Persiste en Q. Roo la tradición fúnebre de las cruces del camino
Quintana Roo martes 21, Abr 2026- Símbolos para las almas
- Estas estructuras son colocadas como señal del sitio donde ocurrió una muerte

Los nichos o casitas a la orilla de calles y carreteras recuerdan a personas fallecidas, principalmente en accidentes, una práctica arraigada que mezcla tradición, duelo y memoria colectiva.
Por redacción DIARIOIMAGEN
Cancún.- En Quintana Roo, pequeñas cruces, nichos o casitas a la orilla de carreteras y calles recuerdan a personas fallecidas, principalmente en accidentes, una práctica arraigada que mezcla tradición, duelo y memoria colectiva.
Estas estructuras, visibles en camellones, avenidas y caminos rurales, son colocadas por familiares como señal del sitio donde ocurrió la muerte o su asesinato, con el propósito de honrar a sus seres queridos
La costumbre tiene raíces en la Península de Yucatán, donde la cultura maya y las tradiciones católicas convergen en rituales que reconocen el tránsito entre la vida y la muerte
En municipios del centro y sur del estado, como Felipe Carrillo Puerto, José María Morelos y zonas rurales de Tulum, esta práctica es más frecuente y forma parte del paisaje cotidiano
Memoria y tradición viva
Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) señalan que estas cruces funcionan como altares simbólicos que permiten a las familias mantener un vínculo espiritual con el fallecido, además de advertir a otros sobre los riesgos del lugar
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) ha indicado que, aunque estos objetos pueden ocupar el derecho de vía en carreteras federales, en muchos casos se prioriza el diálogo con familiares antes de retirarlos para evitar conflictos sociales
La Secretaría de Seguridad Ciudadana de Quintana Roo refiere que estas estructuras pueden servir como referencia de zonas de riesgo, pero exhorta a colocarlas sin afectar la visibilidad o la seguridad vial
Dependencias municipales de Tránsito coinciden en que no existe una regulación uniforme, por lo que suelen mantenerse mientras no representen peligro para peatones o automovilistas
El fenómeno también refleja la falta de cultura vial en algunos puntos críticos, donde la repetición de estos memoriales evidencia la incidencia de percances fatales
Así, las cruces y casitas permanecen como señales silenciosas que combinan tradición, advertencia y recuerdo, integrándose al entorno como parte de la identidad regional.












