Los criminales desaparecen mujeres; las autoridades ocultan expedientes
Miguel Ángel Rivera, Opinión domingo 8, Mar 2026CLASE POLITICA Miguel Ángel Rivera
“¿Qué cosecha un país que siembra cuerpos?”.
Mucho dolor se reflejó en las marchas de ayer, en toda la República, especialmente entre los contingentes de madres, hermanas e hijas que han perdido a un miembro de su familia.
Se escucharon muchas consignas, sobre todo de los contingentes de madres buscadoras, pero me parece que ninguna como la que aparece al inicio de este texto llega al fondo de este lamentable problema, pues por encima del dolor individual, está el estigma para nuestro país.
La dimensión del lamentable fenómeno la exponen los siguientes datos:
En México, la violencia feminicida persiste con un
promedio diario de alrededor de 10 mujeres asesinadas, tendencia constante en la última década. En 2025, se registraron 2,798 asesinatos de mujeres, de los cuales 725 se investigaron como feminicidios y el resto como homicidios dolosos.
Los estados con mayor cantidad de casos son México (28.3% del total de mujeres víctimas), Guanajuato y Jalisco.
Aunque las investigaciones formales por feminicidio mostraron una leve baja, la incidencia de muertes violentas con perspectiva de género sigue siendo alta, según estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y de otras fuentes oficiales.
En México, el feminicidio sigue siendo un problema crítico, con cifras que superan los 700 casos oficiales al año, aunque las muertes violentas totales de mujeres son superiores. De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) y reportes de 2026, en 2025 se registraron 725 feminicidios y más de 2,000 homicidios dolosos de mujeres.
Se reportaron cerca de 721 a 725 feminicidios en 2025, con una tendencia donde en promedio asesinan a 10 mujeres al día (sumando feminicidios y homicidios dolosos).
También es de advertir que la cifra de feminicidios puede variar, pues ese delito se califica de diferente manera en cada una de las entidades federativas y, por alguna razón, las autoridades relacionadas prefieren ubicar esos asesinatos sólo como dolosos, pero procuran evitar la calificación de feminicidio.
Tal vez esto se deba a que se buscan rutas de menor esfuerzo, pues para calificarlos como tales se deben cumplir varios requisitos, como determinar que el presunto responsable tiene algún lazo familiar o se trata de una persona con trato cercano. El resultado es que solo una cuarta parte de los asesinatos de mujeres inician investigaciones con perspectiva de género.
Aunque los feminicidios han mostrado ligeros descensos en las cifras oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), organizaciones activistas señalan que las muertes violentas de mujeres mantienen una tendencia constante.
El feminicidio es la situación extrema de la violencia contra las mujeres que sufren violencia. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicados en informes recientes (2024-2025) casi 1 de cada 3 mujeres (aproximadamente el 30%) en el mundo ha sufrido violencia física o sexual a lo largo de su vida.
En el caso de México, al menos siete de cada 10 mujeres de 15 años o más han vivido al menos un episodio de violencia a lo largo de su vida -más de 50 millones en el país-, según la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (Endireh) 2021 del Inegi, que también registró un aumento de cuatro puntos porcentuales respecto a 2016.
Otro dato más reciente: en 2023, 67.4% de las mujeres consideraban insegura su ciudad, frente al 54.1% de los hombres. Para finales de 2025, la cifra de mujeres inseguras subió al 69.4%.
Los lugares considerados más peligrosos son los cajeros automáticos (71.7%), transporte público (64.9%), calles (64.4%) y carreteras (57.1%).
Las ciudades consideradas más inseguras fueron Fresnillo, Zacatecas; Culiacán, Sinaloa; Ecatepec, México, y Uruapan, Michoacán. Por el contrario, las consideradas más seguras son
San Pedro Garza García, Nuevo León; Benito Juárez, CDMX, y Tampico, Tamaulipas.
Para completar el terrible panorama de terror que pesa sobre el sector femenino de México, es de mencionar que la desaparición de mujeres en México es crítica, con más del 87% de casos considerados forzados o cometidos por particulares
Para mayo de 2025, estados como México reportaron miles de casos, con un alto porcentaje de mujeres jóvenes (15-19 años) desaparecidas.
Colectivos de mujeres buscadoras, las que tratan de encontrar, aunque sea los restos mortales de sus hermanas o hijas, enfrentan impunidad y riesgos, a tal grado que muchas de ellas engrosan las cifras de homicidios.
En resumen, el Día Internacional de la Mujer, evocado ayer, el segundo durante el mandato de la presidenta (con A) Claudia Sheinbaum, el gobierno asegura haber reducido los feminicidios en los primeros meses de su administración, mientras organizaciones sociales y feministas cuestionan las estadísticas.
Esto significa que para lograr avances en esta materia es necesario que se reconozca su gravedad. Si no se admite la existencia de un problema, nunca se podrá solucionar.
En este sentido, las autoridades federales y capitalinas deberían actuar para contener al llamado Bloque Negro que ayer apareció nuevamente en calles de la capital, pero eso sí ni se acercó a un acto oficial encabezado por la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, quien, por cierto, fue despedida con gritos de protesta porque los y las militantes reales denunciaron que su feminismo, como el de sus colaboradores que la rodearon, es fingido.
Al respecto, la agencia Quadratín reportó que, pese a que el secretario de Gobierno de la Ciudad de México, César Cravioto, anunció que durante la marcha del 8M fueron retirados martillos, aerosoles y otros objetos a algunas manifestantes como medida preventiva, al final el bloque negro llegó al Zócalo capitalino y con algunas bombas molotov, aerosoles, marros y pequeños picos intentó derribar las placas metálicas que protegen Palacio Nacional y la Catedral Metropolitana.
Ataviadas con su clásico atuendo negro y cubiertas de la cara, las integrantes del denominado bloque negro no permiten que se tomen imágenes o videos de las acciones que se están llevando a cabo.
“Mientras ellas avientan todo tipo de basura, piedras que han desprendido de la misma plancha del Zócalo lanzan el humo morado mientras que como respuesta la policía lanza una especie de gas y humo de colores para tratar de disuadir. Sin embargo, la respuesta de las provocadoras ha sido más violenta y ya desprendieron una parte de unos de los bloques metálicos sin poder abrirlo por completo”, dice el informe.
En tanto, en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, la presidenta de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios A.C., Jenny Althair Rivas Padilla, afirmó que hoy más que nunca, “México requiere de liderazgos que sumen, que construyan puentes y que promuevan entornos de respeto, equidad e igualdad, impulsando además el desarrollo de las nuevas generaciones”.
Señaló que el sector inmobiliario vive hoy un proceso de transformación en el que la participación femenina juega un papel decisivo y así lo demuestra el hecho de que el 57 por ciento de su membresía está conformada por mujeres, ya que esta es una de las organizaciones empresariales con mayor participación de mujeres en México.
Rivas Padilla, quien es la cuarta representante femenina en ocupar el cargo en AMPI, destacó que las mujeres aportan sensibilidad, empatía y cercanía con los actores fundamentales del sector.
Con 70 años de existencia, en AMPI, de sus 7,186 integrantes activos -al cierre de 2025-, 4,069 son mujeres, la mayoría propietarias de empresa y líderes estratégicas en la toma de decisiones del mercado. Estas cifras reflejan una transformación profunda en la gobernanza del sector, donde la mujer participa activamente en la definición de estrategias gremiales y representación ante autoridades.
En un país gobernado por primera vez en su historia por una mujer, en AMPI, la participación femenina no es únicamente representativa; sino decisiva: 60% del Consejo Directivo Nacional está integrado por mujeres; 55% de las coordinaciones regionales son encabezadas por mujeres y 49% de las presidencias de sección alcanzan prácticamente la paridad.












