Mientras Palacio Nacional es “blindado”, se mantienen vigentes demandas de mujeres
Miguel Ángel Rivera, Opinión miércoles 4, Mar 2026CLASE POLITICA Miguel Ángel Rivera
Mientras el Ejecutivo federal dedica sus esfuerzos en “blindar” Palacio Nacional y alrededores ante el riesgo de nuevos actos de violencia durante la tradicional marcha del 8 de marzo con motivo del “Día Internacional de la Mujer”, las dos cámaras del Congreso de la Unión celebraron sesiones solemnes para recordar la fecha, pero sobre todo para dar cabida a las demandas femeninas.
El contraste es notable porque hasta ahora, la presidenta (con A), Claudia Sheinbaum Pardo ha mantenido distancia respecto de las feministas que organizan y encabezan estas marchas, no sólo en la capital sino en varias ciudades del resto de la República.
Desde que era jefa de Gobierno de la Ciudad de México, la ahora primera mandataria ha mantenido la actitud poco afectiva, aunque su lema de gobierno sostiene que “llegamos todas”, al gobierno.
De hecho, el 5 de marzo de 2021, tres días antes de la marcha masiva por el Día Internacional de la Mujer, la entonces jefa de Gobierno encabezó una ceremonia dedicada a exaltar a la mujer, pues entregó ascensos a mil 571 mujeres policías de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC). Pero no sólo eso, sino que advirtió que no permitirá que la policía de la Ciudad de México sea denostada en manifestaciones violentas.
“Cuando hemos visto estas manifestaciones violentas y cuando yo repito y repito que no se puede utilizar la fuerza y el abuso policial como la solución de los problemas, es porque incluso en esa circunstancia lo que están buscando en el fondo es denostar a la policía de la Ciudad de México y eso no lo vamos a permitir”, dijo.
De paso destacó otra acción de su gobierno teóricamente destinada a poner fin a actos represivos. Aseguró que, desde que tomó posesión de ese cargo ordenó la desaparición del Cuerpo de Granaderos por ser un cuerpo represivo.
También manifestó que, “cuando hay una manifestación nuestro deber como servidores públicos es abrir el diálogo, atender, no se puede resolver los conflictos sociales con la fuerza, se tienen que resolver con el diálogo, se tienen que resolver atendiendo las causas de lo que provoca una movilización social”.
Resultaron promesas que, por no tomar una posición radical, se puede decir que se cumplieron a medias. Efectivamente, no existe en la policía capitalina un cuerpo denominado Granaderos, pero han aparecido contingentes con equipamiento y acciones semejantes, como pueden dar testimonio manifestantes y reporteros que fueron maltratados por los “no granaderos”.
Es de reconocer que el cuerpo policiaco resintió bajas por lesiones a 14 de sus elementos, pero estas no fueron provocadas por los jóvenes perseguidos, sino por un contingente de encapuchados a los que se conoce como “bloque negro”, pero cuyos integrantes pueden causar toda clase de daños y lesiones sin que respondan por su actos ante las autoridades.
La aparición de ese “bloque negro” –especialmente en manifestaciones de protesta, pero que no asoman en concentraciones convocadas por el oficialismo– es lo que justifica el “blindaje” de edificios públicos y algunos privados. Sus acciones causan alarma, pero extrañamente ninguna agencia policiaca ha puesto en evidencia su forma de organizarse, ni los sitios en donde entrenan, pues sus acciones parecen coordinadas. Tampoco es posible explicar cómo es que transportan aparatos y herramientas con las que provocan los destrozos.
A unos días de realizarse una nueva marcha feminista, la situación no parece cambiar.
En su conferencia matutina de ayer, miércoles 4, la presidenta Sheinbaum declaró que estudia la posibilidad de volver a levantar el blindaje a lo largo de las avenidas que recorrerán los manifestantes, en particular en torno a su residencia particular, el Palacio Nacional.
Sheinbaum dijo que la colocación de las vallas en Palacio Nacional tiene como propósito “proteger” a las mujeres que marchen con motivo del Día Internacional de la Mujer.
“¿Por qué lo hacemos? Porque muchas veces, como ustedes han visto, participa el llamado bloque negro o grupos que buscan dañar Palacio Nacional. Es para proteger hasta a las mismas mujeres, evitamos que haya una confrontación entre la policía y estos grupos”, informó la mandataria.
“Para evitar una confrontación entre policías y mujeres que participan en esta marcha ponemos estas vallas, entonces ese es el objetivo de las vallas”, indicó también la primera mujer en llegar a la Presidencia de la República.
Con todo y estas medidas defensivas, Sheinbaum aprovechó para hacer propaganda a favor de la llamada Cuarta Transformación, al asegurar que la violencia en contra de las mujeres disminuyó y se han dado pasos para fortalecer las secretarías e institutos para las mujeres.
“Hay muchos avances en nuestro país para las mujeres, obviamente falta más, no es suficiente hasta donde hemos llegado. Las mujeres necesitamos todavía mayor protección del Estado y avance en la autonomía económica de las mujeres. Los feminicidios han disminuido y hemos avanzado este año en los protocolos para la investigación de feminicidios, en su momento coordinados por Ernestina Godoy desde la consejería jurídica y la secretaría de las mujeres”, admitió la titular del Ejecutivo Federal.
Por el contrario, son de recordar las consignas durante esas marchas feministas: “¡Ni una más! ¡Ni una asesinada más!”, “¡Si te pega, no te ama!”, “¡Vivas se las llevaron, vivas las queremos!”.
Sobre todas esas consignas, sobresale una contundente: “Claudia, no llegamos todas”.
Más preciso acerca de las demandas de las mujeres mexicanas es lo que escribió en marzo del año anterior la presidenta de la Comisión Nacional de Bienestar Social de la Coparmex, Lorena Jiménez Salcedo.
“Seguimos marchando porque, a pesar de algunos avances logrados en las últimas décadas, la violencia de género y la desigualdad persisten en México.
“Seguimos marchando porque, a pesar de algunos avances logrados en las últimas décadas, la violencia de género y la desigualdad persisten en México. Según datos de la ONU, cada día seis mujeres son asesinadas en el país, pero otros monitoreos elevan la cifra a 8 o 9 feminicidios diarios”, dijo Jiménez Salgado, que también apuntó:
“Las marchas del 8 de marzo son un recordatorio de que la lucha por una vida libre de violencia y discriminación continúa y de que es necesario mantener la presión social para lograr cambios de fondo que erradiquen los factores estructurales que siguen afectándonos como mujeres y como sociedad”.
Como mencioné anteriormente, las dos cámaras del Congreso de la Unión efectuaron ayer sesiones solemnes con motivo del referido Día Internacional de la Mujer.
Entre los oradores se incluyó la senadora priista Mely Romero Celis, quien apuntó:
“En unos días más será 8 de marzo y, como cada año, millones de mexicanas marcharán por todo el país para alzar la voz. Lamentablemente, como cada año, habrá muchos que se cuestionen preguntando.
“¿Y por qué marcha?”
“A todos esos que se pregunten algo así debemos responderles con firmeza:
“El 8 de marzo se marcha porque aún falta mucho en la lucha a favor de las mujeres mexicanas”.
“Respondamos que se marcha por que en México hay más de 133 mil personas desaparecidas y casi 30 mil de ellas son mujeres. Se marcha porque, de entre todas y todos los desaparecidos, más de la mitad de los menores de edad son mujeres. Que se marcha porque tan sólo el año pasado, el 2025, fue el año con más desapariciones registradas en México. Alrededor de 14 mil personas desaparecidas en un solo año, 14 mil, 25% de ellas mujeres.
“Respondamos que se marcha porque siete de cada diez mujeres, en México, han sufrido algún tipo de violencia, cualquiera: económica, psicológica, física, sexual. Y por más capacitación y sensibilización que se intenta, sigue sin bajar esta estadística, siete de cada diez mujeres”, recalcó la legisladora.
En el Semado se entregó la medalla “Elvia Carrillo Puerto”, a la luchadora social Cecilia López Pérez, de origen tzotzil, quien al recibir la presea expresó que “este reconocimiento pertenece a las mujeres indígenas que trabajan el telar de cintura y también alimentan a sus familias desde la cocina, a las mujeres que transmiten saberes ancestrales y enseñan a sus hijas e hijos la dignidad del trabajo”.
En la Cámara de Diputados, al fin, llegó la iniciativa presidencial para la reforma electoral.













