Irán descarta su participación en el Mundial de la FIFA 2026
Deportes, Mundial 2026 miércoles 11, Mar 2026- Ante la guerra con EE.UU
- Trump insiste en que la selección es bienvenida

Irán clasificó al Grupo G con Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda; todos sus partidos serán en EE.UU.
La pelota ha dejado de rodar para la selección de Irán, al menos en lo que respecta a la Copa del Mundo 2026. En un anuncio que ha sacudido los cimientos de la FIFA, el gobierno de Teherán confirmó este miércoles que su equipo nacional, conocido como Team Melli, no asistirá a la cita mundialista en Norteamérica. La decisión surge como respuesta directa a la escalada bélica y los recientes ataques atribuidos a las fuerzas de Estados Unidos e Israel.
El contexto es crítico. El pasado 28 de febrero, una serie de ataques aéreos culminaron en la muerte del líder supremo de Irán, Ali Jamenei, un evento que ha sumergido a la región en un estado de confrontación abierta. El ministro de Deportes iraní, Ahmad Donyamali, fue tajante en sus declaraciones a la agencia DPA: “Después de que el gobierno corrupto [de EE. UU.] mató a nuestro líder, no existen condiciones que nos permitan participar. Nos han impuesto dos guerras en menos de un año y miles de nuestros ciudadanos han muerto. Es imposible pensar en fútbol ahora”.
La ausencia de Irán deja un hueco en el Grupo G, donde debía enfrentarse a Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda, con sedes programadas en Los Ángeles y Seattle. La logística del torneo ya presentaba grietas; apenas la semana pasada, Irán fue la única nación ausente en la cumbre de planificación de la FIFA en Atlanta.
La postura de Trump: entre la bienvenida y el «no me importa»
Curiosamente, el anuncio de la retirada iraní llega apenas horas después de un gesto de distensión por parte del presidente de los Estados Unidos. Tras una reunión en la Casa Blanca con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, Donald Trump suavizó su discurso previo. Si bien hace una semana declaró a Politico que «realmente no le importaba» si Irán participaba, tras su encuentro con el líder del fútbol mundial, el mensaje cambió.
«Durante nuestras conversaciones, el presidente Trump reiteró que el equipo iraní es, por supuesto, bienvenido a competir en los Estados Unidos», publicó Infantino en sus redes sociales. El mandatario estadounidense había garantizado visas para los jugadores y el cuerpo técnico, aunque mantuvo restricciones estrictas para los aficionados iraníes por motivos de «seguridad nacional».
Afectaciones y el futuro del torneo
La comunidad del fútbol observa con impotencia cómo la geopolítica devora al deporte. Mehdi Taj, presidente de la Federación de Fútbol de Irán, ya había advertido sobre la inviabilidad de jugar en suelo estadounidense bajo el fuego actual: «¿Quién en su sano juicio enviaría a su equipo nacional a un lugar así bajo estas circunstancias?», cuestionó en la televisión estatal.
Por su parte, Infantino intentó mantener un tono optimista, aunque desconectado de la realidad bélica: «Necesitamos un evento como la Copa del Mundo para unir a la gente más que nunca», afirmó, agradeciendo el «apoyo» de Trump.
La retirada de Irán no solo afecta la competitividad del Grupo G, sino que abre la puerta a sanciones severas por parte de la FIFA, que incluyen multas millonarias y la exclusión de futuras competencias. Además, la tensión ha fracturado al propio equipo iraní; se reporta que varios miembros de la selección femenina han solicitado asilo en Australia, temiendo por su seguridad tras la escalada del conflicto.
Mientras la FIFA evalúa si el lugar de Irán será ocupado por otra nación (suenan nombres como Irak, pese a sus propios retos logísticos), el Mundial 2026 enfrenta el desafío de ser recordado no por los goles, sino por las ausencias que la guerra ha dictado.













