Mayores niveles de ansiedad y depresión
En aumento, los casos de suicidio en México
En 2024, fue la cuarta causa de muerte más común entre adolescentes y jóvenes

Durante el año 2020, se registraron en México 7,896 defunciones por suicidio y para 2025 esta cifra se elevó a 8,856 casos. En la última década, los casos de suicidio han aumentado en casi un 50%.
Si bien los niveles de ansiedad y depresión han disminuido en la era pospandémica, los casos de suicidio continúan aumentando. Durante el año 2020, se registraron 7,896 defunciones por suicidio y para 2025 esta cifra se elevó a 8,856 casos. En la última década, los casos de suicidio han aumentado en casi un 50%.
Aunque la mayoría de los diagnósticos oficiales de depresión y ansiedad se dan en adultos, la mayoría de los suicidios ocurren en grupos de población más jóvenes. En 2024, fue la cuarta causa de muerte más común en niños y adolescentes de 10 a 14 años, y la tercera en el grupo de jóvenes de 15 a 24 años.
Según el informe de la OCDE, los datos sugieren que la histeria colectiva provocada por la crisis de Covid-19 ha sido un factor determinante en el aumento sin precedentes de los trastornos mentales. Sin embargo, se ha observado una mejora en estos niveles a medida que la situación de la pandemia fue mejorando.
A pesar de estos avances, la recuperación total aún no se ha logrado y la prevalencia de problemas mentales sigue siendo alta en México y en muchos otros países de la OCDE. En promedio, la prevalencia de depresión y ansiedad en el grupo de estos países es un 20% mayor que antes de la pandemia.
Otros factores externos e internos que contribuyen a la angustia y el deterioro de la salud mental, son el aumento en el costo de vida y las tensiones geopolíticas. Entre los factores de riesgo internos se encuentran el abuso infantil, el abuso sexual, el acoso escolar, el consumo de sustancias y el aislamiento social, siendo algunos de ellos especialmente impactantes en niños y adolescentes.
El estrés laboral también es un factor importante. En algunos países, se están abordando cuestiones como las largas jornadas laborales, las bajas remuneraciones, los largos tiempos de traslado y los ambientes de acoso y hostigamiento, ya que estos factores pueden aumentar el riesgo de problemas de salud mental en los adultos.
Enfermedad discapacitante
Este martes 13 de enero se hace eco mundial con el Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, una enfermedad que es el resultado de interacciones complejas entre factores biológicos, psicológicos y sociales. Es una enfermedad discapacitante que impide realizar labores cotidianas.
Puede presentar varios síntomas: dificultad para concentrarse, sentimientos de culpa excesiva o de baja autoestima, falta de esperanza acerca del futuro, irritabilidad, pensamientos de muerte o suicidio, alteraciones del sueño, cambios en el apetito o peso y sensación de profundo cansancio o de falta de energía.
David Amaya Mora, académico de la Facultad de Psicología de la UNAM, señala que uno de los retos a nivel salud pública en México es la cantidad de profesionales de la salud que hay para detectar la enfermedad. “El primer reto tiene que ver con la forma de mejorar la detección de la depresión en nuestro país”. Y apunta que es uno de los trastornos prioritarios según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La OMS prioriza la depresión por ser un trastorno mental muy común, y por ser la principal causa de discapacidad a nivel mundial, con enorme impacto socioeconómico por los sufrimientos y costos, riesgo elevado de suicidio. A pesar de ser tratable, gran parte de la población no accede a ayuda por estigma o falta de orientación y recursos.
Amaya dice que la sociedad tiende a definir la depresión “como problema de débiles, de falta voluntad” y “la persona con depresión es estigmatizada con la idea de que es solo tristeza y es culpa de las personas por pensar negativo”.
Afirma que otro reto importante en el país es la creación de campañas que luchen contra estos estigmas que afectan, cuando menos, a 280 millones de personas en el mundo, pero puede haber muchos más sin diagnóstico.
Afirma que una persona con depresión, fácilmente puede salir adelante con un profesional competente tras una intervención psicológica y farmacológica. “Si se detecta a tiempo y es primera vez de un episodio depresivo con tratamientos psicológicos, como activación conductual, puede funcionar primero sin fármaco y luego con acompañamiento farmacológico”, pero si la depresion es grave, los fármacos son la base.
“El esquema de tratamiento puede funcionar en 70 u 80% de casos que van iniciando, pero también es importante que la gente entienda que no hay un medicamento mágico o una intervencion que quite los síntomas en un día porque nuestro cerebro es complejo y las adaptaciones neuroquímicas llevan tiempo”, señala Amaya y agrega que cuando la depresión es crónica hay otros tratamientos que pueden coadyuvar.
Investigación y cifras
El especialista señala que en la actualidad los objetivos de las investigaciones tienen que ver con cuestiones sociales y biológicas que se estudian de manera dividida, pero al final se interrelacionan. “En el caso de las determinantes sociales es encontrar qué eventos van a generar que una persona en específico genere depresión. Por ejemplo, en una guerra no todos desarrollan depresión, o no con la misma gravedad; es decir, puede existir un mismo determinante social, pero las investigaciones buscan desentrañar cuáles son las mejores formas que buscan los organismos para enfrentar eventos estresantes”.
Dice que tras largos periodos de estrés el cuerpo de desgasta y en muchos casos sobreviene la depresión. Por ejemplo, en la pandemia el diagnóstico por depresión aumentó 25% de casos. Es necesario identificar socialmente qué puede hacer que una persona se sienta mejor, pero también cuáles son los aspectos en el organismo que predisponen a la condición, como los genes.
Según cifras de la Organización Panamericana de la Salud (PAHO), el 5.8% de la población adulta sufre de depresión en nuestro continente y los trastornos mentales representan el 22% de la carga de enfermedad. “Según cifras del Instituto Nacional de Psiquiatría, INEGI y ENASUT, la depresión afecta de 7 a 10 millones de mexicanos”. De esta cifra, los porcentajes muestran prevalencia de dos mujeres por un hombre. El grupo con más casos en México es el de 18 a 25 años; en general se estima que solo se diagnostica al 45% con una brecha amplia en todos los problemas de salud mental.












