadas por el crimen organizado, sin que ellos se den cuenta y los motivos por los que algunos grupos deciden unirse a las actividades delictivas.
En el país, el crimen organizado perfeccionó la forma en la que se reclutan a los jóvenes, quienes, sin darse cuenta, terminan involucrados en las actividades delictivas, por lo que académicos advirtieron los factores que hacen más vulnerables a los jóvenes:
- El abandono escolar.
- Hogares violentos.
¿Cuáles son las formas en las que los jóvenes son reclutados sin que se den cuenta?
Algunos de los casos inician con un trabajo que pudiera parecer sencillo y que implica las siguientes acciones:
- Entregar un paquete.
- Mover un vehículo.
- Realizar un mandado.
Por medio de redes sociales hay anuncios de vacantes labores de choferes, ayudantes y repartidores. Dentro del argot criminal, a estos adolescentes se les conoce como «pollitos de colores», que describe tanto su corta edad como su fácil reemplazo. Se les asignan pañuelos, chalecos o distintivos de distintos colores para identificar su función: vigilar, transportar mercancía o hacer entregas de droga
Los jóvenes reclutados no son formados como líderes, las organizaciones criminales los usan como piezas desechables dentro de la cadena de las actividades ilegales.
De acuerdo con la Redim, entre 35 mil y 40 mil adolescentes son reclutados anualmente, mientras que más de 300 mil están en riesgo. Coinciden en que estos jóvenes no delinquen por voluntad propia, sino porque el contexto los empuja.
Por su parte, Julián Flores, académico de la UNAM y del IPN precisó que criminalizar a los adolescentes sólo profundiza el problema, pues su participación no responde a decisiones autónomas, sino a condiciones estructurales que los ponen en situación de vulnerabilidad.
Los especialistas sostienen que una de las vías para frenar esta tendencia es tipificar el reclutamiento forzado como un delito específico y tratarlo como un asunto de seguridad nacional, porque es una «forma de esclavitud moderna».











