Ilegal, uno de cada cuatro cigarros consumidos en México
Seguridad martes 12, May 2026
- Pérdida fiscal estimada de 1,314 mdd
- El mercado legal doméstico sigue perdiendo terreno frente a la piratería

De acuerdo a un estudio de la consultora KPMG encargado por la tabaquera Philip Morris, México registró en 2025 un consumo de 9,190 millones de cigarros ilícitos, equivalente al 23.3% del mercado total y una pérdida fiscal estimada de 1,314 millones de dólares.
El informe muestra que en México se consumieron en total 39,370 millones de cigarros el año pasado, 1,250 millones menos que en 2024, el cual fue difundido en el marco de un análisis regional sobre 11 mercados de América Latina y Canadá
De ese volumen, prácticamente uno de cada cuatro correspondió al segmento ilícito, cuya participación aumentó 0.7 puntos porcentuales frente al año previo.
El principal hallazgo para el mercado mexicano es que el consumo legal doméstico siguió perdiendo terreno, al pasar de 34,080 millones de cigarros en 2021 a 30,160 millones en 2025.
Según el documento, esa caída del mercado legal ha sido compensada parcialmente por el aumento de cigarrillos importados, conocidos como entradas no domésticas en la industria.
En 2025, el consumo total de cigarrillos en México disminuyó 3%, debido a que el consumo legal doméstico volvió a bajar, mientras las entradas no domésticas se mantuvieron estables.
Dentro de ese flujo, destacan los cigarrillos clasificados como “domestic others” u otros domésticos, con 4,020 millones de unidades, y los llamados “illicit whites” (blancos ilícitos), con 2,790 millones, categorías que agrupan cigarrillos fabricados legalmente en un país, pero destinados al contrabando en otros mercados.
El estudio añade que el mercado ilícito mexicano está compuesto principalmente por “illicit whites”, aunque los productos falsificados ganaron peso en 2024 y 2025.
En este último año, la falsificación sumó 490 millones de unidades
Entre las marcas o componentes más relevantes del segmento ilícito en México aparecen Link, con 2,400 millones de cigarros; D&J, con 880 millones; Económicos, con 570 millones, y los productos falsificados, con 490 millones.
Además, las entradas legales no domésticas representan una porción menor del total que ingresa al país, y dentro de ellas las provenientes de Estados Unidos son el componente principal.
En contraste, el grueso del comercio ilícito que entra a México se integra por “domestic others”, “illicit whites” sin etiquetado específico por país y flujos procedentes de Nicaragua.
Las salidas de México hacia otros mercados incluidos en el estudio fueron mínimas, con 10,000 millones de cigarrillos hacia Costa Rica y la misma cantidad hacia Colombia.
En el contexto regional, México se ubicó por debajo del promedio de América Latina y Canadá, donde el consumo ilícito representó 31.9% del mercado total en 2025.
“Vender cigarros pirata no vale la pena”
La presencia de cigarro pirata en el mercado va en aumento debido al encarecimiento del cigarro legal por el IEPS. Por ello, la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec) presentó la campaña nacional “Vender cigarros pirata no vale la pena”, con la cual se busca informar y prevenir al pequeño comerciante de las graves consecuencias que tendría de caer en la tentación de vender cigarros “pirata” en sus pequeños negocios, pues hacerlo podría significarles multas elevadas, clausura de su negocio e incluso cárcel, en caso de ser detectados “in fraganti”.
ANPEC, desde su programa “Diálogos desde la Trastienda”, espacio que convoca a una puesta en común sobre las problemáticas que se presentan en el pequeño comercio, canal de abasto de máxima cercanía, diáspora de más de 1 millón 200 mil puntos de venta, generador de 2 millones de autoempleos y que responde al 52% de la demanda nacional, en esta ocasión convoca a un panel sobre el aumento del IEPS, su impacto en el consumo local y cómo éste ha coadyuvado a la caída de las ventas, complicando la operación comercial de estas pequeñas empresas familiares en un entorno económico adverso de estancamiento e inflación.
Recientemente, la venta de cigarro pirata se elevó a rango de delito grave por contrabando. Por ello, Anpec asume la responsabilidad de informar a los pequeños comerciantes, afiliados o no, de las graves penalidades de este cambio legal: multas, clausuras y hasta cárcel, por lo que el exhorto es a no ceder a la tentación y presión de este mercado ilegal, jugoso pero peligroso. Es importante agregar también que ignorar una ley no exculpa de responsabilidades, de ahí que es imperioso informar intensamente de este cambio al canal de abasto tradicional, lo cual justifica plenamente el motivo de esta campaña: “Vender cigarros pirata no vale la pena”.
Lo más preocupante es la normalización del comercio ilícito del cigarro pirata de contrabando, de todos conocido su centro de distribución en la capital, sus cadenas de distribución para su comercialización en los cruceros, en los paraderos de autobús, Metro, en los puestos de revistas y boleros, en el ambulantaje, todo a ojos vistos, se exhiben y comercializan cajetillas pirata con publicidad no neutra, obviamente sin pictogramas de advertencia, incluso se vende cigarro suelto a menores de edad, sin control sanitario ni código fiscal, de mayor riesgo para su consumo.
Los aumentos sucesivos al IEPS aplicado a productos como los cigarros se han convertido en una variable que afecta la operación del pequeño comercio. El alza en el precio final no sólo encarece el producto al consumidor sino que reduce los márgenes del pequeño comerciante, entregando este espacio comercial a los productos ilegales por baratos, al desplazarse la demanda hacia el comercio informal por bajo precio.













